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La Taberna de Perorrubio: cómo sobrevive al coronavirus un restaurante de la España vaciadaRaúl Alonso 23 abril, 2020 Los pequeños negocios saben mucho de carreteras secundarias, pero son pocos los que consiguen que sus clientes tomen el desvío para llegar a su oferta. La Taberna de Perorrubio lo hace desde hace quince años, y ahora la crisis del coronavirus pone a prueba la resistencia de este restaurante presente en la mayoría de los rankings de la provincia de Segovia. Durante los últimos 800 años fue la iglesia de San Pedro la que puso a Perorrubio en el mapa, pero desde 2006 tuvo que compartir el honor con La Taberna de Perorrubio. Y ha sido este recoleto restaurante el que seguramente ha doblado el brazo al hermosísimo templo románico, ya que atrae a más visitantes hasta esta localidad de catorce habitantes (INE de 2018), cercana a Sepúlveda, motor del turismo rural en la zona. Micropyme hostelera Difícil escapar al vértigo que provoca esta combinación en estos tiempos de COVID-19, pero la pareja de neorrurales que fundó el restaurante, al que más tarde se unió Ana Municio como cocinera, está convencida de que no será letal. Un convencimiento que nace de la autoridad con que “La Taberna” –como sus dueños la nombran– defiende el nicho de mercado en el que se ha posicionado: “Conocíamos bien esta zona antes de trasladarnos desde Madrid a vivir aquí, y como clientes echábamos en falta una oferta diferente a la del cordero y el judión que domina la restauración”, explican Cristina Barroeta y Andrés Municio, que abandonaron sus trabajos de periodista y bancario en Madrid en busca de otro modo de vida. Esta fue la razón por la que apostaron por una cocina que siendo tradicional fuera innovadora a la vez, gracias a su técnica y la mezcla de productos. Con propuestas como su popular hamburguesa de rabo de toro deshuesada con polenta y gelée de vino tinto conquistaron poco a poco a su clientela. Y hace tan solo unas semanas era casi imprescindible la reserva para sentarse en su restaurante de 25 plazas. Pero ahora la duda es cuándo se volverá a llenar. Seguir tomando decisiones “Lo que peor se lleva es la incertidumbre”, continúa Cristina: “Estamos pegados a los medios, leyendo todo lo que podemos, diferenciando el rumor de la realidad y consultando a la gestoría. Pero hay un momento en que te das cuenta de que incluso confinados, aún con el restaurante cerrado, hay que seguir tomando decisiones”. Unas decisiones que los dos socios fundadores toman al alimón con Ana, su cocinera e hija. Formada en la Escuela Superior de Hostelería y Turismo de la Casa de Campo, se curtió durante años en fogones de Madrid, Lyon, Niza y Almería, dos de ellos bendecidos por la Guía Michelín. Pero el periplo llegó a su fin cuando en 2014 atendió a la petición de ayuda del negocio de sus padres, que cada vez requería de más manos y conocimiento. Prestación, ERTE y avales Tras la congoja y aturdimiento inicial, estos empresarios vieron que era necesario prepararse frente a la incertidumbre. Siempre con el asesoramiento y ayuda de su gestoría. La primera medida vino impuesta por el por Real Decreto Ley 8/2020 de 17 de marzo. Así, tras el obligado cierre, La Taberna de Perorrubio tramitó el cese de actividad por razón de fuerza mayor. La segunda decisión fue acogerse a un ERTE. El pago de los compromisos salariales era incompatible con varias semanas sin ventas y el mantenimiento de costes fijos como alquiler o suministros. En tercer lugar, han tramitado un crédito ICO de la línea de avales especiales por el COVID-19: “Hay que buscar financiación, porque la vuelta va a ser dura y lenta, el nuestro va ser uno de los últimos sectores en recuperar la normalidad”, explica Andrés. Prepararse para la vuelta Y durante la tensa espera, los Municio Barroeta han decidido aprovechar el tiempo. “Las decisiones hay que tomarlas minuto a minuto, según se van sucediendo los hechos, y en los tiempos muertos puedes ir haciendo cosas”. Como no podía ser de otro modo, la cocina de su domicilio en Cantalejo echa humo. “Aunque poco a poco, desde que se fundó, La Taberna no ha dejado de evolucionar -explica Ana- nos daba miedo crear una carta muy rompedora, pero con el tiempo y gracias al conocimiento del cliente vamos acercándonos a lo que más nos gusta”. Y con este espíritu la joven cocinera sigue experimentado, pese a las restricciones de suministro que impone el confinamiento. El papel del marketing online Mientras, Andrés y Cristina se emplean en pulir su presencia en los diferentes portales de restauración con los que trabajan, Google y otras redes sociales. De nuevo el marketing online será una pieza fundamental en su crecimiento, en esta ocasión para retomar la normalidad ante la incertidumbre que supone “no saber cómo se va a comportar el cliente en los primeros meses”. “Tras nuestra inauguración, nuestra clientela creció con el boca a boca. Pero con una ubicación tan especial como la del restaurante era necesario acelerar el proceso”, explican. Así, en los primeros años, y de modo muy especial durante el duro escenario de la pasada crisis, La Taberna encontró en portales como El Tenedor o TripAdvisor el mejor caladero de clientes. “Trabajamos con redes sociales como Facebook, incluso con un blog y siempre contando con el apoyo de la web, que es fundamental. Pero nuestra capacidad para hacer comunidad con la rapidez que requiere este negocio era limitada. Esta fue la razón por la que recurrimos a estos canales externos”. Y funcionó. Así, una vez alcanzada una masa crítica de clientes, volvieron a poner a funcionar el boca a boca, “que siempre genera un cliente más fiel”. Recuperar la normalidad Ahora esperan repetir estrategia para recuperar la normalidad lo antes posible, tras el obligado cierre por el coronavirus. Para conseguirlo tienen ya mucho trabajo adelantado. Su restaurante tiene gran visibilidad en estos portales, gracias a los cientos de opiniones y una envidiable puntuación, ubicándose entre los primeros en la zona de Sepúlveda y en la provincia segoviana, uno de los ejemplos de esta España vaciada, pero cada vez más visible. Mientras tanto, esos restauradores tocan todas las teclas que pueden, incluidas las del teléfono, para responder a la llamada de este periodista o la de la cámara para el retrato que el cautiverio ha obligado a hacer en la cocina de su vivienda en Cantalejo. Espero que pronto nos envíen otro desde la humeante cocina de su restaurante. Guía fácil para crear un webinar gratuito desde Youtube LiveLa Bolsa Social: se buscan startups que desarrollen soluciones contra el COVID-19
