Los cinco síndromes laborales más frecuentes entre los empleados

Raúl Salgado    5 julio, 2021
Principales síndromes laborales de los empleados

La pandemia no solo ha alterado las relaciones laborales entre empleados y empresas. También ha puesto de manifiesto que no todo es cuestión de dinero. Y es que si bien el sueldo continúa siendo uno de los factores con más peso a la hora de trabajar, el cuidado de la salud y la lucha contra los síndromes laborales ha pasado a ser otra prioridad para todos.

De hecho, el 60% de las compañías considera que el bienestar físico y emocional de los empleados, así como la conciliación, es el reto más importante sobre el que empezar a trabajar con rapidez y esfuerzo.

Es un dato de Sodexo, desde donde aseguran que en el último año, las compañías han comprobado, como nunca antes, que la salud física y emocional de sus trabajadores son fundamentales para un buen rendimiento de la actividad.

Los datos son inequívocos: las consultas psicológicas se han incrementado cerca de un 20% como consecuencia de la fatiga laboral causada por la emergencia sanitaria. Por otra parte, el 32% de las empresas destaca como desafío mitigar el estrés producido por la hiperconectividad (acentuada por el teletrabajo).

Los principales síndromes laborales

Si a ello añadimos el siguiente listado, elaborado por Sodexo, con los principales síndromes laborales, en el que se identifican sus síntomas para prevenirlos:

Síndrome de burnout o del trabajador quemado

Es el resultado de un estrés crónico del trabajo que no se ha gestionado con éxito. Lo padecen, fundamentalmente, quienes han elegido su profesión por vocación y los que trabajan de cara al público. Se trata de un estado de agotamiento físico, mental y emocional cuyo síntoma principal es la ansiedad.

Para evitar este síndrome de burnout y sus efectos negativos en la productividad, desde Sodexo recomiendan a las empresas instaurar mecanismos de escucha que permitan reconocer y evaluar las situaciones que provocan estrés entre sus profesionales.

Posteriormente, convendría establecer una estrategia para mejorar la organización interna y proporcionar las herramientas adecuadas para que sus empleados desarrollen su trabajo sin sensación de sobrecarga.

Asimismo, animan a los jefes a reconocer los logros de los trabajadores, para potenciar la motivación y el compromiso y ahuyentar los riesgos de que se produzca este síndrome.

Síndrome del trabajador burbuja

Este síndrome laboral lo sufren quienes sienten permanentemente que no desconectan por completo de su trabajo. Se trata de una situación agravada con la implantación acelerada del teletrabajo y la consecuente hiperconectividad laboral.

En Sodexo consideran que acabar con la sensación de estar todo el día ligado al trabajo ha de ser una prioridad para la empresa. Y proponen invertir en la creación de programas de actividades para fomentar hábitos saludables y en terapias de prevención.

En este sentido, de un estudio de la compañía se desprende que, tras la irrupción de la pandemia, más de 6 de cada 10 empresas reconocían estar trabajando en programas de desconexión fuera del horario laboral y durante las vacaciones.

Síndrome del impostor

Se trata de la incapacidad que tienen algunos empleados para asumir y atribuirse los éxitos y logros alcanzados en el ámbito profesional. Suelen considerar que estos son producto de la suerte, la coincidencia o la ayuda de otras personas. Esta percepción provoca un miedo constante a ser descubiertos por un engaño basado en el sentimiento de que no se merecen el cargo que desempeñan.

Teniendo en cuenta que el 70% de las personas se ha sentido de esta manera en algún momento de su vida, Sodexo recomienda fomentar la seguridad y la autoconfianza de los empleados. También implantar en la empresa un sistema de liderazgo positivo o poner a disposición de las plantillas asistencia psicológica.

En este sentido, el 32% de las compañías asegura haber implementado, o pretender hacerlo, servicios de apoyo emocional y psicológico.

Síndrome de Munchausen

Es un trastorno psicológico que lleva a algunos trabajadores a provocar conflictos para resolverlos ellos mismos. Todo con el propósito de buscar un reconocimiento para mejorar su reputación.

Pese a suponer uno de los síndromes menos comunes dentro de las compañías, identificarlo es clave para evitar, por ejemplo, el mal ambiente y la pérdida de productividad que genera.

Síndrome de Estocolmo laboral

Muchas personas sufren ofensas por parte de sus superiores, pero no las detectan como tales e incluso llegan a justificarlas, haciéndose más vulnerables y perdiendo capacidades para el desempeño de su actividad.

Frente a ello, hay que evitar sistemas de organización muy jerárquicos y apostar por un liderazgo más horizontal en el que prime el diálogo.

En este marco, Sodexo indica que el 28% de las organizaciones se plantea incluir servicios como la meditación o prácticas enfocadas al bienestar psicológico. Esto demuestra que garantizar el bienestar emocional empieza a tenerse en cuenta en los planes de beneficios de las empresas.

Hiperconectividad laboral

La mayoría de estos síndromes existían antes del estallido de la pandemia, pero la rápida y a veces no planificada implantación del teletrabajo, ha dado lugar a una hiperconectividad laboral. Entre las consecuencias de esta destacan la ampliación de las jornadas de trabajo y un mayor estrés entre los trabajadores, que se muestran incapaces de desconectar.

Este tipo de patrones y conductas lleva a pensar que las patologías laborales más relacionadas con la crisis sanitaria son aquellas que están vinculadas con la sensación de estrés y la carga de trabajo.

Miriam Martín, directora de Marketing de Sodexo Beneficios e Incentivos, manifiesta que estos síndromes afectan al bienestar psicológico y emocional de los empleados, y que los trabajadores podrán evitarlos si tienen a su alcance un servicio de escucha activa. Este puede proceder tanto del departamento de Recursos Humanos como de una asistencia psicológica profesional, ya sea interna o como un servicio más incluido en el plan de beneficios.

“El interés de las empresas por ofrecer servicios de apoyo emocional y psicológico ha crecido 7 puntos en comparación con la atención que se prestaba a estos asuntos antes de la pandemia. El 25% de las empresas encuestadas ya proporcionaba este tipo de servicios antes de la pandemia, mientras que el 32% afirma haberlas implementado o que va a hacerlo tras la crisis sanitaria”, concluye. 

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *