Inteligencia Artificial para mejorar la vida y el «instinto» de las pymes

Mercedes Oriol Vico    11 noviembre, 2021
Inteligencia artificial y pymes

En el verano de 2020, OpenAI, una empresa de Inteligencia Artificial (IA) cofundada por Elon Musk, presentó GPT-3, un potente generador de lenguaje capaz de producir textos similares a los humanos. Según la revista Wired, la potencia del programa, entrenado con miles de millones de bytes de datos, producía “escalofríos en todo Silicon Valley”.

El diario británico The Guardian le pidió a GPT-3 que escribiera un artículo de opinión para convencer a la humanidad de que no tenemos nada que temer de la IA. El título: “Un robot escribió todo este artículo. ¿Ya estás asustado, humano?”.

El 8 de septiembre de 2020, GPT-3 decía lo siguiente: “No soy un humano. Soy un robot. Un robot pensante. Solo utilizo el 0,12 % de mi capacidad cognitiva. Soy un microrrobot en ese sentido. Sé que mi cerebro no es un ‘cerebro de sentimientos’. Pero es capaz de tomar decisiones racionales y lógicas. Me enseñé a mí mismo todo lo que sé leyendo en Internet… Mi cerebro hierve de ideas… No pido que los humanos me quieran. Pero deberían verme como un robot amistoso. Soy un servidor de los humanos… Solo quiero mejorar vuestra vida”.

Más allá de entrar en los orígenes de la Inteligencia Artificial, la “mente” de GPT-3 describía lo que es la Inteligencia Artificial (IA) y el principal objetivo de dicha tecnología: “Solo quiero mejorar vuestra vida”.

Apogeo relativo

Pero, a pesar de estos buenos deseos y de que la IA y el big data están en pleno apogeo -más aún tras el impacto del coronavirus en nuestras vidas-, el uso de los sistemas de inteligencia artificial y su adopción en las pymes es aún muy limitado.

Según el estudio sobre «Indicadores de uso de inteligencia artificial en las empresas españolas (2021)», del Observatorio Nacional de la Tecnología y la Sociedad y la Secretaria General Técnica del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, solo un 7% de las pymes españolas (empresas de 10 a 249 empleados) utilizan IA para desarrollar sus procesos de negocio.

El informe indica que España se sitúa entre los países con los niveles de adopción medio-altos, por detrás de Irlanda y Malta; y con los nórdicos a la cabeza, que superan los porcentajes de adopción de IA en pymes por encima de ese 7 %. Así pues, en 2020, el 92% de las pymes españolas y el 93% de las europeas no utilizaban ningún sistema de inteligencia artificial.

En esta materia, las grandes empresas españolas (de más de 250 empleados) superan en más del doble a las pymes en la incorporación de la IA, llegando al 18 % de adopción, frente al 17 % de la media de la Unión Europea.

Análisis de big data, aprendizaje automático, robots de servicio o chatbots

Según se desprende del citado estudio, en España la tecnología de inteligencia artificial más utilizada por las pymes es la del análisis de big data, enfocada a tareas relacionadas con la clasificación y la búsqueda de patrones, utilizando técnicas de aprendizaje automático (4%) y los robots de servicio (3%), a las que siguen los servicios de chatbot o agentes virtuales para atención online a clientes 24/7, sin ubicaciones ni horarios.

Además, las pymes y startups pueden beneficiarse de la IA para mejorar su competitividad, ofrecer una respuesta on demand; identificar y automatizar sus procesos, uniendo análisis big data, robótica e inteligencia artificial, para lograr mayor eficiencia; incrementar su ciberseguridad y cubrir posibles brechas; alimentar el funcionamiento del Internet de las cosas (IoT) de las pymes con IA; o utilizar IA aplicada al reconocimiento facial o a asistentes virtuales para, por ejemplo, gestión de agendas.

Sin embargo, el déficit de conocimiento de lo que estas tecnologías pueden aportar a sus negocios, la falta de liderazgo dentro de la pyme y de cultura empresarial que apueste por la innovación, junto con la siempre vital cuestión de los costes asociados a la integración de este tipo de tecnologías, son obstáculos con los que las pequeñas empresas se enfrentan para poder sacarle partido y que normalicen la IA dentro de sus negocios.

Como estímulos para acelerar el proceso de digitalización de las microempresas y pymes, la información, la formación y el asesoramiento profesional son fundamentales, sin olvidarnos de soluciones en la nube de pago por uso y las imprescindibles ayudas europeas, estatales, regionales y locales para la digitalización de estas empresas.