Feliz Día Internacional del Libro… virtualCarmen Menchero de los Ríos 23 abril, 2020 Este año se cumple el primer cuarto de siglo de la conmemoración el 23 de abril del Día Internacional del Libro. Cuando en 1995 la UNESCO escogió esta fecha para rendir homenaje al mundo editorial, nadie hubiera podido imaginar las circunstancias en las que tendría que celebrarse este evento veinticinco años después. La situación actual da pie a muchas reflexiones, pero sin duda una de ellas tiene que ver precisamente con el papel que el libro juega en situaciones como la que estamos viviendo. Y es que la lectura es, sin duda, la actividad de ocio más entrañablemente hogareña y la primera en desdibujar, sin necesidad de cuarentenas, la frontera entre lo presencial y lo virtual. En el acceso al libro compiten gigantes como Amazon y pequeñas librerías de barrio, sellos generalistas y editoriales de culto. Pero también conviven el placer que nos provoca el olor del papel cuando hojeamos una novela y lo práctico que resulta en un viaje disfrutar de todas nuestras obras favoritas a través de cualquier dispositivo de lectura digital. Transformación del mundo editorial para responder al cambio de hábitos Mucho se ha escrito sobre la crisis de un sector que tiene más que ver con un cambio de hábitos culturales, que con las bondades del eBook frente al libro en papel. Desde 2008 el mundo editorial viene protagonizando un proceso de reconversión que afecta a productores y distribuidores, pero también a la naturaleza de nuestras lecturas y a la propia demanda. En estos años han surgido nuevas narrativas y nuevos canales de venta, al tiempo que se ha potenciado una dimensión social de la lectura que, por otra parte, siempre tuvo. Cuando la realidad casi confirma la ficción Paradójicamente, el año en el que se celebra la más inusual de las jornadas del Día del Libro se producen fenómenos comerciales como el protagonizado por la novela Los ojos de la oscuridad, del norteamericano Dean R. Koontz. Una obra que en su momento transitó por las librerías sin pena ni gloria ha tenido que esperar casi cuarenta años para ser rescatada del olvido en virtud de las sorprendentes coincidencias de su trama con la pandemia que nos azota. Cualquier otra obra de este autor, con mucho mayor éxito en su momento, hoy en día puede adquirirse por pocos euros. Sin embargo, este título en concreto en una edición de bolsillo, publicada en español por Plaza & Janés en 1994, cuesta nada menos que 120 euros. De hecho, se ha convertido casi en objeto de culto, con una edición especial de lujo que ronda los 2.200 euros. Sin duda, ha sido literalmente la oportunidad de oro para librerías de segunda mano de Estados Unidos que se han apresurado a rebuscar en la trastienda para sacar a la venta ejemplares que rondan al cambio los 600 o 700 euros. Mientras, el formato audiolibro no ha perdido tampoco la ocasión y permite establecer paralelismos al módico precio de diez o veinte euros. Sobra decir que se anuncia una inminente reedición de este título, en el que la realidad casi confirma la ficción, con éxito de ventas asegurado antes de llegar a los escaparates de las librerías. Amplia oferta de contenidos en abierto durante el confinamiento Por supuesto, esto no deja de ser un fenómeno coyuntural pero rema a favor de algunas reflexiones respecto a la peculiar lógica de consumo de un sector como el editorial. Tiempo habrá para analizar datos relativos a la acogida que ha tenido entre los lectores la amplia oferta de contenidos en abierto que han brindado bibliotecas, librerías y editoriales en todo el mundo, como instrumento de evasión durante el confinamiento de millones de ciudadanos. Nuevos canales de comunicación con el lector En estas circunstancias la tecnología se ha revelado como la más eficaz aliada a la hora de mantener la conexión en un contexto de aislamiento físico a golpe de cuentacuentos, lecturas compartidas y directos online con escritores a través de las redes sociales, patrocinados en muchos casos por editoriales y librerías. Han proliferado los clubes de lectura virtual que retoman la vieja tradición de las tertulias de café, apoyados en fórmulas tan innovadoras como herramientas de chat, de uso común en el ámbito de los videojuegos. Y es que la combinación de experiencias pasadas con prácticas de otros sectores aporta una inagotable fuente de inspiración cuando se trata de abrir nuevos canales de comunicación con el lector. Impacto del COVID-19 en el mundo editorial Pero lo cierto es que los efectos del confinamiento preocupan y mucho al sector editorial que prevé pérdidas superiores a 1.000 millones de euros. Para empezar, certámenes como la emblemática Feria del Libro de Madrid ha movido su tradicional calendario primaveral al mes de octubre, con la cancelación de todos los lanzamientos comerciales que tradicionalmente se organizan alrededor del 23 de abril. Como imaginaréis, la importancia de estos eventos no es baladí, ya que suponen para algunos negocios entre el 20 y el 30 por ciento de su facturación anual. La pasada edición del certamen madrileño recaudó la no desdeñable cifra de 10 millones de euros en ventas, que representó un 14 por ciento de crecimiento respecto a 2018. De hecho, se teme que los efectos de COVID-19 trunquen la senda de recuperación en la caída de ventas que supuso la crisis de 2008 y que entre 2010 y 2011 provocó en esta industria pérdidas cifradas en 400 millones de euros. De nuevo se perfila un horizonte de recesión económica que amenaza de forma especial al mundo editorial, con las librerías de barrio y pequeñas editoriales en primera línea del frente y temerosas de un cambio en los hábitos de consumo que podría terminar de darles la puntilla. Y es que ha llegado la hora de la reválida para la transformación digital de un sector en el que los eslabones más débiles de la cadena tendrán que esforzarse por apuntalar su valor diferencial frente a una poderosa competencia. Una amenaza que no solo protagonizan los actores dominantes en el ámbito editorial o el ecosistema digital, sino también el auge de formatos como el audiolibro, con difícil encaje en el negocio tradicional de las librerías. Aprovechar oportunidades y aunar esfuerzos para sobrevivir Sin embargo, este escenario también plantea oportunidades y nada mejor para aprovecharlas que aunar esfuerzos, como se ha hecho con motivo de la cuarentena impuesta por COVID-19. En este sentido, hay campañas muy interesantes como la que promueve CEGAL que, bajo el lema Apoya a tu librería, busca recabar el apoyo de los lectores para sortear los efectos del cierre impuesto a estos establecimientos. Lo cierto es que integrarse en la economía digital es ahora una cuestión de supervivencia, aunque entrañe distinto grado de dificultad para grandes y pequeños actores. Además, esta primera celebración virtual de la historia del Día del Libro brinda la oportunidad de reconocer su importancia como materia prima de un importante sector económico. Y, por supuesto, es una excelente ocasión para agradecer la compañía de este viejo amigo cuando necesitamos sortear las barreras del tiempo y el espacio. Por todo ello, ¡feliz Día del Libro! Recordad que también autores, editores y libreros merecen nuestro aplauso, mientras secundamos la iniciativa #YoMeQuedoEnCasaLeyendo. Al fin y al cabo, como decía Jorge Luis Borges, “que otros se jacten de las páginas que han escrito, a mí me enorgullecen las que he leído”. Empresas, personas y modelos productivos en la era pos-COVIDEmpresas más humanas para construir una nueva normalidad
Plan de continuidad: del papel a la acciónDiego Samuel Espitia 23 abril, 2020 Las empresas medianas y grandes que deben cumplir normas y controles de su industria o de su país han tenido que desarrollar lo que se conoce como BCP (Business Continuity Plan), también conocido como plan de continuidad del negocio. En él, expertos en el funcionamiento de la empresa o consultores especializados determinan la ruta de acción que se debe tomar en los diferentes escenarios en los que la continuidad del negocio se vea amenazada. Por otra parte, muchas empresas pequeñas han tenido que implementarlos para poder hacer negocios con las empresas que por norma la deben solicitar. Esto surgió tras los ataques del 11 de septiembre del 2001, cuando se evidenció que muchas empresas no sabían cómo reaccionar en caso de que su sede principal se viera bloqueada. Por tanto, se plantearon escenarios de calamidad sobre un ámbito del negocio o sobre todo el negocio, buscando las alternativas para suplir esa falta por un período de tiempo. En algunos de estos planes se tuvieron en cuenta terremotos, maremotos y cierres a accesos por circunstancias sociales, entre otros, pero, ¿cuantos tenían una pandemia dentro de las posibles causas de bloqueo del negocio? No muchas empresas la tuvieron en cuenta, pero éste es el más simple de los problemas, pues aunque se tomase de referencia alguno