Las 8 competencias digitales para adaptarse a los cambios

Raúl Salgado    20 diciembre, 2021
Competencias digitales de las empresas

La mayoría de las veces no es cuestión de fuerza. Ni de maña. Y es que las competencias más demandadas en el mundo laboral de hace apenas unos años poco tenían que ver con las de ahora, sobre todo debido al avance arrollador de la palabra más de moda: la digitalización.

Javier Rodríguez Zapatero, uno de los mayores expertos españoles en el mundo digital, asegura que «la digitalización es una cuestión de vida o muerte» y apremia a aprovechar los fondos europeos para impulsarla tanto desde el Gobierno como desde las empresas, lo que a su juicio requiere un cambio del modelo educativo.

En este marco, los expertos advierten de la imperiosa necesidad de formar talento capaz de sacar provecho de las ventajas de la digitalización. Sin olvidar, claro está, la adaptabilidad, la flexibilidad o el liderazgo; ni las destrezas vinculadas al sector tecnológico en áreas como la ciberseguridad y el cloud computing, la inteligencia artificial, el marketing digital, la gestión de datos, la automatización de los procesos, etc.

Competencias digitales ineludibles

Hermel Balcázar, CEO de Aicad Business School, escuela de negocios de referencia internacional en el ámbito de la formación, destaca la importancia de administrar la información y el conocimiento de la transformación digital, la gestión de equipos, el liderazgo y la comunicación.

A su juicio, estas son las ocho competencias digitales más importantes:

1. Conocimiento digital

Esta capacidad permite al profesional aportar un valor añadido a la empresa y aumentar las opciones de innovación, adaptación y conocimiento del entorno, lo que le ayuda a anticiparse a los cambios. 

En opinión de Balcázar, esto también posibilita a las empresas incrementar la productividad, descubrir el talento, generar seguridad, optimizar la gestión de los procesos y mejorar la flexibilidad y la eficiencia.

2. Gestión de la información 

Para identificar, localizar, recuperar, almacenar, organizar y analizar información digital, hay que actuar de manera práctica y efectiva. Y ello ayuda a las compañías a generar conocimiento, desarrollar inteligencia de negocio, posibilitar la innovación, posicionar la marca y mejorar la eficiencia de los procesos. 

3. Comunicación digital

El CEO de Aicad Business School recuerda que la comunicación en entornos digitales permite participar en eventos y conversaciones, estar presente en redes sociales y espacios colaborativos de interés, así como mantener contactos profesionales. 

E indica que contribuye a generar conocimiento de clientes y de mercado, aumentar la productividad y la eficiencia de la organización, favorecer el posicionamiento de la marca, incrementar su visibilidad, reducir los riesgos de sufrir una crisis reputacional, etcétera.

4. Aprendizaje continuo

Nuestro futuro como individuos y como sociedad depende de la capacidad de aprender, sobre todo en entornos digitales, cuya transformación no cesa. Ocupe o no lugar, el saber se ve favorecido por la plasticidad del cerebro. Y este aprendizaje continuo, según Balcázar, también mejora la eficiencia, moderniza la empresa, aumenta la competitividad y favorece la innovación. 

5. Visión estratégica

Una cosa es adaptarse y otra bien distinta es anticiparse. Y, en estos tiempos que vuelan, ahí reside el quid de la cuestión. Pues bien, la visión estratégica ayuda a prevenir los cambios del mercado para incluirlos en la planificación de los proyectos.

“El profesional debe ser capaz de tener una visión digital e incluir nuevas estrategias, de generar ideas innovadoras que aporten valor a la empresa y desempeñar el papel de visionario para encontrar nuevas oportunidades de negocio”.

La visión estratégica impulsa la motivación, orienta y da sentido al trabajo diario, abre oportunidades de negocio al permitir adelantarse a la competencia e innovar, contribuye a lograr la excelencia y favorece la sostenibilidad de la organización.

6. Liderazgo en red

Pese a encontrarse en caída libre, hoy en día el teletrabajo casi duplica al registrado antes de la pandemia, lo que afecta directamente a los equipos. Por ello, los jefes han de saber traspasar responsabilidades y fomentar la colaboración, el diálogo y la comunicación a través de las herramientas digitales.

En este marco, Balcázar apunta que el liderazgo en red optimiza la eficacia de los procesos, mejora el aprovechamiento de los recursos de la organización, favorece el valor y la construcción de la marca a nivel interno, refuerza la capacidad de guiar la transformación digital, genera ventajas competitivas y ayuda a integrar las plantillas.

7. Trabajo en red

Un compañero que trabaja desde la oficina, otro desde su habitación, otro desde la casa del pueblo… El trabajo en red permite estar operativo desde cualquier lugar, pero requiere una capacitación para colaborar y cooperar en entornos digitales con otros profesionales y equipos.

El CEO de Aicad Business School asegura que cuando una empresa fomenta el desarrollo del trabajo en red suma el conocimiento que posee cada uno de los miembros del equipo, permitiendo que unos aprendan de otros.  

Asimismo, afirma que el trabajo en red fomenta el sentido de pertenencia a la organización, permite alinear los objetivos, aumenta la eficacia de los procesos y promueve la creatividad e innovación.

“Al trabajar en red, se generan espacios donde se puede compartir en equipo no sólo las tareas, sino también los logros, ideas e inquietudes. Se debe valorar también la riqueza que aporta la diferencia y la diversidad, la cual sin duda favorece la posibilidad de contar con soluciones más creativas. El todo es más que la suma de las partes”, apostilla Balcázar.

8. Orientación al cliente 

Al margen de que tenga o no siempre la razón, lo cierto es que el cliente forma el eje en torno al que debe girar toda estrategia de negocio.

De ahí que entre las principales competencias digitales también se encuentre la de conocer, entender, comprender, interactuar y satisfacer sus necesidades.  

“La orientación al cliente es una actitud permanente para detectar y satisfacer sus prioridades particulares”.

Las seis leyes del customer experience

Y, en este punto, Balcázar enumera las seis leyes que mueven el customer experience:

  • Toda interacción crea una reacción.
  • Las personas son egocéntricas por instinto.
  • La cercanía al cliente crea alineamiento.
  • Los empleados no comprometidos no crean clientes comprometidos.
  • Los empleados hacen lo que se mide, motiva y celebra.
  • No se puede falsear o disimular.

Las competencias digitales son la clave para fortalecer las habilidades en la toma de decisiones financieras y, al mismo tiempo, la innovación y el acceso a una nueva era de relaciones basadas en redes solidarias de negocio.

“Estamos en un cambio de era, pero también en una era de muchos cambios, donde lo digital marca el ritmo. Aquellos profesionales capaces de adaptarse a las nuevas necesidades serán los que consigan acceder a empleos de mayor calidad y remuneración. Se convertirán en ese talento decisivo que buscan las empresas, y marcarán las pautas en su evolución; en un entorno de trabajo, de retos y, a su vez, de oportunidades nunca antes conocido”, asegura Balcázar.

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