Dormir a tu bebé nunca fue tan fácil

Beatriz Sanz Baños  31 enero, 2019

Internet of Things ha demostrado ser muy útil para mejorar la vida de la gente en ámbitos como la salud y el descanso personal. La aplicación de esta tecnología sirve también para favorecer la conciliación del sueño de los bebés. Una tarea muy delicada y crucial para el bienestar, tanto de los padres como de los hijos, y que se puede mejorar gracias a las cunas inteligentes, ya que monitorizan el sueño de los bebés y les ayudan a dormir mejor.

Un ejemplo de cuna IoT es SNOO. Está diseñada por ingenieros del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y equipada con conexión wifi, sensores, micrófono y altavoces para ayudar a dormir a un bebé de forma automática. Este dispositivo funciona conectado con una app de móvil que recibe la información de los sensores de la cuna. De esta forma, se monitorizan los movimientos, los sonidos y los patrones de sueño del niño, enviando todas las estadísticas al smartphone para su análisis.

Cuando la cuna detecta movimientos y/o llantos, activa el mecanismo de balanceo para mecer al bebé, así como la emisión de un sonido relajante que simula los latidos que oye el feto en el útero materno durante la gestación. Esto es posible gracias a que la cuna tiene instaladas debajo del colchón unas placas circulares y un motor optimizado para moverlas a baja velocidad.

Internet of Things sirve también para favorecer la conciliación del sueño de los bebés

Otro ejemplo de cuna inteligente es Max Motor Dreams, diseñada por la compañía automovilística Ford inspirándose en la tendencia que tienen los bebés a quedarse dormidos cuando van en coche. Por eso, para ayudar a inducir el sueño, este prototipo de cuna conectada pretende emular la experiencia que se siente dentro de un vehículo en marcha.

Max Motor Dreams tiene en su interior un motor eléctrico, un sistema periférico de luces LED y un altavoz. En paralelo, el coche está conectado con un servicio que registra en el smartphone los parámetros de movimiento, sonido e iluminación que tienen lugar durante el transcurso de un viaje. De este modo la cuna puede reproducir exactamente los movimientos a los que el niño está acostumbrado en sus viajes habituales. La cuna vibra y se mueve de forma suave e imita el sonido y el nivel de luz que se producen en el interior del coche.

Además de las cunas inteligentes, hay disponibles otros dispositivos conectados específicos para niños. Es el caso de los sensores que se instalan en las cunas y monitorizan a los bebés en todo momento, enviando las imágenes y las estadísticas sobre la actividad del niño al smartphone de los padres mediante una app.

Además de las cunas inteligentes, hay disponibles otros dispositivos conectados específicos para niños

También existen pijamas inteligentes con microsensores de grafeno incorporados que monitorizan las constantes vitales de los bebés y las almacenan en una app; así como sillas de coche conectadas con el smartphone que avisan al conductor cuando sale del vehículo y se aleja del bebé para evitar que el niño se quede en su interior.

Asimismo, la instalación de trackers en los carritos de bebé puede aportar a los padres seguimiento GPS en tiempo real de su localización. Un ejemplo de carrito inteligente es Smartbe Stroller, que funciona conectado al smartphone para propulsarse de forma autónoma y cuenta con una cámara incorporada para ver a los niños en todo momento.

Todos estos dispositivos IoT, junto con otros como colchones o almohadas inteligentes destinados a ayudar a dormir mejor a usuarios de todas las edades, son una buena muestra de la capacidad de Internet of Things para mejorar la vida de las personas, desde las más adultas hasta las más pequeñas.

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