de los planteamientos que se realizaron para catástrofes naturales o bloqueos de acceso a las sedes principales, no sabemos con exactitud cuando se puede volver al trabajo. La tecnología y seguridad que debería tener un BCP ante una pandemia Empecemos por las cosas que se deberían haber hecho previamente para estar preparados. Es fundamental tener un piloto de cómo reaccionarían nuestros servicios y nuestros empleados al teletrabajo, pues aunque usemos una VPN que permita simular que el trabajador está directamente conectado a la red de la empresa, los servicios y la red no están necesariamente preparados para recibir peticiones desde esa conexión. Con el comportamiento que se puede evidenciar en Internet, al realizar validaciones de los servicios expuestos, se ve un crecimiento de más del 40% en el uso de RDP, como muestra Shodan en su blog. Al hacer una búsqueda simple, se encuentran equipos con vulnerabilidades conocidas: Si bien no todas las empresas cuentan con la tecnología necesaria para desplegar la cantidad de VPN suficientes para que toda la empresa se conecte a trabajar de forma remota, es algo que se debería haber tenido en cuenta para evitar que se expongan servicios vulnerables. Para ello existen muchas comparaciones y ayudas en Internet que permiten tomar decisiones seguras que se acomoden al presupuesto. En segundo lugar, las empresas deben conocer qué tienen expuesto en Internet y como es el uso habitual de estos servicios, pues sólo con estos datos de base ya es posible identificar cuándo el uso desde redes externas está superando las capacidades que se tienen de cada uno de los servicios o cuándo se es víctima de un ataque cibernético. ¿Cuál es el siguiente paso? Teniendo claros los servicios expuestos se pueden empezar a tomar medidas de seguridad de la información, que se deben activar en el momento de empezar el plan de continuidad. Es decir, que en este momento ya deberían estar en pleno funcionamiento y en ajustes. Estas medidas deben estar orientadas a la identificación plena de los usuarios, ya que al estar en remoto, no se dispone de las medidas de identificación locales como la red, la MAC del equipo y la configuración del mismo. En la mayoría de casos sólo se tiene como control el usuario y la contraseña, que ha demostrado no ser un mecanismo que garantice la identificación. Una vez se tiene este control, se debe iniciar el monitoreo de los sucesos en todos los servicios y tener alertas afinadas para la detección de amenazas externas, pues en este momento todas las conexiones se realizarán fuera de la red de la empresa. Por ello, todos los controles de seguridad perimetral deben pasar a lo que se calculó en los planes de continuidad. ¿Qué hacer a continuación? La última medida que debe estar contemplada en este plan de continuidad es la de las herramientas tecnológicas que se van a utilizar para el control de las operaciones y el trabajo de los diferentes grupos de la empresa. Éstas además deben contar con capacitaciones realizadas al personal, para lo cual es fundamental contar con aliados estratégicos en el mundo de la tecnología. Ésto es porque la cantidad de herramientas disponibles en Internet hoy es innumerable, pero no todas cumplen con las medidas de protección a la información requeridas para garantizar la continuidad de los negocios. Uno de los principales ejemplos de estas herramientas se puede ver en los servicios en la nube, que en los últimos años han tenido un exponencial crecimiento en opciones y en implementaciones, pero no en todos los casos se realiza contando con las medidas de seguridad sufientes. Esto es crítico si se tiene en cuenta que esto es casi la piedra angular de la transformación digital y de un buen desarrollo del plan de continuidad, que hoy debe estar operando en su máxima capacidad. Conclusiones Tras el primer mes de medidas a nivel global se ha podido comprobar que los planes de continuidad de negocio de algunas empresas han funcionado correctamente en cuanto a su objetivo esencial de mantener a los empleados realizando sus funciones y el poder acceder a la información. Sin embargo, por el crecimiento de los servicios expuestos en Internet y por las vulnerabilidades detectadas en estas, no se tuvo en cuenta la seguridad de la información en el diseño de estos planes. Ésto se evidencia en los reportes de control que han hecho en nuestro SOC (Security Operations Center) y que se ha analizado ampliamente en diferentes medios por nuestros expertos de ElevenPaths y publicado en una guía de riesgos y recomendaciones en tiempos de COVID-19. Por este motivo, las empresas deben empezar a acomodar los planes a las nuevas circunstancias e iniciar la implementación de controles y mecanismos que no sólo permitan a sus trabajadores cumplir sus funciones, sino que garanticen la seguridad de la información que, en un futuro próximo, será la continuidad de las empresas. Bestiario de una memoria mal gestionada (II)Noticias de Ciberseguridad: Boletín semanal 18-24 de abril
¿Qué son los dispositivos IOT? 5 ejemplos de su aplicación en la industriaBeatriz Sanz Baños 23 abril, 2020 Los dispositivos IOT son aquellos que funcionan conectados a través de Internet de las Cosas. Pero, ¿qué es IOT, realmente? Internet of Things (por sus siglas en inglés) es aquella tecnología que te permite controlar las funciones de objetos como electrodomésticos y otros, a través de una conexión inalámbrica. Si quieres conocer en mayor profundidad los dispositivos IOT, continúa leyendo. Dispositivos IOT y su utilidad en la industria Con la evolución de internet, que comenzó con acceso desde computadoras hasta smartphones con internet móvil, las tendencias tecnológicas han seguido avanzando. Hoy es el turno de los electrodomésticos y de otro tipo de dispositivos. Algunos ejemplos conocidos son las redes de cámaras de seguridad, las alarmas y las smart TV. Sin embargo, los dispositivos IOT no solo están presentes en la vida cotidiana de las personas, sino que además se ha utilizado este avance en la industria 4.0. Por ejemplo, una persona encargada de los procesos de producción de una fábrica puede resolver problemas desde la distancia, tan solo controlando a las máquinas con Internet de las Cosas. Incluso, se pensó en la automatización de procesos, generando IIOT (Internet Industrial de las Cosas). 1. Mantenimiento predictivo y remoto Los dispositivos IOT te permitirán realizar un mantenimiento predictivo y remoto de las máquinas de producción. Por ejemplo, una máquina inteligente que envíe información en tiempo real sobre su estado a una nube, podrá ser monitoreada a distancia. Accediendo a esta información podrás supervisar los activos de tu empresa y ser notificado cuando ocurran desperfectos. 2. Logística conectada La deficiencia de los procesos de logística radica en que estos sean bien coordinados. Su planificación y gestión adecuada puede otorgar una ejecución correcta. Sin embargo, no puede asegurarla. ¿Qué ocurre si en el trayecto suceden accidentes, desvíos, desperfectos técnicos u otros imprevistos? Los dispositivos IOT pueden facilitarte la solución de estos problemas gracias al envío inmediato de información. Por ejemplo, una flota de camiones perteneciente a una empresa de transportes se vuelve inteligente cuando esta es monitoreada con la ayuda de dispositivos conectados a GPS y software, que permiten gestionar la operación de manera remota. 3. Seguridad industrial Otro tema que podría ser de interés a tu empresa es la seguridad industrial. Los dispositivos IOT te permitirán mantener tu empresa monitoreada no solo gracias a cámaras de vigilancia conectadas a internet, sino también a través de sensores en las habitaciones y en cada máquina inteligente que posibilitará detectar algún siniestro. Y a su vez, de manera automática se enviarán notificaciones a los organismos pertinentes. Estas máquinas podrán detectar desde la temperatura de un lugar hasta aparatos defectuosos. 