Beneficios del “leasing” para empresas y autónomos

Raúl Salgado    2 junio, 2021
Leasing

Leasing es un anglicismo tan extendido en el ámbito financiero y empresarial que hasta la Real Academia Española lo acepta en el diccionario. Lo define como “arrendamiento con opción de compra del objeto arrendado”. No obstante, si ahondamos en el significado del término, podría decirse que se trata de un contrato de alquiler de bienes (muebles e inmuebles), por el que se cede su uso a personas que desarrollan una actividad empresarial a cambio de una renta periódica y por un plazo determinado.

Si la pandemia hundió un 31,5% la inversión nueva mediante leasing en 2020, hasta los 5.372 millones de euros, en el primer trimestre de este año las empresas españolas invirtieron un 0,5% más a través de esta fórmula de financiación que durante el mismo periodo del ejercicio anterior. Son datos de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR).

Ventajas del leasing

¿Cuáles son las principales características asociadas al leasing? Manuel García, secretario general de la AELR, las resume en el siguiente listado:

  • Financiación hasta el 100%.
  • Largo plazo –más próximo a la vida útil del bien arrendado-.
  • Fraccionamiento del pago del IVA/IGIC/IPSI en tantos plazos como cuotas se hayan acordado.
  • Ventajas fiscales (amortización acelerada).
  • Posibilidad de disponer siempre de la maquinaria precisa más eficiente.
  • Flexibilidad para adaptarse a las necesidades de empresas y profesionales.
  • Garantías de dejar en mano de expertos profesionales la construcción de las nuevas instalaciones (llave en mano).

De las cifras de la AELR se desprende que la inversión nueva mediante leasing sobre bienes inmuebles se incrementó un 36,5% entre enero y marzo, mientras que la de bienes muebles cayó un 3,9%.

Respecto al leasing inmobiliario, la duración debe ser, como mínimo, de 10 años. Este tipo de operaciones comprenden compraventa de inmuebles, arrendamiento financiero y, en su caso, compraventa por opción de compra.

Y entre las ventajas de esta fórmula, la AELR destaca:

  • Flexibilidad en el importe de las cuotas.
  • Pago diferido del IVA para el arrendatario
  • Aplicación de régimen especial, principalmente, en la amortización acelerada del bien.
  • Mayor porcentaje de financiación para el arrendatario que en modalidades alternativas, como los préstamos o las hipotecas.
  • Asesoramiento gratuito por parte de la empresa de leasing.

Por su parte, el plazo de duración de los contratos en este primer trimestre fue de 56,6 meses, frente a los 55 meses de igual periodo de 2020.

En cuanto al ratio de morosidad, se redujo por debajo del 3%; y el grado de cobertura, hasta el 63,1%.

Perfil de las compañías que optan por el leasing

A la hora de analizar el tipo de empresas que suelen optar por esta fórmula de financiación, García asegura que no puede establecerse incompatibilidad ni por sectores ni por tamaños.

“Todas las empresas, profesionales y autónomos, sea cual sea su número de empleados o facturación, o sea cual sea el sector, encuentran en esta fórmula financiera el mejor aliado para abordar sus inversiones empresariales”, remarca.

No obstante, admite que las operaciones de mayor volumen suelen registrarse en las empresas de mayor tamaño, en la medida en que pueden –lógicamente- hacer frente a cuotas de importes más elevados.

“Hay sectores que por la especialidad del objeto del contrato de arrendamiento financiero (aviones, trenes, barcos) usan esta fórmula de financiación precisamente para abordar los grandes volúmenes de inversión que precisan”, añade.

En cambio, el secretario general de la AELR aclara que el mayor número de operaciones se realizan por el segmento de PYMES y autónomos. Y que quien lo usa una vez para sus inversiones empresariales, “ya no lo deja, y lo exige ante su entidad de crédito”.

Menor penetración del leasing en España que en Europa

Es cierto que el leasing es una apuesta cada día más extendida en nuestro país. Pero también es verdad que las cifras distan bastante de las de otros del entorno. Y es que, mientras que en España no se cubren con el arrendamiento financiero ni el 30% de las inversiones empresariales, en Alemania, Francia, Reino Unido o Italia, el porcentaje escala hasta el 60 e incluso el 80%.

Antes del estallido de la pandemia, no se había recuperado ni el 40% de lo que se financiaba en el año 2008 mediante leasing. De ahí que, de cara al futuro inminente, la primera meta sea volver a registrar las cifras anteriores a la pasada crisis financiera.

Sin embargo, las previsiones de la AELR pasan por conseguir que, por parte de las empresas arrendadoras, se ofrezca a los arrendatarios el leasing como fórmula más interesante para abordar sus inversiones empresariales.

Por parte de las empresas, profesionales y autónomos, el reto es que se exija esta fórmula como predilecta por entender que es lo que más les interesa.

“Entendemos que cada día los empresarios están más preparados, y en ese objetivo ponemos además nuestro esfuerzo. De hecho, colaboramos con universidades y escuelas de negocio para ofrecer acuerdos de colaboración para formar mejor a nuestros empresarios del futuro”, ´manifiesta García.

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