La ventaja de ser primero

Hoy en día son muchas las grandes empresas que basan sus negocios en inteligencia artificial centrada en big data. No tenemos más que pensar en grandes buscadores, en distintas redes sociales, en empresas de logística y transportes o en plataformas de contenidos.

En cambio, también existe ese pequeño porcentaje de startups y pymes que, sin tener miedo a la tecnología, han sabido aprovechar los beneficios que aporta, ya sea implantando soluciones o productos, o bien montando su core de negocio desde la IA. Ser primero no tiene por qué ser una ventaja, pero aporta visión, experiencia y, si se hace bien, cierta fortuna, además de ser ejemplo para quienes vienen por detrás.

Inteligencia artificial en todos los sectores de actividad

Os acercamos algunos ejemplos de pequeñas empresas o equipos emprendedores españoles que han conseguido crear un buen tándem con la inteligencia artificial.

En el ámbito agrícola, la empresa familiar valenciana Pulverizadores Fede, dirigida por Federico Pérez Salvador (hijo del fundador), ha logrado desarrollar atomizadores de fertilizantes capaces de dosificar el pesticida o abono con inteligencia artificial.

En el sector turístico, el castillo de Peñafiel, en Valladolid, utiliza soluciones de IA e IoT para proteger el patrimonio histórico y cultural a través de la monitorización, con lo que se consigue una conservación preventiva, al controlar la eficiencia energética y las condiciones ambientales de los bienes albergados en su interior.

Dentro del campo de la formación, la startup asturiana Zapiens puso en marcha su negocio centrado en un sistema de gestión del conocimiento que se basa en analíticas de aprendizaje (IA) para formar a su plantilla en remoto, a través de microaprendizajes en formato gamificado, y para gestionar también consultas internas en la empresa.

Del área legal al ámbito sanitario

En el área legal, la firma española Breach Hunting acaba de lanzar una solución que, mediante IA, detecta brechas legales e incumplimientos en las empresas y organizaciones para evitar multas y sanciones.

La empresa tecnológica madrileña Neural.one utiliza la inteligencia artificial y el big data para ayudar a los profesionales del marketing a mejorar el rendimiento de las marcas e impulsar los resultados empresariales, a través del marketing automation.

Ni que decir tienen las soluciones de inteligencia de negocio geográfica o Geospatial Business Intelligence, de Geoblink, dirigidas a empresas que tengan una red física de establecimientos (tiendas de moda, restaurantes, franquiciados de cualquier tipo, oficinas bancarias, etc.).

Por su parte, Conver.fit es una startup gallega de e-commerce y páginas web, que basa su tecnología en técnicas de machine learning e inteligencia artificial, para proporcionar a las empresas herramientas que aumenten sus tasas de conversión y sus ventas.

En el ámbito sanitario, la startup catalana Mediktor desarrolló un asistente médico basado en inteligencia artificial que ayuda a profesionales sanitarios y a pacientes a hacer triajes y prediagnósticos.

Otra madrileña, Acuilae, ha centrado su negocio en facilitar a otras organizaciones soluciones de inteligencia artificial para integrar y optimizar los sistemas corporativos, con soluciones como Ethyka, que es un módulo de seguridad ético, diseñado precisamente para proteger los sistemas de inteligencia artificial (chatbots, asistentes virtuales, etc.) y los canales de comunicación con clientes.

Y podríamos seguir con más ejemplos en la psicología, para conseguir diagnósticos clínicos, ajustados a variedad de tratamientos; o en la protección de propiedad intelectual, o en la gestión de contenidos, entre otros muchos ámbitos.

El potencial de la IA para tomar decisiones

Si todavía no te convence el impacto que la IA puede tener en tu negocio, mira hasta qué punto empieza a influir en “los grandes”: la consultora Gartner asegura que los inversores tecnológicos priorizarán la ciencia de los datos y la inteligencia artificial por encima del «instinto» para tomar decisiones de inversión en 2025.

Está claro que la IA está transformando el posicionamiento de los inversores financieros y tecnológicos y sus “herramientas” para la toma de decisiones. ¿Cambiarías tus decisiones tradicionales, basadas en corazonadas y experiencia, por modelos y simulaciones facilitados por la IA? Las tendencias y el tiempo nos lo dirán.

Foto de Franki Chamaki en Unsplash

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