4. Eficiencia energética Con los dispositivos IOT obtendrás información acerca del gasto energético y de recursos que se utiliza en una sola máquina, o en toda tu fábrica. Puedes saber el consumo de electricidad, agua y recursos, siendo esta información relevante para que tu producción resulte amigable con el medioambiente. Una máquina industrial inteligente podrá entrar en un estado en donde genere menor consumo cuando sea posible para optimizar el gasto eléctrico. Además de ser más sostenible, esto ayudaría a que tu empresa tenga un menor gasto por recursos, y que tu proceso productivo se vuelva aún más rentable. 5. Seguridad laboral Además de la seguridad industrial anteriormente mencionada, los dispositivos IOT pueden ayudar a cuidar la integridad física de tus colaboradores. Un dispositivo inteligente, como un objeto wearable por ejemplo, tiene la capacidad de recoger datos biométricos de quienes los usen. Una muestra de esta tecnología aplicada son los smartphones que vienen incorporados con sensores especiales que registran el ritmo cardíaco y hasta cuántos pasos ha realizado una persona. Obtener estos datos contribuye a conocer el estado de los trabajadores para poder mejorar las condiciones laborales de ellos mismos. En conclusión, Internet de las cosas es un habilitador de la transformación digital que ofrece infinidad de posibilidades a las empresas y los negocios. Los dispositivos IoT han llegado para facilitar los procesos y ayudar en el crecimiento de las empresas. ¿A qué esperas para empezar a implementarlos en la tuya? Para mantenerte al día con el área de Internet of Things de Telefónica visita nuestra página web o síguenos en Twitter, LinkedIn y YouTube. ¿Qué es un coche conectado y cómo impacta la vida de las personas?Cómo la automatización de procesos puede ayudar a tu negocio
Empresas, personas y modelos productivos en la era pos-COVIDAlejandro de Fuenmayor 22 abril, 2020 Tras esta crisis algo que creo que aprenderemos como sociedad -eso espero- es la necesidad de redefinir algunas de nuestras prioridades en la era pos-COVID. Personalmente hay al menos tres que se me vienen constantemente a la cabeza cual notificación push del teléfono. Un nuevo modelo productivo e industrial La primera urgencia que veo en la era pos-COVID es la necesidad de pensar como país en un nuevo modelo productivo e industrial. Esta crisis ha dejado en evidencia la alta dependencia de productos que importamos de la gran fabrica del mundo que es China. Sin embargo, diferentes iniciativas (alrededor de los respiradores, mascarillas aplicaciones móviles para evaluación de síntomas y seguimiento…) han demostrado que otro modelo productivo y de sociedad es posible. Han visto la luz un largo etcétera de proyectos alternativos surgidos de ciudadanos anónimos unas veces y fruto de la colaboración público-privada o de pequeñas empresas que se han unido, otras. Los valores pesan cada vez más en la cuenta de resultados. Mayor protagonismo de la I+D+i Pero no solo de pan vive el hombre. Por ello, en la era pos-COVID la I+D+i (investigación más desarrollo e innovación) deberá cobrar mayor prioridad en organizaciones, tanto públicas como privadas. De ahora en adelante y de cara a los próximos años deberán incluirlas con mayor peso en sus agendas y, sobre todo, en sus presupuestos. Nuestro modelo productivo tiene, además, una alta dependencia del sector primario y del sector servicios. Podemos seguir siendo el granero de Europa, pero hagámoslo de forma mucho más eficiente. Nuestro campo sigue necesitando de mucha mano de obra mientras la tendencia en el desarrollo social se enfoca cada vez más a profesionales STEAM. Imaginemos el “smart agro”… ¿No sería fantástico dotar de la inteligencia que la tecnología permite a las zonas rurales? Sería un gran avance que IoT, la robotización y la impresión 3D explotaran definitivamente en la era pos-COVID. Los beneficios de que algunas de las tecnologías más prácticas para la gestión de esta crisis se imbricasen definitivamente en el sistema productivo de nuestro país serían enormes. Además, deberíamos plantearnos si el modelo de fabricación actual es sostenible o existe una opción mejor con ayuda de la fabricación aditiva, el do it yourself o la economía circular. Una visión renovada de las profesiones del futuro en la era pos-COVID La segunda de las notificaciones que golpea mi subconsciente tiene que ver con cuáles serán las verdaderas profesiones del futuro. Esta pandemia pone sobre la mesa el imperativo de centrarse en cuáles serán los empleos necesarios en la próxima década, esos que, en caso de una nueva crisis, nos ayudarán a superarla. La actualidad ha puesto de manifiesto que muchas de las tendencias tecnológicas de las que llevamos años hablando ya son una realidad. Una muestra es la explosión solidaria de proyectos de impresión 3D a los que me refería para hacer frente a las carencias de medios en muchos de nuestros hospitales. Ello exige profesionales cualificados, creadores digitales capaces de descomponer un proceso de fabricación tradicional en planos y formatos comprensibles para las impresoras 3D y de colaborar en proyectos de cocreación para que su trabajo forme parte de un puzle mayor. Bioimpresión, formación online, trabajo multicompañías… Esta crisis nos servirá para haber entendido mejor esas profesiones que siguen siendo grandes desconocidas para el público general, como los primeros bioimpresores, que ya se están formando en algunas universidades. Ellos serán capaces de reproducir órganos humanos con tal fidelidad que los trasplantes tal y como hoy los conocemos quedarán obsoletos. Por otro lado, también nos ha cambiado la mirada sobre la formación online. Se ha producido un boom de cursos gratuitos que evidencian que los modelos tradicionales de gestión de talento y carrera profesional se están transformando. También es más que probable que muchos de nosotros no trabajaremos en adelante para una única compañía, sino que tendremos que vender nuestra especialización a muchas empresas de distintos sectores. Eso del trabajo para toda la vida es un formato en extinción desde hace años y que no conocerán los nacidos en el siglo XXI. La empatía, el coraje, la improvisación… el formato humano no está obsoleto Por último, pero no menos importante, la tercera idea que me repiquetea en el cerebro es el clásico renovarse o morir. En numerosas ocasiones hemos escrito en este blog de la evolución de muchas profesiones vinculadas a las tecnologías de la información. Por ejemplo, cómo los administradores de sistemas acabarán desapareciendo o reinventándose debido a nuevas modalidades como la infraestructura como código. La tecnología es pieza clave de nuestro desarrollo como sociedad, la que nos ha permitido salir adelante estos días y ha mantenido viva la actividad en aquellos negocios más avanzados en lo que a transformación digital se refiere. Pero también hemos podido comprobar que aún estamos muy lejos de un hipotético escenario en el que robots y drones sustituyan a los humanos y tampoco ocurrirá en la era pos-COVID. La aportación del hombre es indispensable Esta crisis nos ha demostrado que hay muchísimos sectores en los que la aportación del hombre es indispensable. Cada día rendimos homenaje a los sanitarios, cuya labor profesional y humanidad han sido claves para aligerar el trago de quienes lo estaban pasando mal. Los dependientes y profesionales del comercio -tradicional o grandes superficies-, los repartidores, transportistas, camioneros y mozos de almacén que han hecho que sea posible sostener algo tan etéreo en teoría como el comercio electrónico. Por no hablar de las limpiadoras, cuerpos de seguridad del estado, voluntarios y todas esas personas que se están dejando la piel. En el futuro seguirá siendo clave lo que nos diferencia como humanos: la empatía, el coraje, la improvisación… y deberemos complementarlo con lo que la tecnología nos aporta. Y ¿vosotros qué creéis que aprenderemos de esta crisis? ¿Cambiará nuestro modelo productivo? ¿Nos acordaremos de aquellas empresas que han sido socialmente responsables durante la pandemia? ¿Se instalará el teletrabajo como opción universal? ¿Servirá lo vivido para entender el impacto del antiguo modelo productivo en el medioambiente…? Os agradezco que dejéis como comentario vuestro punto de vista. Creo que se abre un interesante debate sobre cómo será la era pos-COVID. Imagen: Marcelo Moltero El teletrabajo, un desafío para las instituciones públicasFeliz Día Internacional del Libro… virtual
