Cómo evitar que la crisis te paralice

Ángel María Herrera    28 julio, 2020
Cómo actuar frente a la crisis

Estamos en lo que quieren denominar “nueva normalidad”, término que me horroriza, porque puede ser excusa para cualquier cosa, y cada cual la está afrontando a su manera.

Algunos salen a celebrar los triunfos conseguidos por su equipo de fútbol, con la misma normalidad que antes, otros se están acostumbrando a trabajar desde casa con hijos y otros afrontan esta etapa posconfinamiento sin trabajo.

Las noticias siguen cumpliendo su cometido alarmista de datos y cifras que, en lugar de informar, asustan.

Y mientras seguimos bajo la incertidumbre de cuándo saldrá una vacuna que nos permita vivir en una normalidad de verdad, tenemos que luchar contra la pandemia de la crisis económica. 

He oído frases como “lo peor no es el virus, es el desastre mundial que está dejando a su paso”, o “a mí el virus no me va a matar, pero sí lo hará la crisis”.

El estado de alarma nos ha obligado a quedarnos en nuestras casas y bajar la persiana de muchos negocios. Y eso ha provocado pérdidas económicas y despidos que el término del confinamiento no ha conseguido restablecer. 

Toda esta situación ha podido llevarte al desempleo de la noche a la mañana, ha podido desmontar tus planes a corto o largo plazo en un abrir y cerrar de ojos. Y también ha podido despertar el miedo a no volver a encontrar un empleo, o a contagiarte de la psicosis colectiva por los datos negativos que anuncian los telediarios.

Cómo afrontar la crisis

¿Y qué vas a hacer? ¿Quedarte en casa, echando la culpa al gobierno por habernos obligado a quedarnos en casa o por no habernos obligado antes? ¿Lamentarte de que no ofrecen ayudas suficientes o que se las dan a quien menos las necesita? ¿O levantarte, ponerte en marcha y crear tus propias oportunidades?

Quédate con esta frase: “En las crisis, hay gente que llora y otros que venden pañuelos“. Aquí podríamos decir que hay unos que tienen miedo y otros que venden mascarillas, a ti te toca elegir en qué bando estar.

Mi recomendación es que te pongas en movimiento, que actúes y verás que, cuando haces cosas, pasan cosas.

Cuatro pasos para conseguir oportunidades

1. Conócete y reconoce cuál es tu talento, tu superpoder, aquello que mejor sabes hacer. Y no tiene por qué ser aquello a lo que te has dedicado toda tu vida o donde llevabas muchos años trabajando. Evalúa bien tu proyecto o negocio, para ver qué es lo que hace diferencial al resto.

2. Invierte. No tiene por qué ser únicamente dinero, también puedes invertir tu tiempo en formarte, sacar mayor partido a tu talento, informarte, conseguir contactos… Es el momento para ello.

3. Contacta. No solo con tus amigos de toda la vida, sino con gente que ni siquiera conozcas. Personas que puedan estar alineadas contigo, con tus objetivos, con tu propósito.

4. Ofrécete. No esperes a que alguien te llame para traerte un proyecto. Muestra lo que sabes hacer, aporta valor. Y olvídate del concepto de “no voy a trabajar gratis”, cámbialo por el de “voy a demostrarte lo que valgo”.

En general, no esperes a que aparezcan las oportunidades, sal tú a buscarlas o créalas tu mismo.

No te dejes amedrentar

Porque la crisis es una palabra que denota miedo, confusión, desconcierto, y más cuando la repetimos constantemente para excusarnos, para escudarnos en ella y lamentar nuestra desdicha.

Lo cierto es que en época de crisis es cuando surgen más iniciativas, donde nacen grandes proyectos. 

Así que no permitas que la crisis te paralice, no te dejes amedrentar por la incertidumbre y los comentarios agoreros.

Considera la crisis como un nido de oportunidades, tómala como un acicate para ponerte en marcha. 

Una de las acepciones de la RAE dice que crisis es un “cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados». No señala ninguna connotación negativa. Es un cambio con consecuencias importantes en un proceso o una situación, pero ese cambio o esas consecuencias pueden ser positivas, si tú haces que lo sean.

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