Innovación abierta: herramientas y ejemplos para su implementación

Catherina Cuervo    9 julio, 2019
Innovación Abierta

Desde las populares hackathones hasta el crowdsourcing, hoy por hoy existen múltiples actividades, recursos e instrumentos para llevar la innovación abierta de las ideas a la acción. Pero lo realmente importante, más allá de la forma, es que las acciones que la organización decida poner en marcha estén enmarcadas en la estrategia del negocio y, así mismo, ligadas a una planeación que incluya objetivos, indicadores, tiempos, seguimiento y la participación de toda la compañía. A continuación algunas de estas herramientas:

  • Hackathones: Son maratones de desarrollo de productos tecnológicos, en especial de software, que permiten crear prototipos para resolver necesidades puntuales en muy poco tiempo (24 horas, dos días o tres días normalmente). Este modelo puede ser adaptado para ir mucho más allá del desarrollo de aplicaciones o plataformas y funcionar para idear, por ejemplo, nuevos servicios, campañas publicitarias, mejoras en el servicio al cliente, productos físicos, por citar algunos ejemplos.
  • Alianzas y acuerdos de colaboración: Al establecer compromisos y beneficios por escrito, que a su vez se traduzcan en tiempos y acciones puntuales, se logra generar un mayor compromiso de los aliados en el proceso.
  • Espacios físicos o centros de innovación: Estos espacios ayudan a sentir que la cultura de la innovación es una realidad, fomentan la creatividad en los equipos, el esparcimiento y la creación de conexiones y relaciones estratégicas, a la vez que permiten alojar encuentros y actividades para facilitar este ambiente.
  • Compartir recursos, iniciativas y espacios con terceros: Además de facilitar la colaboración, pueden permear la cultura de la innovación a la organización, generar aprendizajes y hacer surgir grandes ideas.
  • Convocatorias abiertas: Bajo este recurso, la empresa identifica retos, necesidades específicas o pain points para resolver a través de la colaboración de terceros y los invita, directa o públicamente, a que propongan soluciones. El ganador puede llevarse, por ejemplo, el cierre de un piloto o negocio, la participación en un contrato, reconocimiento público, una alianza estratégica con la compañía o un aporte económico.
  • Eventos internos y externos: Desde espacios para motivar el intraemprendimiento hasta participar en eventos sobre innovación o liderar su organización pueden entrar en esta categoría. Toda acción cuenta a la hora de cambiar la mentalidad de la organización, atraer talento e ideas nuevas, recibir apoyo externo y conseguir aliados.
  • Corporate venturing y aceleradoras corporativas: Invertir recursos en empresas innovadoras permite a la organización convertirse en socio estratégico de éstas, apoyar su crecimiento, mantenerse cerca de las últimas tendencias e innovaciones en el mercado, enriquecer su propio negocio, beneficiarse de ese crecimiento y ser reconocida como una compañía que apuesta por la innovación.
  • Coinversión: Al sumar mayor capital y respaldo invirtiendo con otros actores en una misma empresa o iniciativa es posible generar mayor compromiso y beneficio desde y para todas las partes, a la vez que refuerza la alianza.
  • Adquisición de empresas: Además de servir a los mismos fines que la inversión y la coinversión, adquirir una empresa permite lograr hitos determinantes como la expansión a nuevas industrias, mercados, países o nichos a los que de otra forma sería mucho más difícil, lento y costoso llegar.
  • Crowdsourcing: Se trata de crear o llegar a una comunidad de terceros para solicitar su colaboración, conocimiento y opinión en temas puntuales. Para esto, es posible crear o utilizar una plataforma existente de crowdsourcing y publicar ahí los diferentes puntos en los que se necesita apoyo, o incluso desarrollar concursos abiertos para recibir este feedback y premiar a la comunidad.
  • Open Source: Podría decirse que es lo opuesto a la obtención de una patente legal. En lugar de proteger legalmente un producto o solución, muchos han optado por recurrir al open source o código abierto, haciendo público y accesible el código de programación de su innovación y permitiendo así que cualquier usuario pueda estudiarlo, usarlo, modificarlo, distribuir copias de éste y de sus modificaciones y crear otros productos con base en él. ¿Por qué hacerlo? El open source permite, entre otras cosas, que un producto pueda avanzar rápidamente en su desarrollo sin necesidad de incurrir en gastos para esto, y que pueda llegar a tener mayor éxito y adopción.

Ejemplos de innovación abierta

Uno de los casos de éxito en innovación abierta más conocidos es el de Telefónica, que en 2011 creó Wayra como una aceleradora corporativa de startups para mantenerse cerca de los emprendedores digitales y sus innovaciones, fortalecer los ecosistemas de emprendimiento en 10 países de América Latina y Europa, y generar oportunidades estratégicas para su propio negocio y oferta comercial.