Guía fácil para crear un webinar gratuito desde Youtube LiveEdith Gómez 22 abril, 2020 ¿Te estás planteando lanzar un webinar? Últimamente muchas marcas están realizando eventos y vídeos online, y seguro que te preguntas si podrían ayudarte a mejorar tus ventas o a ganar visibilidad. En este artículo podrás conocer su potencial y valorar si es una buena idea integrar los webinars en tu estrategia en estos tiempos difíciles que corren. Asimismo, descubrirás qué herramientas tienes a tu alcance para hacer un webinar gratis. ¿Qué es un webinar? Un webinar es una conferencia, seminario o taller, presentado en tiempo real en una plataforma en Internet. Aunque suele ser en directo, normalmente se graba para difundirlo posteriormente por otros canales. Lo más característico de esta herramienta es que los asistentes pueden hacer preguntas durante el seminario web e interaccionar con el conferenciante en directo para resolver sus dudas o preocupaciones. ¿Qué beneficios tiene? El webinar es una herramienta de marketing útil para acercarnos a nuestro público objetivo. Pero, ¿qué es la que lo hace tan especial? Estos son los motivos por los que deberías considerar incluir un webinar en tu estrategia: Aumenta tu reputación, al aportar contenido de valor y diferenciador.Genera confianza al usuario, lo que ayudará a fidelizarlo.Potencia la generación de leads, ya que los usuarios, para acceder al webinar, tendrán que registrarse.Aporta conocimientos sobre qué les preocupa a tus clientes potenciales.Te permite reutilizar parte del contenido (clips) para crear otros materiales de valor.Incremento del tráfico si los vídeos de Youtube están optimizados. Algo ventajoso de los contenidos visuales (al igual que los textuales) es que si se trabaja bien su seo, darán beneficios a largo plazo, no solo en el momento en el que se emitan o difundan. En este sentido, cabe señalar algunos consejos SEO que debes tener en cuenta a la hora de posicionar: Añade la palabra clave en el vídeo.Pon subtítulos y la transcripción.Anima a la interacción.No dejes la metadescripción incompleta. ¿Cómo hacer un webinar en Youtube Live o en una plataforma similar? A la hora de realizar un webinar, ya sea en Youtube Live o en otra plataforma, estos son los cuatro factores base que debes considerar: 1. Elige una temática específica y establece tu objetivo En primer lugar, piensa qué quieres conseguir: Promocionar o demostrar el funcionamiento de un producto.Posicionarte como referente en el sector.Vender algo.Captar leads. Y a raíz de ello, piensa de qué tema específico puedes hablar y aportar valor para generar confianza e interés. 2. Determina el día y la hora Es importante fijarlos con antelación, porque así tendrás tiempo para prepararte y promocionar el evento en otros canales. 3. Estudia en qué canales lo vas a promocionar Analiza en qué redes sociales tienes una fuerte presencia y promociona el evento en esos medios. Aprovecha también el email marketing para animar a más gente a participar, a través de una newsletter con un formulario sencillo que conste de nombre, correo electrónico y teléfono. Otra fórmula es crear una landing page para el evento, que incluya una llamada a la acción (CTA – Call To Action) atractiva que lleve al registro. 4. Descárgate un software de codificación Esto es necesario para capturar el contenido que muestras en tu pantalla, para que los participantes puedan verlo adecuadamente. Uno de configuración sencilla y gratis es OBS. Dependiendo de tu presupuesto y necesidades, podrás elegir otros codificadores que incluyen todo en uno (gestión de base de datos, de participantes y videoconferencias), como ClassOnLive o GoTowebinar. ¿Por qué utilizar Youtube Live para transmitir tu webinar? Existen muchas plataformas con las que puedes hacer tus webinars. Pero si hay una que merece especial atención es Youtube, por ser el segundo motor de búsqueda más utilizado, después de Google. Esta plataforma ha ido creciendo de forma vertiginosa día a día, lo que la convierte en una red social muy jugosa para las marcas que quieren mejorar su visibilidad. Además, ¿sabías que un vídeo en directo en Youtube posiciona mucho más que un vídeo corriente? Por tanto, seguir una estrategia de marca en Youtube, con contenidos de calidad, ayudará a atraer tráfico y mejorará tu posicionamiento en Internet. Pasos para hacer un webinar gratis con YouTube Live Youtube Live es una herramienta gratuita, que tiene un gran alcance. Por eso, si tu objetivo es llegar a muchas personas y mejorar tu visibilidad, puedes utilizarla para difundir tu webinar. Este es el proceso para su configuración: 1. Entra en Youtube Primero, inicia sesión en tu cuenta de Gmail y seguidamente entra en Youtube. Allí, dirígete al icono de la cámara de vídeo, que se encuentra en la parte superior derecha. Haz clic y selecciona la opción “Emitir en directo”. En este punto deberás verificar tu cuenta, siguiendo los pasos establecidos. Después, verás dos opciones: “Emitir ahora” o “Crear un evento”. Como vas a hacer un webinar donde quieres que asista mucha gente, la opción acertada es la segunda. 2. Crea el evento en Youtube Después de la verificación, haz clic en “Crear evento”. Aquí tendrás que rellenar la ficha con todos los detalles posibles. Estos son los campos más importantes que debes cumplimentar: El nombre de tu evento.El día y la hora.Una descripción (de 100 caracteres como máximo).Etiquetas, piensa en las palabras clave más importantes para posicionarlo bien en Youtube.El nivel de privacidad (si quieres que solo accedan aquellos que se han preinscrito, elige la opción de “oculto”).Tipo. Te recomiendo la opción “personalizado”, así podrás elegir el codificador con el que quieras emitir. 3. Elige el codificador Para configurar el audio y la cámara (y que los espectadores vean bien el contenido), deberás utilizar un software de codificación, que puedes elegir desde la misma plataforma y se configura de forma automática. Recuerda que, aunque puedes usar la cámara web de tu ordenador, con un codificador podrás, entre otras cosas: Compartir pantalla.Hacer creaciones complejas con varias entradas de audio y diferentes cámaras. 4. Obtén el enlace del evento Cuando termines de programar el evento, este se guardará en “Nuevo evento en directo” de tu perfil. Si haces clic en él, obtendrás el enlace del evento, que te servirá para enviarlo a los usuarios que se vayan registrando, o bien lo podrás utilizar para promocionarlo en otras páginas. Impacto del coronavirus en la transformación de los espacios de trabajoLa Taberna de Perorrubio: cómo sobrevive al coronavirus un restaurante de la España vaciada
