Más seguros, pero no inmunes

Beatriz Sanz Baños    30 julio, 2018

Los avances tecnológicos, y concretamente IoT, están pensados para hacernos ganar tiempo, comodidad y bienestar. La transformación digital ha conseguido acercarnos poco a poco a una sociedad que creíamos futurista no demasiado tiempo atrás y que nos hace vivir una realidad muy confortable. Pero lo que también imaginábamos era que en este tipo de sociedad la criminalidad se vería muy reducida porque todo lo que se mejorase se mejoraría también en seguridad. Aunque esto es cierto y cada vez se desarrollan sistemas más fuertes contra los delincuentes, el ser humano tiene un ingenio espectacular, tanto para lo bueno como para lo malo, por lo que siempre encuentra una manera de romper esas barreras.

El ejemplo lo tenemos en un vídeo que llevó a cabo Wired hace dos años. En él se puede ver como dos hackerstoman por completo el control de un vehículo autónomo haciendo con éste lo que se les antojaba, reduciendo el papel del conductor al de un mero espectador de una posible tragedia venidera. Por suerte, este vídeo se grabó solo para mostrar los peligros de determinados avances en IoT y no hubo que lamentar ningún incidente. Pero lo que nos muestra es que, efectivamente, cada digitalización es susceptible de un ciberataque.

Para compensar esto hay que decir que no todos los ejemplos son negativos. Hace meses la marca de motos Honda tuvo un problema en Perú. Su problema fue, por increíble que parezca, ser demasiado buena. Sus motos, al gozar de una fama de tener buena calidad, eran las más robadas del país, por lo que los clientes empezaron a comprar otro tipo de transporte para evitar quedarse sin sus motos. Para solucionar esto llegó Telefónica y su IoT desarrollando un sistema que, con solo apretar un botón, localizaba la moto extraviada y se la devolvía a su propietario. Se llama Gestión de Flotas. De esta manera nadie tenía que enfrentarse a los ladrones, cosa que a todos nos daría un poco de apuro, y las motos regresaban como por arte de magia a su dueño. Funcionó y las motos volvieron a comprarse.

Por seguir en el sector de la automoción, la incorporación de la telemetría (medir magnitudes y enviarlas a receptores lejanos) no permite solamente saber la localización del vehículo, sino que también aumenta la rapidez de asistencia en caso de accidente, efectuar mantenimiento preventivo y saber la ruta más rápida para cada momento del día. Las implicaciones que esto tiene no están relacionadas solamente con la seguridad de los ciudadanos. Estos avances permiten también una mejora en el comercio. El hecho de poder saber, tanto para el empresario como para el consumidor, en qué situación y localización se encuentra el pedido realizado, repercute positivamente en el conocido customer experience (nivel de satisfacción de un usuario/cliente tras probar los servicios de una empresa).

Por razones como ésta los usuarios de internet de las cosas no deben tener miedo de seguir apostando por la innovación. Por suerte para ellos, el total de objetos conectados se verá incrementado casi tres veces su número y, con ellos, la inversión en seguridad.

Hasta el momento no se ha conseguido desarrollar una tecnología que permita eliminar la maldad de las personas y así acabar con el crimen. Pero sí se está consiguiendo reducirlo o, al menos, dificultarlo.

El futuro está aquí, ¿quieres formar parte de él?

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