La (necesaria) flexibilidad en la empresa digital: flexCOMM

Roberto De Isidro Gordejuela    17 octubre, 2018

“It is not necessary to change. Survival is not mandatory”

“No es necesario cambiar. La supervivencia no es obligatoria”

Dr. W. Edwards Deming

Cuando leo la cita del estadístico estadounidense pienso en lo acertada que es. Podemos empeñarnos en dejar todo como está, pero las consecuencias…

La realidad es que, en general, todo en la vida es cambio continuo. Como personas crecemos. Las ciudades en las que vivimos también se transforman, la propia naturaleza evoluciona: ha habido especies que desaparecieron hace miles de años y quizá fue por no cambiar o por no hacerlo “adecuadamente” o porque ocurrió a un ritmo inferior al que lo hicieron sus depredadores.

Y en la empresa ocurre lo mismo. Que se lo digan a Blockbuster o Kodak… ¡quién las ha visto y quién las ve! “Les robaron su queso” y no es que no cambiaran -que seguro que lo intentaron-, sino que su transformación no fue lo suficientemente veloz para permitirles hacer frente a sus depredadores, no fueron lo bastante ágiles y flexibles para acometer los cambios cuando aún estaban a tiempo. Su opción B fue la de la cita de Edward Deming: no sobrevivir tal y como las conocíamos.

Se ha escrito ríos de tinta sobre la necesaria transformación de los negocios, la importancia de ser verdaderamente digitales y lo que debe hacerse para que suceda. Ojalá fuera tan fácil como aplicar fórmulas magistrales o un conjuro mágico para que todo cambiara y fuera para bien. La mayoría de nosotros es gurú “de boquilla” en este tema, pero el que lo tiene crudo es el decisor dentro de cada empresa.

Si nos ponemos en su piel, en la de la persona que en muchos casos tiene el papelón de tomar las decisiones para que una compañía sobreviva y crezca o tenga las horas contadas, una cosa está clara: hoy en día las estrategias son solo correctas temporalmente, en el mejor de los casos.

Así las cosas, la flexibilidad de las soluciones tecnológicas adoptadas en la evolución de la empresa es una necesidad imperativa, como muchos ya han comprobado en la migración de los sistemas que soportan los procesos de negocio hacia la nube: el no estar atados a una infraestructura en propiedad facilita la agilidad, entre otras ventajas. Y de ahí también el crecimiento de la contratación de servicios como SaaS (Software as a Service) con modelos multicloud. La tendencia “cloud first” para sistemas y servicios se ha impuesto sobre el resto de alternativas.

Cuando nos paramos a pensar en las puertas que se nos están abriendo al incorporar tecnologías de data science, soluciones IoT que alimentan un big data sobre el que hacemos analítica predictiva, cuando aplicamos tecnologías de machine learning e inteligencia artificial a eHealth, con la industria 4.0 o la conducción autónoma, vemos que tenemos ante nosotros una revolución prácticamente inimaginable que va a llegar como un tsunami para el que hay que estar preparados: con todo conectado y con la seguridad desde el diseño mismo de la solución, una conectividad flexible adaptada a cada necesidad concreta, una computación optimizada para procesar la creciente explosión del volumen de datos…

Además de los sistemas, es necesario un cambio en la propia forma de comunicarse y trabajar de los empleados; es preciso evolucionar hacia el digital workplace que, de una manera sencilla, facilita la movilidad y pone al alcance de cada trabajador los recursos que éste necesita y con soluciones que mejoran su eficiencia y productividad, a la vez que su experiencia de usuario.

Y, para cubrir todas estas necesidades, la excelencia de las redes en el intercambio de los datos del negocio entre sedes y con la nube, y en el uso que hacen los empleados de ellos nace el servicio flexCOMM, que supone la integración de las soluciones de voz, datos y colaboración de Telefónica para adaptarlas a las necesidades de la empresa de la forma más eficiente posible. FlexCOMM permite disponer de la oficina allí donde y como el trabajador la necesite, que todo suceda de la forma más eficiente. El sufijo “flex” de flexCOMM no es gratuito, se refiere a esa flexibilidad necesaria en estos tiempos y significa que la solución “se adapta fácilmente a los cambios y a las diversas situaciones o circunstancias”.

FlexCOMM integra flexUSER, una experiencia única que consolida el puesto de trabajo fijo, móvil y las herramientas de colaboración en una misma solución a través de las comunicaciones unificadas y flexWAN, el servicio de conectividad entre sedes basada en redes SD-WAN. Se trata de una solución integrada que permitirá respirar tranquilo al responsable de transformación digital de las compañías al tener resueltas las necesidades de comunicación de sus sedes y de todos sus empleados en el momento actual y conforme vayan evolucionando en el futuro.

Imagen: O.R.G.

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