¿Qué es el self-supervised learning?Enrique Blanco 22 abril, 2020 Self-supervised learning (o aprendizaje auto-supervisado en castellano) es un término que se refiere a un tipo de aprendizaje no supervisado enmarcado dentro de un problema de aprendizaje supervisado. Es una técnica de aprendizaje relativamente reciente donde los datos de entrenamiento se etiquetan de forma autónoma. Los datos se etiquetan encontrando y explotando las relaciones (o correlaciones) entre diferentes inputs al modelo. Este tipo de aprendizaje está ganando cada vez más visibilidad en investigación en Deep Learning. Este artículo tiene como finalidad hacer una breve presentación del self-supervised learning y cómo éste está dejando su impronta en el Machine Learning. Los distintos tipos de aprendizaje En ocasiones, explicar la diferencia entre el aprendizaje no supervisado, semi-supervisado y totalmente supervisado puede resultar arduo, por no hablar del aprendizaje reforzado. Os recordamos, por si necesitáis poneros en contexto, que en el blog se ha escrito sobre los dos principales paradigmas de aprendizaje que nos podemos encontrar en el mundo del Machine Learning. Sobre aprendizaje semi-supervisado también podéis consultar este post. No debemos confundir self-supervised learning con el aprendizaje no supervisado. Tal y como declaraba Yan LeCun el año pasado a través de Twitter: Ahora lo llamo «aprendizaje auto-supervisado», porque «no supervisado» es un término que se presta a confusión.Yan LeCun. 30 de abril de 2019. Twitter. En self-supervised learning, el sistema aprende a predecir parte de su entrada a partir de otras partes de su entrada. En otras palabras, una parte de la entrada neuronal a una red se utiliza como elemento de supervisión para un predictor alimentado con la parte restante del input. Este tipo de aprendizaje utiliza muchas más señales de supervisión que el aprendizaje supervisado, y mucho más que el aprendizaje reforzado. Es por eso que llamarlo «sin supervisión» es totalmente engañoso. Se puede aprender más sobre la estructura del mundo a través del aprendizaje auto-supervisado que de los otros dos paradigmas. La principal razón: los datos son ilimitados y el feedback proporcionado por cada ejemplo es enorme. El paradigma del aprendizaje supervisado El aprendizaje supervisado es un paradigma arduo, que requiere recolectar cantidades masivas de datos, limpiarlos, llevar a cabo un etiquetado manual, entrenar y perfeccionar un modelo diseñado específicamente para el caso de uso de clasificación o regresión que desee resolver, y luego usarlo para predecir etiquetas para datos desconocidos. Por ejemplo, con imágenes, recopilamos un conjunto de datos de imágenes grandes, etiquetamos los objetos en imágenes manualmente, entrenamos la red y luego la usamos para un caso de uso específico. Este tipo de aprendizaje, si bien es fácil de entender, dista bastante de la manera de aprender que tendría, por ejemplo, una persona. Aprendemos principalmente de manera no supervisada y reforzada, utilizando la curiosidad y el resultado de prueba-error. También aprendemos de manera supervisada, pero podemos aprender de muchas menos muestras, ya que si en algo se distingue el ser humano es en que es bastante bueno a la hora de generalizar y abstraer información. Self-supervised learning Self-supervised learning guarda similitudes con el aprendizaje no supervisado porque el sistema aprende sin usar etiquetas proporcionadas explícitamente como entrada. Pero también difiere de éste porque no estamos aprendiendo la estructura inherente de los datos. El aprendizaje auto-supervisado, a diferencia del aprendizaje no supervisado, no se centra en la agrupación, la reducción de dimensionalidad, los motores de recomendación, la estimación de densidad o la detección de anomalías. Una aplicación al PLN: BERT El aprendizaje auto-supervisado ha tenido un enorme éxito en el procesamiento del lenguaje natural. Por ejemplo, el modelo BERT de Google y técnicas similares producen excelentes representaciones de texto. Fig. 2. A great summary of how self-supervised learning tasks can be constructed (Image source: LeCun’s talk) BERT es un ejemplo claro de caso satisfactorio de aprendizaje auto-supervisado. Se le puede mostrar una secuencia de palabras en la entrada, se oculta un 15% de las palabras y se le pide al algoritmo que prediga las palabras que faltan (o una distribución de palabras). Este es un ejemplo de Autoencoder enmascarado, en sí mismo un caso especial de Denoising Autoencoder. Esta terminología referente a redes profundas ya la hemos tratado en este blog (ver artículo) sobre cómo los Autoencoders funcionan muy bien dentro de un paradigma no supervisado. Fig. 3. Illustration of context encoder. (Image source: Pathak, et al., 2016) Pero el texto es un espacio discreto en el que las distribuciones de probabilidad son fáciles de representar. Una persona es capaz de determinar el significado semántico de una palabra a partir del contexto cuando aparece cerca de otra palabra. Por ejemplo, el adjetivo “fría” da a entender algo diferente si se pone detrás del sustantivo “persona” o detrás del sustantivo “cerveza”. Del mismo modo, en Machine Learning, el algoritmo Word2Vec predice el contexto semántico de una palabra en función de las palabras circundantes. La investigación detrás self-supervised learning sigue el mismo principio de identificación automática, extracción y uso de señales de supervisión. Aplicaciones a otros campos Hasta ahora, enfoques similares también han funcionado para imágenes o videos a pesar de la dificultad a la hora de representar distribuciones en espacios continuos de alta dimensión, como muestra su reciente incorporación como soporte a problemas relativos al mundo de la robótica y del aprendizaje reforzado. En este enlace y en este otro se puede consultar cómo los algoritmos auto-supervisados se pueden utilizar para sacarle el máximo provecho a datos sin etiquetar. Aprendizaje reforzado profundo (Deep Reinforcement Learning) El aprendizaje reforzado profundo (Deep Reinforcement Learning) ha mostrado resultados notables en juegos y simulación. En los últimos años, el aprendizaje por refuerzo ha conquistado muchos juegos que anteriormente se consideraban prohibidos para la inteligencia artificial. Los programas de IA ya han barrido a los campeones mundiales en StarCraft 2, DOTA y el famoso juego de mesa chino Go. Pero la forma en que estos programas de IA aprenden a resolver problemas es drásticamente diferente de la de los humanos. Básicamente, un agente comienza sin ningún tipo de «conocimiento» del entorno y sólo se le proporciona un conjunto básico de acciones que puede realizar en su entorno. Luego, la IA se queda sola para aprender a través de prueba y error cómo generar la mayor cantidad de recompensas (por ejemplo, evitar perder una vida o maximizar la puntuación de un intento). Y aquí es donde el self-supervised learning está demostrando que puede ayudar también a los problemas que tienen cabida dentro del aprendizaje reforzados. Este modelo funciona cuando el espacio del problema es simple y tiene suficiente potencia de cómputo para ejecutar tantas sesiones de prueba y error como sea posible. En la mayoría de los casos, a los agentes de aprendizaje reforzado les lleva una cantidad elevada de intentos para dominar un entorno. Esto es computacionalmente costoso y sólo gigantes como Google se pueden permitir realizar investigaciones de alta calidad al respecto. En el Departamento de Ideas Locas ya profundizamos en el Aprendizaje Reforzado Profundo en esta serie de artículos y webinars. Para mantenerte al día con LUCA visita nuestra página web, suscríbete a LUCA Data Speaks o síguenos en Twitter, LinkedIn y YouTube. Los modelos de propensión ante la crisis del COVID-19Almacenamiento en ADN: todos los datos de internet cabrán en una caja de zapatos
