Linkedin más Whatsapp: suma sus fuerzas para encontrar empleo

Raúl Alonso    20 marzo, 2019
Whatsapp, Linkedin y empleo

Se busca abogado junior, puesto de director de operaciones para incorporación inmediata; se necesita administrativo contable, técnico Unix-Linux, Sales assistant, Business analyst, Chief Compliance Officer, asesor laboral senior… Desde hace unas semanas mi WhatsApp rezuma oportunidades laborales que empresas de todo tipo acaban de subir a Internet, de muchas de ellas tengo conocimiento incluso a los pocos minutos de publicarse. Por supuesto el mérito no es mío, es un ejemplo de networking novedoso que combina la influencia de Linkedin con la inmediatez y el anonimato de las listas de difusión de Whatsapp.

“Tengo más de 18.000 contactos de profesionales de los recursos humanos en Linkedin y también por mi trabajo todos los días veo decenas de ofertas de empleo, pero solo podía pasar esa información a unas pocas personas”, explica Rosaura Alastruey, experta en Linkedin y networking. De esa frustración por el desperdicio de una información que podía “unir un puesto de trabajo con gente preparada que lo necesita”, surgió la idea.

 

Las listas de difusión de Whatsapp

La intuición de esta consultora amante de las nuevas tecnologías ya le había alertado sobre el potencial de las listas de difusión de Whatsapp: “Desde que las descubrí me enamoré de su inmediatez y confidencialidad, porque a diferencia de lo que ocurre con los listados de los grupos de conversación no se sabe quién forma parte”. Así que con el arranque del nuevo año se puso manos a la obra pensando en distribuir esa preciada información, a lo sumo, “entre unas 50 o 100 personas”.

Pronto descubrió Alastruey que el tope permitido por Whatsapp es de 256 destinatarios por cada lista de difusión: “El boca a boca ha funcionado muy rápido y a finales de febrero ya eran más de 500 profesionales los que participaban en la experiencia, incluso algunas empresas me llaman para que incluya su oferta en el sistema y hay personas que no conozco y me paran por la calle para decirme ¡yo estoy en tu lista Rosaura, muchas gracias!”. Dos de los indicadores de que la iniciativa es apreciada.

 

Trabaja el networking antes de necesitarlo

“Nos dedicamos a conocer y conectar personas interesantes”, explica Alastruey. Esta consultora es una auténtica pionera de Linkedin, donde tiene presencia activa desde 2004, tan solo dos años después de que naciera esta herramienta profesional. Cuenta cómo la conoció durante una estancia en Silicon Valley: “Era un canal ideal para localizar personas que no son de tu entorno profesional más cercano, y además permite abrir puertas a las que antes muy pocos podían llamar”.

Y desde entonces no ha dejado de divulgar las utilidades de Linkedin y el valor del networking, en un discurso recibido con diferente interés según el momento: “Cuando empezamos, no nos hacían caso porque había mucho empleo, pero cuando llegó la crisis se evidenció su valor”. El problema que Alastruey identifica es que muchos profesionales solo se interesan por él cuando el agua les llega al cuello: “El networking hay que trabajarlo antes de necesitarlo. No puedes recurrir a él cuando necesitas a las personas, porque si quieres que te ayuden, primero tienes que ayudar tu”.

 

Cómo empezar a construir tu networking

Para Alastruey el arte de las relaciones profesionales no tiene reglas fijas, pero para no ser ejemplo de lo que los expertos llaman networking del clínex, “hay que ser generoso, y serlo permanentemente. La tendencia lleva a utilizarlo solo cuando se necesita trabajo y a dejarlo cuando se encuentra, y eso es un gran error, porque lo que hay que hacer es aprender a que forme parte de nuestras vidas. Además, es una filosofía de vida que sirve para todo”. Un modelo para iniciarse en su práctica es el siguiente:

 

Fase 0: Comienza con un listado de objetivos alcanzables

“Ya que quieres conocer gente, empieza a trabajar por proximidad: redacta un listado con cuarenta nombres que te interesan. Y si se presenta la oportunidad de conocer a otras personas, no la desaproveches, pero tu objetivo inicial son esos cuarenta nombres”.

La experiencia recomienda que en esta selección se incluya tanto contactos fuertes como débiles. Los primeros aluden a profesionales y empresas con una vinculación directa con el sector en el que se trabaja, y los segundos agrupan a otros de sectores afines, o profesionales de otras ciudades o países. Frente a un brusco cambio de coyuntura, como pasó con la burbuja inmobiliaria, muchos de los contactos fuertes pueden perder valor en semanas. Por eso, para los arquitectos que tenían cubiertos los débiles fue más sencillo encontrar trabajo en sectores alternativos al de la construcción o desplazándose a otros mercados.

 

Fase 1: Date a conocer

“Toma la iniciativa. Empieza a hacer los contactos que te has marcado, y si los haces utilizando Linkedin, no pidas directamente trabajo, primero debes aprender a relacionarte con él, por ejemplo, conociendo sus intereses”. Se calcula que desde que se hace el primer contacto hasta que “pasa algo” trascurre un año de media.

 

Fase 2: Reaviva el contacto cada 45 días

“Lo difícil no es hacer el contacto, sino mantenerlo. Una vez hecha la presentación saben que existes, pero tienes que explicarles quién eres”. Es aquí donde hay que volcar los esfuerzos, porque según esta experta lo ideal es que cada 45 días ese contacto reciba algún tipo de comunicación del interesado. Las técnicas pueden ser muy variadas, desde ir a escucharle a una conferencia a enviarle un artículo de su interés, pero se debe propiciar un mínimo de siete contactos anuales. Por eso solo se puede prestar atención a un número reducido de contactos.

 

Fase 3: Marca nuevos objetivos al mes

“Vivimos en un mundo en que el mercado laboral se mueve y cambia con extrema rapidez, por eso nuestro networking debe actuar en consecuencia: marca nuevos objetivos al mes”. Para evitar que la puerta que permite llamar a una determinada empresa se cierre cuando esa persona cambie de trabajo, es vital abrir nuevos contactos.

 

Fase 4: Que los otros piensen en ti

“El objetivo final es que cuando hay una oportunidad de trabajo en una determinada posición o empresa, sean los otros los que piensan en ti como primera opción”, concluye Alastruey reconociendo que no es una meta sencilla: “Es un trabajo de años, pero se consigue si el networking forma parte de tu vida”.

Comentarios

  1. Precisamente yo estoy tratando de realizar networking antes de requerirlo. Me interesa que otros conozcan mi trayectoria y tratar de llegar a la mejor opcion para el resto de mi trayectoria profesional

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