Roberto González Rojo Fusión Digital, una solución completa y flexible para digitalizar la pyme Fusión Digital tiene como principal objetivo apoyar a las pymes en el reto que plantea su digitalización, proceso clave para lograr un incremento de la competitividad, haciendo que los...
Carlos Rebato Las 15 habilidades profesionales que más buscan las empresas en 2019, según LinkedIn La tecnología está transformando por completo la manera en la que nos relacionamos, aprendemos y, por supuesto, trabajamos. En los próximos años se crearán muchos puestos de trabajo nuevos...
Fátima Martínez Cómo grabar lo que ocurre en la pantalla del ordenador o del móvil sin aplicaciones Seguramente te gustaría poder grabar en alguna ocasión lo que ocurre en tu pantalla de ordenador, en tu teléfono móvil o en tu tablet. Has acudido al buscador de...
Andrés Macario Es hora de alcanzar la madurez digital Más que en grandes y pequeñas, tenemos que empezar a dividir las empresas en digitales y no digitales. Es verdad que la digitalización puede aumentar la brecha entre empresas...
Gabriel Álvarez Corrada Conectividad 5G y su impacto en la Industria 4.0: madurez y evolución Uno de los factores que indica la madurez de algunas ramas de la tecnología es la incorporación de mejoras a medida que esa tecnología va evolucionando y que son...
Gabriel Bergel Ciberseguridad: aprende cómo implementarla desde cero (Parte 1) Mientras se incremente la innovación tecnológica, mayores riesgos se tendrán en las empresas. Conoce sobre cómo implementar desde cero la ciberseguridad.
Mariló Vallecillo Prototipado y colaboración con startups: cómo innovar llegando más lejos en menos tiempo La innovación es el mejor vehículo para que las empresas puedan seguir aportando un valor diferencial a sus clientes en el futuro, contribuyendo al avance de la sociedad. En este sentido, vemos cómo...
Telefónica Ecuador 10 avances tecnológicos para ayudar al medio ambiente Ser humano es sinónimo de tecnología, sin embargo, nuestras acciones dejan un impacto en el planeta. En estos tiempos de crisis climática es importante resaltar que las innovaciones también pueden ponerse...
Gestión de identidad, más necesaria que nuncaJorge A. Hernández 7 septiembre, 2025 Pocas veces ha sido tan importante y frecuente identificarnos como ahora. Desde el uso de redes hasta las compras en línea y los trámites, la gestión de la identidad se ha convertido en una constante. ¿Qué tecnologías se usan en esta tendencia y hacia dónde nos dirigimos? Hoy en día, el acceso a las empresas es un ballet tecnológico diverso que incluye desde tarjetas físicas y sensores biométricos hasta aplicaciones móviles. Se trata de una sofisticación que hace fácil olvidar que la gestión de la identidad es una necesidad humana que proviene de hace milenios. Por ejemplo, en el Neolítico, algunas tribus usaban tatuajes y cicatrices para demostrar su pertenencia a diferentes grupos étnicos y sociales. Sin embargo, el surgimiento de las urbes y los imperios hizo necesaria la creación de registros de identidad escritos para cuestiones tributarias y logísticas. Incluso los viajes hicieron surgir los famosos «salvoconductos» impulsados por los comerciantes. No obstante, técnicamente hablando, la primera tecnología para la identidad se basó en un viejo conocido de la humanidad: el papel. La transición al plástico Ya en el siglo XX y en los ambientes corporativos, el siguiente salto tecnológico provino de las tarjetas de plástico. Los primeros carnés de identidad eran de papel laminado, fáciles de falsificar y propensos al deterioro. La necesidad de mayor durabilidad y seguridad impulsó la transición al plástico. En 1960, estas tarjetas evolucionaron gracias a la banda magnética, una iniciativa de IBM para la CIA que permitió incluir información adicional en estos dispositivos. Esta tendencia fue copiada posteriormente por la banca, el gobierno e incluso el transporte. Según Fact.MR, el mercado mundial de tarjetas sigue vigente, con 18.400 millones de dólares en 2024 y superará los 37.200 millones en 2034. La llegada de la biometría La siguiente gran revolución de la gestión de la identidad llegó con la biometría. Aunque esta afirmación es una verdad a