Bestiario de una memoria mal gestionada (II)David García 21 abril, 2020 Si tuviéramos que elegir una vulnerabilidad especialmente dañina sería, con mucha probabilidad, la ejecución de código arbitrario, y más aún si puede ser explotada en remoto. En la entrada anterior introdujimos los problemas que puede acarrear una memoria mal gestionada. Ahora vemos ejemplos concretos. Double free, un ejemplo básico Este fallo ocurre cuando liberamos dos veces un mismo bloque de memoria reservada. Veamos un programa que lo hace “bien”: Reservamos dos bloques, copiamos sendas cadenas en ellos y son liberados a medida que ya no los necesitamos (observar las llamadas a ‘free’). Veamos la ejecución: Todo correcto, ahora vamos a cometer a drede el desliz de liberar el bloque que ya habíamos liberado. Esto no demuestra la vulnerabilidad en sí (que es más compleja de explotar), sino comprobar qué ocurre cuando lo hacemos mal en las estructuras de memoria dinámica del montículo. Ejecutemos y veamos qué ocurre: Como vemos, no se ha imprimido la segunda cadena en el terminal, como sí ocurrió en el programa anterior. ¿Qué ha pasado? Al liberar un bloque del heap, se ha quedado libre este hueco. Hemos requerido otro hueco para la variable p2 y nos han asignado otro bloque, pero recordemos que p1 aunque se haya liberado, apunta todavía a su bloque original… que ahora pertenece a p2. Como volvemos a liberar p por segunda vez, lo que hacemos en realidad es liberar memoria que está utilizando otro puntero que no está relacionado con el objeto p. El uso de p2 se vuelve inestable ya que estamos utilizando una región de memoria que ya está liberada. Veamos cómo estaban formadas las direcciones de memoria: Como vemos, p2 toma la dirección del bloque que ya tenía p, pero este ha sido liberado. Veamos la misma situación, pero liberando los dos bloques al final de la función: Bien manejada la situación, ambos punteros apuntan a bloques diferentes, no se liberan los recursos a destiempo y todo transcurre como estaba previsto. Repetimos. La gestión manual de la memoria es compleja, muy compleja. Se debe prestar atención al orden de operaciones, dónde se obtienen recursos y dónde dejamos de usarlos para poder liberarlos en buenas condiciones. No te pierdas la serie completa de este artículo: Bestiario de una memoria mal gestionada (I) Bestiario de una memoria mal gestionada (III) Bestiario de una memoria mal gestionada (IV) ElevenPaths Radio – 2×06 Entrevista a Ryan KalemberPlan de continuidad: del papel a la acción
Impacto del coronavirus en la transformación de los espacios de trabajoRaúl Salgado 21 abril, 2020 El coronavirus marcará un antes y un después en el mundo laboral. El impacto psicológico de la pandemia podría cambiar la concepción que hasta ahora se ha tenido del trabajo, con la consolidación de alternativas telemáticas en sustitución de las puramente presenciales. Además, tanto las oficinas como los espacios de trabajo deberán adaptarse a una nueva realidad en la que de momento primará el distanciamiento. No solo hablamos de reuniones virtuales, de la necesidad de reducir en la medida de lo posible los desplazamientos y las congregaciones de personal, o de impulsar modelos de trabajo flexible que únicamente pretendan maximizar la productividad. Nos referimos también a una significativa, e incluso obligada, transformación de los lugares de trabajo en la era poscoronavirus. Buenas prácticas e higiene Entre las medidas que recoge la guía de buenas prácticas del Ministerio de Sanidad, para la vuelta a la actividad de empresas y trabajadores destacan, por ejemplo, ir a pie, en bici o en coche privado al trabajo siempre que se pueda; flexibilizar horarios para evitar aglomeraciones en los cambios de turno; y mantener la distancia mínima de un metro. Además de implantar medidas higiénicas en torno a procedimientos de desinfección y limpieza, para trasladar a los empleados confianza y seguridad, el retorno deberá ser escalonado para conservar un distanciamiento social que evite nuevos contagios. Y Francisco Vázquez, presidente 3G Smart Group, asegura que para ello hay que definir -con los empleados y colaboradores- unas políticas de trabajo flexible ad hoc que ayuden a gestionar, con naturalidad, los flujos de empleados en las sedes corporativas. “Viviremos muy pendientes del aforo y la higiene. Durante esta fase, es recomendable que las empresas faciliten otros lugares alternativos para el teletrabajo”, apostilla. Puestos no asignados En los espacios de trabajo corporativo Vázquez considera que se dejarán las actuales distribuciones de espacio, que serán ocupadas con una densidad próxima al 50%. Para lograr que cada persona se sienta confortable en su “distancia social”, el presidente de 3G Smart Group sugiere a aquellas empresas que aún tengan los puestos de trabajo asignados, que liberen dicha asignación y que cada empleado pueda elegir el lugar donde se encuentre más seguro, para lo que habrá que establecer unas normas básicas que ordenen este uso flexible del espacio disponible. A corto plazo, por tanto, será necesario revisar las distribuciones y hacer pequeños cambios espaciales que apoyen y faciliten tanto la higiene como la flexibilidad. Y a medio plazo llegará la hora de rediseñar la sede corporativa, para responder a la realidad de cada organización. Oficina flexible En este sentido, Vázquez ve imprescindible monitorizar desde el principio todo el proceso. Y aclara que el rediseño se hará trabajando con las evidencias del modelo pospandemia, que se traducirá a nivel de diseño del espacio corporativo en lo que se denomina la oficina flexible. Como consecuencia del coronavirus, a partir de ahora dicha oficina deberá atender al incremento de la movilidad de los trabajadores y a ese distanciamiento impuesto por las autoridades sanitarias. El presidente de 3G Smart Group sostiene que, desde hace años, ya se venía observando una movilidad creciente en las sedes corporativas, siendo bastante comunes, antes del COVID-19, ratios de ocupación inferiores al 70% (siete mesas ocupadas de cada diez). Ello ya generaba dudas sobre la asignación personal de puestos de trabajo, dado que al menos un tercio del tiempo estos permanecían vacíos, mientras crecía la demanda de lugares de reunión y socialización. Más teletrabajo Sin embargo, Vázquez vaticina que, tras el confinamiento, el trabajo remoto se incrementará y que los ratios de ocupación de las sedes corporativas caerán por debajo del 50%. De igual modo, cree que el concepto de “distancia social” influirá en el diseño de las nuevas oficinas flexibles y que generará, a priori, una necesidad de incrementar el ratio de espacio por empleado. Es decir, salas de reunión que originalmente estaban destinadas a ocho personas reducirán el aforo a cuatro, no se enfrentarán cara a cara los puestos, se acotará la afluencia a las cafeterías, etcétera. Nuevas necesidades emocionales Pero a los cambios de diseño en las oficinas hay que añadir la sugerencia, no menos importante, de atender las necesidades emocionales de los equipos de trabajo, para saber cómo está siendo su adaptación al nuevo entorno, cómo motivar a las plantillas o cómo impulsar la colaboración entre los empleados. En este sentido, Luis Miguel Garrigós, fundador y CEO de Rrebrand Strategic Design, destaca la relevancia de incorporar hábitos que ayuden a mantener las relaciones personales que se dan en el trabajo; a reconocer, celebrar y compartir los pequeños éxitos personales o colectivos; a agradecer el compañerismo y la solidaridad entre unos y otros… Ante la vuelta a la oficina, Garrigós remarca la conveniencia de interesarse por las sensaciones de los trabajadores, de preguntarles por sus sentimientos después de lo vivido y sufrido durante este tiempo, de hablar con ellos y diseñar de manera participativa este regreso progresivo a los espacios comunes. Rediseñar el espacio y la cultura corporativa “El futuro del lugar de trabajo pasa por rediseñar sus dos palancas principales: el espacio y la cultura corporativa. Los nuevos espacios de trabajo se van a rediseñar desde la óptica protagonista de la importancia del bienestar, de la incorporación de materiales antimicrobianos o del impacto de los sistemas de ventilación y filtrado de aire”, afirma. Si antes de la crisis del COVID-19 ya se hablaba de un nuevo paradigma económico, denominado «nueva normalidad» y surgido en 2008, que reclamaba cambios urgentes en la forma en que las organizaciones tienen que concretar sus modelos de puestos de trabajo; esta crisis nos ha hecho entrar de golpe en una nueva era, a la que Garrigós denomina post “nueva normalidad”. Y es que, en su opinión, muchos son los disparadores que se han activado a lo largo del confinamiento y que cambiarán el contexto económico y empresarial, al que cabe dar respuesta con los procesos de transformación organizacional, que pongan en marcha las compañías para mantener o mejorar su posición en el mercado. Linkedin Live o cómo hacer directos en LinkedinGuía fácil para crear un webinar gratuito desde Youtube Live
