De pyme a startup, una cuestión de crecimiento… rápido

Mercedes Oriol Vico    20 enero, 2022
De pyme a startup

Brian A. Wong, vicepresidente de Iniciativas Globales de Alibaba Group, escribió para el Foro Económico Mundial (World Economic Forum (WEF) que “en tiempos de crisis, los desafíos pueden convertirse en oportunidades siempre que haya optimismo, determinación y un propósito común”, refiriéndose a la transformación forzosa que experimentó el gigante chino del comercio electrónico, con la aparición de SARS hace ya casi 20 años.

La pandemia del coronavirus está siendo otro acelerador en la digitalización de las pequeñas y medianas empresas en beneficio de la economía digital. Y, como dijo Wong, “las pymes son la columna vertebral de cualquier sociedad para la creación de empleo y la contribución económica, ya que ellas son las pioneras del viaje hacia la recuperación económica”.

Para esa recuperación, el estudio sobre «La transformación digital de las pymes», de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), apunta que hasta el 70% de las pymes de todo el mundo ha intensificado el uso de las tecnologías digitales, debido a la COVID-19 y la mayoría de estos cambios están destinados a durar, ya que algunas inversiones son irreversibles y las ganancias de eficiencia ya se han demostrado.

No hay duda de que estamos presenciando la evolución de muchas pymes hacia la digitalización, pero ¿es posible ir más allá y hacer el cambio de pyme a startup?

Metamorfosis empresarial

Las empresas pueden afrontar distintas metamorfosis a lo largo de su vida. Una de ellas es la posibilidad que tienen las pymes que buscan reinventarse, de dar el salto hacia una startup o un spin-off (empresa que surge desde otra entidad ya existente).

Seguramente los motivos que te llevaron a emprender y montar tu pyme fueron que querías ser tu propio jefe, perseguías vivir independiente y dignamente de tu idea, con rentabilidad. Tenías claro lo que querías conseguir, en qué sector trabajar y a qué clientes dirigirte de tu entorno más próximo. Quizá decidiste lanzar tu proyecto sin socio alguno y lograste contratar a unas cuantas personas, generando empleo local y llegando a la madurez de tu negocio. Y ahora, que además has conseguido ser una pyme digital, cuentas con un producto que es cada vez más escalable.

Si te sientes identificada, ¡es tu momento! Y aunque, al igual que cuando empezaste a montar tu empresa, los inicios nunca son fáciles. Por ello, te vamos a contar qué más requisitos debes tener para dar el salto de pyme a startup.

Toda pyme tiene derecho a la digitalización

Startup es sinónimo de crecimiento

En 2012, Paul Graham, programador, escritor y cofundador de Y Combinator, una firma de capital semilla, explicó en su ensayo titulado «Startup=Crecimiento» que una “una startup es una empresa diseñada para crecer rápido” y añadió que “todo lo demás que asociamos con las startups (tecnología, riesgo, financiación, etc.) se deriva del crecimiento”.

Para él, este tipo de empresas se distinguen además por ser innovadoras en la resolución de diferentes problemas, transformar la vida de las personas con su producto, tener visión a gran escala, jugar en un mercado global, implementar nuevas formas de hacer las cosas con nueva tecnología, pensar en la optimización y en la necesidad de crecimiento de manera constante, utilizar pocos recursos, contar con planes evolutivos a corto plazo, recaudar fondos por medio de inversores, apostar por un retorno del riesgo muy elevado, tanto para fundadores como para inversores, ser objetivo de una futura adquisición, etc.

Lo más importante, la determinación

Además, Graham, que por medio de Y Combinator ha financiado más de 2.000 empresas, describió las cualidades de los fundadores de startups, en otro de sus ensayos, entre las que está la flexibilidad, la imaginación, la picardía y la amistad. Pero destaca una principal: “[…] La determinación ha resultado ser la cualidad más importante en los fundadores de startups…, mientras estés por encima de cierto umbral de inteligencia, lo que más importa es la determinación. Te vas a encontrar con muchos obstáculos. No puedes ser el tipo de persona que se desmoraliza fácilmente”.

Así que si reúnes estas características o, al menos, un producto escalable, innovador y la determinación de generar tu cambio, ¡da el salto, que hay clientes e inversores que te esperan! Y si no, al menos, lánzate a la transformación digital, que no te queda otra, a no ser que la metamorfosis que quieras realizar sea la de Kafka.

Foto de Per Lööv en Unsplash

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