medias, las señales biométricas, como las mediciones antropométricas de partes del cuerpo, ya se usaban desde 1879 por el francés Alphonse Bertillon para la identificación de criminales. Para 1892, Francis Galton dio un paso adelante en los sistemas de identificación cuando desarrolló un sistema de clasificación de huellas dactilares que sigue usándose en la actualidad. Sin embargo, fue hasta finales del siglo XX y comienzos del XXI cuando la biometría fue ganando terreno con avances en reconocimiento facial, de iris e incluso de voz, popularizados por aplicaciones móviles, asistentes digitales e incluso parlantes inteligentes (como el Amazon Echo en 2014). Otro aspecto de esta tecnología es la llamada biométrica del comportamiento, una tendencia que autentica a las personas a través de patrones de interacción, como la forma de firmar, la cadencia al teclear o incluso la forma de caminar. La evolución de la gestión de la identidad En el mundo actual, la identidad a menudo es más virtual que física. La identidad digital abarca todo el conjunto de datos de una persona en línea, incluyendo nombres de usuario, historial de navegación y datos biométricos, pero esta también está evolucionando. Los sistemas de identidad digital están cambiando a través de tres vías principales: la identidad federada (un solo inicio de sesión para múltiples plataformas), las identificaciones electrónicas (tarjetas físicas con chips) y las carteras de identidad digital. Las carteras digitales representan un cambio hacia un modelo de autenticación centrado en el usuario, donde el individuo tiene un control granular sobre la información que comparte. En este espacio, la tecnología blockchain permite la llamada identidad auto-soberana (SSI), una tendencia que da al individuo «control absoluto sobre su identidad». Y ahora la inteligencia artificial Otro factor de cambio es la inteligencia artificial (IA), que no solo potencia los sistemas biométricos para mejorar la precisión, sino que también permite la autenticación continua, monitoreando el comportamiento del usuario en tiempo real para detectar desviaciones y posibles amenazas. Por cierto, la gestión de la identidad ha cambiado tanto desde sus orígenes que ahora se habla de la administración de identidades no humanas (NHI). Se trata de identidades digitales que representan máquinas (API), aplicaciones, servicios, dispositivos (tokens) y procesos automatizados dentro de una infraestructura tecnológica. Su crecimiento ha sido tal que se estima que el volumen de entidades no humanas en una organización puede ser de 5 a 10 veces mayor que el de identidades humanas. Si quieres saber cómo desde Movistar Empresas te podemos ayudar a impulsar la transformación de tu negocio y a hacerlo de manera sostenible ingresa aquí. Foto de Freepik La ingeniería social con deepfakes y su impacto en la ciberseguridadRBAC, un pilar de la ciberseguridad moderna
Jorge A. Hernández Ciberseguridad en elecciones, un desafío para todos 2026 será un año agitado en materia electoral en América Latina, una situación que nos lleva a evaluar la tecnología en juego para salvaguardar estos procesos.
Jorge A. Hernández La revolución del embedded finance en las empresas El crédito embebido o embedded finance viene a diluir aún más esa frontera entre la banca y otros sectores.
Jorge A. Hernández AgroTech en el 2026: trazabilidad, analítica e IA La agroindustria atraviesa una transformación estructural en la que la tecnología deja de ser un complemento para convertirse en el motor de la seguridad alimentaria.
Jorge A. Hernández Las copias de seguridad y la resiliencia no son lo mismo Las copias de respaldo ya no son suficientes para garantizar la continuidad de procesos de negocios, ¿cómo transitar ese camino en las organizaciones?
Jorge A. Hernández IoT 2026 en entornos empresariales: ¿hacia dónde nos dirigimos? El IoT realiza hoy labores que van desde la seguridad hasta la continuidad de las operaciones. Conozca su estado en el 2026.
Jorge A. Hernández El valor del 5G en el 2026, el motor tras la revolución de las empresas La tecnología 5G promete empoderar a la próxima generación de industrias inteligentes y de servicios. ¿Pero en qué estado se encuentra?