El teletrabajo, un desafío para las instituciones públicasRoberto Fraile Herrera 21 abril, 2020 La llegada del coronavirus y del estado de alarma ha impuesto una alternativa laboral hasta ahora poco frecuente en España y que, sin embargo, las nuevas tecnologías permiten de forma eficiente: el teletrabajo. Hasta hace poco este concepto se asociaba a la conciliación. La posibilidad de quedarse en casa trabajando se relacionaba, por ejemplo, con la necesidad de hacerlo para estar pendiente de un menor enfermo y casos similares. No es una fórmula nueva Pero el teletrabajo, que cobrará predicamento tras esta crisis, representa una realidad mucho más amplia, cuyos beneficios para todas las partes ya habían descubierto algunas organizaciones en España antes de la pandemia. De hecho, uno de mis mejores amigos lleva trabajando de forma remota desde 2011 y no es un caso aislado. Trabaja en un importante fabricante de equipos WiFi y es uno de los mejores ingenieros de soporte del mundo. En la actualidad muchos puestos de distintas multinacionales europeas incorporan la facilidad de trabajar desde casa la mayoría de los días. Por otro lado, están los trabajos cuyo desempeño requiere el desplazamiento de forma continua como comerciales, preventas, técnicos de provisión y soporte y un sinfín más de funciones que necesitan visitar a clientes y/o proveedores. Todos ellos deben disponer de las herramientas para poder conectarse remotamente y de forma segura a los sistemas de la empresa a través de portátiles, tabletas o smartphones. Barreras al teletrabajo en los ayuntamientos Pensemos ahora en instituciones públicas como los ayuntamientos. En este caso la dinámica establecida es completamente distinta. Salvo en la parte directiva, la mayoría de los puestos o bien están organizados alrededor de la atención personal o se caracterizan por un puesto fijo que no requiere movilidad. En esta tesitura, la mayoría de las instituciones públicas no han actualizado sus equipos informáticos y disponen de terminales fijos. No olvidemos que un PC es mucho más barato que un portátil o un terminal del tipo Surface. A esta situación se suman otros factores que actúan como barreras en muchas ocasiones. Entre ellos, el aspecto generacional y cultural. Los ayuntamientos, tal y como los conocemos, se desarrollaron en los años 80 y 90 y ha habido poca renovación. Estamos hablando, por tanto, de plantillas con una media de edad elevada, que en muchos casos no está adaptada a los nuevas tecnologías. En el día a día los puestos requieren conocimientos informáticos básicos y existen pocos incentivos para la adquisición de habilidades digitales. Otras instituciones públicas padecen estas mismas circunstancias. Distintos puntos de partida y maneras de implantar el teletrabajo En el nuevo entorno del estado de alarma y el confinamiento consecuente, no todas las organizaciones se encuentran, así, en el mismo punto de partida. Mientras que muchas empresas están dotadas de los medios y la cultura digital necesaria para implantar el trabajo remoto, otras compañías e instituciones están lejos de estas capacidades. Redes Privadas Virtuales (VPN) El teletrabajo puede implantarse de formas diversas. Repasemos las principales opciones. La primera de ellas y más común es la basada en conexiones remotas seguras, comúnmente denominadas VPN (Redes Privadas Virtuales). Sus características son: El empleado dispone de un portátil que le permite movilidad para trabajar. No sufre proceso de adaptación dado que utiliza el mismo terminal que en la oficina.La organización dispone de una infraestructura de conexión remota. Las dos tecnologías más implantadas son los túneles IPSEC o las conexiones SSL. En ambos casos, a través de Internet se crea una conexión privada entre el usuario y la empresa en la que el tráfico está encriptado y permite el acceso de forma segura a los sistemas informáticos de la organización. Cuando se use una línea de Internet dedicada para el tráfico VPN, ésta debe ser adecuada para escenarios de uso masivo como el de estos días.Años atrás esta infraestructura utilizaba routers dedicados de forma específica a agregar los túneles. Con el tiempo, esta funcionalidad ha ido evolucionando hasta integrarse mayoritariamente en firewalls, que aportan distintos mecanismos de seguridad y un hardware específico para estas tareas. Pero debe estar dimensionada correctamente sobre todo ante situaciones excepcionales, ya que un número masivo de túneles podría afectar al rendimiento y ralentizar a todos los usuarios. No olvidemos que muchos de estos sistemas se han dimensionado para escenarios de teletrabajo con un número de usuarios concurrentes reducido. De hecho, me consta que muchas empresas están solicitando en estos días refuerzos de estas redes para garantizar la disponibilidad de la infraestructura. Escritorios virtuales (VDI) Otra tecnología es la de los escritorios virtuales o VDI (Virtual Desktop Infrastructure), creada en los años 90. Permite ofrecer al usuario un escritorio separado de su máquina física. Estas sesiones se alojan en servidores centrales y permiten definir las aplicaciones que los usuarios pueden usar en su trabajo, lo que ofrece un mayor control. Esta solución software gestionada de forma centralizada ofrece ventajas como: Aumento de la seguridad de los escritorios y disminución de los costes de soporte.Mejora de la seguridad de los datos al almacenarlos de forma centralizada y no en los PCs de usuario.Facilidad para el despliegue de nuevas aplicaciones y de la actualización de los equipos. A las tres anteriores ventajas hay que sumar la mejora de la continuidad del negocio y la flexibilidad. El escritorio virtual puede arrancarse en cualquier PC o portátil con unos mínimos requisitos. Esto la convierte en la tecnología idónea para situaciones como la actual, ya que los empleados pueden, desde sus equipos de casa y su línea de Internet, acceder a su escritorio virtual y desempeñar su trabajo habitual. Se trata de una tecnología consolidada que, con el desarrollo de las soluciones en la nube, ha mejorado sus prestaciones y modalidades. Pero no olvidemos que cualquiera de estas alternativas requiere de un proceso de preparación previo por parte de las organizaciones para que, llegado el momento, sea posible su despliegue efectivo entre los empleados. A las administraciones públicas aún les queda un amplio camino por recorrer, pero ello no significa que sean ajenas a este modelo, como explicaba una compañera, y de ahora en adelante deberán serlo aún menos. Imagen: Luke Jones La tecnología como aliada de los negocios frente a la pandemia: TEF SmartTalksEmpresas, personas y modelos productivos en la era pos-COVID