Telefónica Tech Charlamos con estudiantes de secundaria para orientarles en profesiones de Ciberseguridad Hace unos días, expertos de distintos departamentos de los servicios de Ciberseguridad de Telefónica Tech se han acercado al Instituto Cardenal Cisneros, en Madrid, para dar una charla sobre...
José María Lissen 4 dudas frecuentes en la estrategia online de una pyme Las pymes españolas son cada vez más conscientes del valor promocional que pueden conseguir con una buena presencia en Internet. La red de redes atrae diariamente a casi 23...
Andreu Esteve de Joz ¿Tus aplicaciones de negocio limitan o impulsan las ventas? Como ya sabréis, estamos a las puertas de que el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) sea de obligado cumplimiento para todas aquellas empresas que traten con datos...
Telefónica Ecuador Fibra óptica y todo lo que debes saber acerca de esta tecnología La demanda de Internet en el mundo es el factor principal que impulsa el crecimiento del mercado de fibra óptica. La creciente demanda de datos móviles impulsa las suscripciones de...
Roberto Velasco RASP: un nuevo enfoque en la protección de aplicaciones A medida que las aplicaciones web y los ataques aumentan, es necesario introducir enfoques como la tecnología RASP para automatizar su defensa y protección.
ElevenPaths Ciberamenazas durante la COVID-19, una investigación de la Telco Security Alliance ¿Cómo se han comportado los cibercriminales durante la pandemia de la COVID-19? Descúbrelo en este informe de ElevenPaths junto a Alien Labs y Trustwave.
Félix Hernández El futuro de la humanidad, según Michio Kaku Cuando soñamos con el futuro de la humanidad lo hacemos con la imaginación de Julio Verne, de H.G Wells, de Sagan, de Asimov, de Arthur C. Clarke, con la...
Nacho Palou Edge AI: Inteligencia Artificial fuera de la nube Edge AI se refiere a la ejecución de modelos de Inteligencia Artificial cerca o en dispositivos como wearables, móviles, cámaras, sensores IoT (Internet of Things) o servidores Edge, entre...
La ingeniería social con deepfakes y su impacto en la ciberseguridadJorge A. Hernández 31 agosto, 2025 Separados, los deepfakes y la ingeniería social son considerados dos de las herramientas más usadas por los cibercriminales en la actualidad. Sin embargo, cada vez más se están articulando como parte de sofisticados ataques contra las organizaciones. ¿Cómo se están usando y por qué? En el fondo, deepfakes e ingeniería social siempre han estado unidos por un sentido narrativo con fines criminales. Esto ha sido explotado por los ciberdelincuentes en su afán de vulnerar las defensas de organizaciones, empresas y gobiernos. Pero ¿cuándo comenzó esta historia? Para responder a esta inquietud, empecemos con el más sofisticado de la dupla. El término «Deepfake» no nació del ingenio de los investigadores ni de las autoridades, sino de los propios criminales. En 2017, en Reddit se utilizó el nombre deepfakes en videos pornográficos con tecnología de intercambio de rostros para superponer caras de famosos en cuerpos de otras personas. La palabra en sí es una combinación de «deep learning«, la tecnología de IA utilizada para crear los videos, y «fake» o falso. Aunque el subreddit original fue eliminado, el término ganó popularidad y, desde entonces, es ampliamente reconocido para cualquier forma de medio sintético creado con IA. Es más, algunos deepfakes ni siquiera utilizan video. Como muestra, en 2019, el CEO de una empresa energética inglesa perdió 243.000 dólares cuando un estafador se hizo pasar por su jefe. La estafa solo se descubrió cuando la empresa en Hungría solicitó un segundo pago. Una conocida de siempre: la ingeniería social Contrario a lo que muchos creerían, el término «ingeniería social» se refería originalmente a algo positivo. De hecho, fue acuñado por el filántropo holandés Jacob Cornelis van Marken en 1894 para referirse a la intervención profesional orientada a mejorar las estructuras sociales y la relación entre el capital y el trabajo en las empresas. Una intención parecida a la que tenía el conocido filósofo Karl Popper cuando, en 1945, introdujo el término para referirse al uso de elementos