Twitter y las pymes: ¿por qué y para qué?

Alicia Díaz Sánchez    9 enero, 2012

Los datos hablan por sí solos. En septiembre de 2011 la red de microblogging Twitter tenía más de 200 millones de usuarios registrados en todo el mundo. Y este número no hace más que aumentar: cada día se crean 450.000 nuevas cuentas.  Estas cifras tan abrumadoras nos hacen pensar en la multitud de personas y potenciales clientes que podrían leer nuestros tweets: 140 caracteres en los que podemos lanzar los mensajes que más nos interese comunicar.

Aunque cada vez son más las pymes españolas que integran Twitter en su estrategia de marketing y comunicación, aún queda mucho camino por recorrer. Algunas de ellas han visto los beneficios que esta red social de uso gratuito, fácil y rápido puede proporcionarles, pero muchas otras continúan siendo reacias a emplearla aduciendo que no disponen de medios, de tiempo o simplemente no saben bien para qué sirve ni cómo utilizarla.

Las posibilidades que ofrece Twitter son múltiples, algunas de ellas muy claras:

– Networking y fidelización de clientes: el 24% de los clientes de una marca suele seguirla también a través de Twitter. Este canal es óptimo para entablar una relación más directa con los clientes y afianzar nuestro posicionamiento.

– Captación de nuevos clientes, incluso fuera de nuestras fronteras. Una de las indiscutibles ventajas de esta red social es su “viralidad”, a través de las citas de nuestros mensajes que hacen otros usuarios: los famosos retweets y menciones.

– Canal de atención online para recibir consultas, incidencias, reclamaciones o sugerencias, y proporcionar respuestas y soluciones.

– Promoción de ofertas comerciales, pero sin abusar. Si se bombardea a los usuarios con este tipo de información, es muy probable que dejen de seguirnos. No obstante, un dato relevante: aproximadamente el 43% de los usuarios que sigue a una marca lo hace por las ofertas especiales que ésta lanza.

– Generar tráfico a nuestra web, a través de noticias y comunicados que incluyan la URL de la web o blog empresariales.

– Fuente de información general y especializada: Según Twitter, cada minuto se generan casi 140.000 nuevos tweets, en los que se comparte todo tipo de datos: noticias, imágenes, sucesos, eventos, vídeos, información de carácter personal, etc. Mediante los denominados hashtags (#) o etiquetas podremos acceder a aquello que realmente nos interesa, pues permiten la clasificación de la información por contenidos.

– Selección de personal. Cada vez es más habitual que los departamentos de personal y las empresas recurran a las redes sociales para ofertar sus puestos de trabajo y reclutar personal.

– Saber qué hace la competencia. Twitter es un medio más para observar qué hacen nuestros competidores, no sólo qué productos o servicios lanzan, sino también para conocer cómo se relaciona con sus clientes.

– Saber qué opinan de nosotros los usuarios. Para Jack Dorsey, creador de Twitter, las redes sociales tienen un valor adicional y es que gracias a ellas puede conocer al instante la opinión y reacciones de los usuarios cuando lanza un nuevo producto o una nueva campaña publicitaria, lo que le permite afinar y mejorar en tiempo real su estrategia, su producto o incluso su empresa.

Existen numerosas herramientas para monitorizar nuestra marca en Twitter y analizar los resultados que estamos obteniendo. Hootsuite, Cotweet, Twitter Counter o SocialBro son algunas de ellas. Permiten manejar varias cuentas a la vez, programar tweets o generar estadísticas e informes sobre seguidores, retweets, menciones, etc., entre otras muchas funcionalidades.

A la luz de estas posibilidades, hay que lanzarse al vacío y perder todos los miedos. Crear una cuenta es sencillo. Más complicado es establecer nuestro objetivo: ¿qué pretendemos con nuestra presencia en Twitter: posicionarnos en el mercado, lograr una buena reputación, vender, atender reclamaciones?

Para comenzar a desarrollar nuestra marca empresarial en la red, hay que dar a conocer a qué se dedica la empresa y qué puede ofrecer. A partir de ahí ya se puede empezar a “tuitear”, teniendo en cuenta que la red de microblogging no permite publicar más de 1.000 tweets ¡al día! Hay que ser constante en la publicación de tweets: escribir a diferentes horas y, si es posible, alguno todos los días. No es razonable publicar muchos un día y estar inactivo después durante una semana.

Conviene buscar entre los usuarios de Twitter a nuestros clientes actuales y potenciales, comenzar a seguirlos y quizás ellos también nos sigan a posteriori. Otra forma de conseguir seguidores es incluir nuestro usuario de Twitter en el resto de canales de comunicación que utilizamos para dirigirnos a nuestros clientes: correo electrónico, folletos, página web, etc.

Pero, lo más importante de todo, es generar contenidos que nos interesen no sólo a nosotros, sino también a los usuarios que vayan a leernos. Una buena oferta, un artículo interesante, una promoción nos darán más visibilidad y nos abrirán más puertas que cientos de contenidos irrelevantes.

Foto : © Rosaura Ochoa, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0.

Comentarios

  1. Interesante análisis y completamente de acuerdo con «hay que lanzarse al vacío y perder todos los miedos».
    Hecho en falta una de las posibilidades que ofrece Twitter y que es el principal motivo por el que la utilizo y es la diversión. De verdad que me lo paso muy bien con múchos de los hastags humorísticos, de cómo transformamos la información en chiste y de cómo en 140 caracteres somos capaces de expresar y captar las sutilezas de la ironía…

  2. «Para nadar bien hay que tragar un poco de agua al principio». En mi modesta opinión muchas pymes no se atreven a dar el paso por esa razón. Y una buena forma de entrenar sin comprometer tu imagen de marca es crearse primero una cuenta personal y aprender bien a usarlo.
    Hay que entender las diferencias de esta red, sin duda la más dinámica de todas, con respecto a otras como Facebook o LinkedIn. Curiosamente la red social más sencilla , Twitter, es mucho más rica en matices que el resto de redes.

  3. Una luz de faro en la nebulosa de internet. El artículo sobre las aplicaciones comerciales y de negocios de Twitter tiene para mí, especialmente, una aplicación práctica. Basta ya de anuncios y reclamos vacuos. Tengo una pequeña empresa de conservas y Twitter ha ocupado, en buena medida, el boca a boca de otros tiempos. Tengo demasiadas cosas en qué pensar como para, además, ocuparme de buscar nuevas fórmas de captación de clientes. Creo que Telefónica acierta si abre camino a pequeños empresarios que, como yo, buscan que alguien les facilite las cosas.

  4. A mí el twitter me aburría. Pero a fuerza de usarlo ahora me paso más tiempo ahí que navegando. Para el trabajo lo veo útil, aunque difícil de obtener beneficio económico con ello.
    Buen blog. 🙂

  5. Sin duda con Twitter se puede mejorar notablemente la comunicación directa con el cliente, aunque, como también ocurre con otros canales, hay que saber manejarlo y atenderlo convenientemente para que nos reporte los beneficios esperados.

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