Hoy, Wayra hace parte del área global de Innovación Abierta de la compañía, de la que también hacen parte Open Future, Fondos de Innovación y Telefónica Ventures en distintas iniciativas que acompañan al emprendedor en sus diferentes fases de crecimiento. La evolución de Wayra la ha llevado de ser una aceleradora a convertirse en un hub de innovación y un fondo de corporate venturing –o inversión corporativa– enfocado en soluciones que tienen encaje con las verticales de negocio de Telefónica, y que genera oportunidades de negocio para el beneficio de ambas partes.

¿Qué tipo de oportunidades? Para poner un ejemplo, la startup española MyFixpert –hoy C&G IT Solutions– invertida por Wayra en España, gestiona las reparaciones de miles de los equipos de comunicaciones empresariales que comercializa Telefónica en este país, ofreciendo valor agregado a los clientes de la telco. Por su parte, la startup argentina Trocafone tiene un acuerdo en Argentina y Brasil para que los usuarios de cualquier operador de líneas móviles puedan adquirir celulares nuevos con Movistar (o Vivo, en Brasil) entregando sus móviles usados como parte de pago. En total, más de 114 startups invertidas por Telefónica ya generan ingresos, ahorros y eficiencias a la compañía, y la meta es que para 2020 esta cifra se eleve a 200.

Otro conocido referente es el de General Electric y GeniusLink, su equipo de innovación abierta, que lanzó en 2016 la plataforma Fuse, una herramienta de crowdsourcing abierta al público y orientada a resolver las necesidades y pain points de sus clientes a partir de soluciones propuestas por la comunidad de usuarios. A partir de retos técnicos específicos publicados en la plataforma, los usuarios competían por proponer la solución más innovadora y recibir premios, reconocimientos en el foro y la satisfacción profesional de aportar valor a una compañía de la talla de GE. A partir de estas propuestas, la compañía y los usuarios ganadores desarrollaban prototipos en micro-fábricas de la compañía dispuestas para este fin.

El sector fintech no se queda atrás y es uno de los que más ha avanzado en el tema. De hecho Davivienda, uno de los principales bancos de Colombia, ha venido trabajando por años de la mano de varias startups como ePayco para llegar a las nuevas generaciones con productos innovadores en beneficio del usuario. Ejemplo de esto es su colaboración con Rappi en su método de pago RappiPay, ahora RappiPay Davivienda. Gracias a esta alianza, los usuarios de la aplicación móvil de domicilios con mayor crecimiento en Latinoamérica ya pueden realizar acciones como pagar un domicilio escaneando un código QR, enviar dinero a otros sin costo, hacer retiros de efectivo en cajeros electrónicos desde su celular y adquirir la tarjeta RappiPay débito Visa. Por un lado, Rappi logró perfeccionar su método de pago y ofrecer mayores opciones a sus usuarios, y por otro, Davivienda, logró llegar a los miles de usuarios de Rappi, muchos de ellos jóvenes que apenas están iniciando su vida financiera.

Un caso que permite ejemplificar el valor de una adquisición es la compra que en 2016 hizo la startup colombiana FLUVIP de la startup brasilera Spark, ambas enfocadas en influencer marketing. Esta movida no sólo permitió a FLUVIP entrar al mercado brasilero sino consolidarse como líder en la región en esta industria específica.

Compañías que no son de naturaleza digital como Starbucks también han apostado por la innovación abierta. My Starbucks Idea fue una plataforma de crowdsourcing que por años permitió a esta marca recibir sugerencias, feedback y propuestas de productos. Al tener características como las de un foro web o red social, la plataforma permitía a los usuarios votar, comentar, complementar y apoyar las diferentes ideas allí publicadas. Si alguna tenía suficiente acogida o resultaba atractiva para Starbucks, la compañía decidía hacerla realidad. Esto no sólo le permitió fidelizar a sus clientes y mejorar su imagen, sino además desarrollar productos validados por el mercado y hacer mejoras necesarias en sus diferentes procesos y áreas.

Citando un último caso de éxito, la compañía española de trenes Renfe creó en 2018 la aceleradora corporativa TrenLab de la mano de Wayra, su aliado en innovación. En una primera convocatoria, emprendió la búsqueda de startups que le ayudaran a solucionar retos en movilidad digital, digitalización de operaciones y logística a demanda. En su segunda convocatoria, en 2019, la ferroviaria apostó por soluciones para la transformación digital de sus operaciones, para la mejora de la comunicación entre la compañía y el viajero, y para contribuir al posicionamiento de Renfe como operador integral de movilidad. Las startups seleccionadas ya se encuentran trabajando en el hub de TrenLab en Madrid y desarrollando oportunidades de negocio conjuntas en estos frentes.

Foto: Joanna Kosinska

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