sociológicos y psicológicos con el fin de mejorar sociedades. Pero fue hasta 1970 que el sentido de estas palabras varió hacia lo que conocemos en la actualidad. Según el Instituto de Estándares Estadounidense (NIST), la ingeniería social puede ser definida como «el acto de engañar a una persona para que revele información confidencial, obtener acceso no autorizado o cometer fraude, asociándose con la persona para ganarse su confianza». Un trabajo en equipo Aunque los deepfakes se dieron a conocer en 2017, los primeros usos en crímenes provienen precisamente de 2019, cuando eran usados en campañas entrelazadas con ingeniería social, y es que esta última más que una tecnología es una estrategia de seducción y engaño. Un ataque de ingeniería social con deepfakes no es un incidente aislado, sino una campaña coordinada basada en la obtención de información para construir una narrativa creíble. Los atacantes explotan la confianza de las personas y su predisposición a obedecer a figuras de autoridad, lo que hace que los ataques sean más efectivos. Y peor aún, cada día son más sofisticados. Un estudio indicó que solo el 0.1% de los participantes pudo distinguir con precisión el contenido real del deepfake. Las personas tienden a sobreestimar sus propias habilidades de detección y son más propensas a confundir deepfakes con contenido auténtico. Por ello, basar la defensa en la capacidad de los empleados para detectar deepfakes se considera una estrategia con un resultado no favorable. ¿Cómo combatirlos? La defensa contra los deepfakes y los ataques de ingeniería social debe centrarse en la verificación y en los protocolos basados en procesos claros. Así, en lugar de entrenar a las personas para que identifiquen un deepfake, el objetivo es educarlas para que sigan los procedimientos establecidos. Es más, las organizaciones pueden implementar simulacros para evaluar las vulnerabilidades en los flujos de trabajo y controles de seguridad de la empresa. Además de las medidas centradas en los procesos, se recomienda implementar métodos estrictos como la autenticación multifactor (MFA) y validaciones multicanal antes de operaciones sensibles. Y por supuesto, se debe usar tecnología, pues ya existen soluciones de IA que analizan imágenes, audios y videos para detectar los deepfakes. Están, por ejemplo, Sensity, Deepware, DuckDuckGoose, algoritmos de desincronización audio-labial. Además, es fundamental incluir una filosofía que comience por la desconfianza (Zero Trust) enseñando que, si algo parece muy bueno para ser cierto, es por algo. Si quieres saber cómo desde Movistar Empresas te podemos ayudar a impulsar la transformación de tu negocio y a hacerlo de manera sostenible ingresa aquí. Foto de Freepik DCRAT: la ciberamenaza que suplanta a las autoridadesGestión de identidad, más necesaria que nunca
Jorge A. Hernández Inteligencia artificial y talento humano para el 2026 El 2026 está lleno de expectativas y la adopción de la tecnología es una de ellas. ¿Cómo facilitar la migración a una cultura de IA?
Jorge A. Hernández Modernización de aplicaciones en 2026, ¿qué opciones tienen las empresas? La tecnología en entornos corporativos es una herramienta que debe estar al día . ¿cuándo conviene reescribir y cuándo debemos dejar el legacy tranquilo?
Jorge A. Hernández La gestión de riesgos, base de la seguridad corporativa La tecnología no es suficiente en labores tan complejas como la ciberseguridad, una disciplina donde la gestión de riesgos es indispensable.
Jorge A. Hernández La computación confidencial: arquitectura de confianza para empresas modernas La computación confidencial busca ir un paso más allá y proteger la información durante su mismo procesamiento.
Jorge A. Hernández Herramientas para ventas en 2026: ¿cuáles son las tendencias clave? En los negocios algunas cosas permanecen constantes; una de ellos son las ventas. Lo que sí evoluciona son las tecnologías que las potencian.
Jorge A. Hernández Inteligencia Artificial conversacional: hacia los agentes más humanos Aunque se habla de inteligencia artificial desde el siglo pasado, la última revolución radica en la forma de comunicarnos con ella: la IA conversacional.