Los inconvenientes del nuevo Internet que llega

Ángel María Herrera    28 mayo, 2018
blockchain

Si en el anterior artículo introducía una serie de conceptos que debes saber sobre el nuevo Internet que llega, y detallaba sus principales ventajas, creo que también es importante hablar de algunos de sus inconvenientes:

 

Dificultad de implementar y adoptar

Reconozco que soy el primero al que le cuesta comprender algunos conceptos de blockchain, es algo nuevo y revolucionario, lo cual nos lleva su primera desventaja: la dificultad de implementación. Al ser una tecnología disruptiva, es necesario tiempo para establecer todos los protocolos esenciales para su buen funcionamiento, así como un periodo de adaptación.

A día de hoy solo un grupo de expertos es capaz de desarrollar dApps, todavía faltan herramientas de desarrollo y metodologías que faciliten su labor. Hoy cualquiera puede montar una web usando WordPress, pero no olvidemos que hace 20 años, cuando no existían los CMS y las webs se programaban directamente en phyton o lenguaje C, también era complejo crear una página HTML. Por tanto, para que esta tecnología emerja, se necesitan personas con conocimientos de dicha tecnología, así como herramientas que les faciliten el trabajo.

Otro tema importante es la adopción por parte de los usuarios, ya que siempre nos lleva un tiempo integrar cualquier cosa nueva. Ahora es la fiebre del BitCoin, pero ¡se creó en 2009!

 

Desaparición de puestos de trabajo

Como cualquier tecnología que aparece, siempre genera el reemplazo de unas profesiones por otras, con el correspondiente periodo de adaptación y tensiones. En este caso se acentúa, porque la web descentralizada es justo eso, eliminar intermediarios en transacciones, con lo cual muchos desaparecerán. Es decir, conforme esta tecnología crezca y se vaya implantando, no habrá necesidad de un intermediario en muchas áreas. Empecemos por la más obvia, los notarios tendrían los días contados si se da validez legal a este tipo de soluciones tecnológicas.

 

Ineficiencia

Descentralizado no es sinónimo de distribuido, es decir, no estamos hablando de que una tarea sea distribuida para ser repartida entre los usuarios de la red, sino que todos los usuarios de la red realizan a la vez la misma tarea. Cada usuario de la red tiene que confirmar la información dentro de un bloque, lo que implica cientos de usuarios realizando las mismas acciones para obtener idéntico resultado, además de gastar una cantidad increíble de energía para un solo bloque. Esta es la evolución de la capacidad de cálculo (hash rate) asociada a blockchain, eso en consumo de energía de los ordenadores que lo realizan, y os puedo asegurar que es bastante.

 

Fuente: https://blockchain.info/

 

En especial cuando los nodos que mantienen la cadena de bloques hacen exactamente lo mismo:

  1. Verificar las transacciones de la misma manera.
  2. Registrar lo mismo en una cadena de bloques.
  3. Almacenar el historial completo, idéntico para todos.

No hay paralelismo ni asistencia mutua. Solo hay duplicación instantánea, con tiempos de procesamiento lentos.

Espacio de guardado

Según crece la cadena de bloques, mayor volumen y mayor capacidad de almacenamiento se necesita, por ejemplo la de bitcoin ya ronda los 200GB, ¿Recordamos el apartado anterior? Sí, miles de ordenadores guardando exactamente la misma información y aumentando de tamaño día a día, lo que se traduce en mayores costes y menor escalabilidad.

 

El ataque del 51%

Esto es lo que más suena a distopía de todo el artículo. Si una entidad consiguiera el control del 51% de la red, podría ser capaz de hundirla. Para entenderlo, hemos de saber que en caso de conflicto, blockchain si se enfrenta a dos cadenas distintas, siempre elegirá la cadena más larga.

Ahora supongamos lo siguiente: una organización que tenga el 51% de la capacidad de cálculo crea una cadena paralela en su infraestructura, mientras que en la pública hace compras, que no incluye en la red privada. Pasado un tiempo, esa organización comparte su versión de la cadena con el resto, la red encontrará una nueva versión del blockchain y descartará la cadena más corta, la pública original, de tal manera que el atacante podrá mantener sus compras y sus bitcoins. Y si un gobierno consiguiese dicho poder, podría decidir bloquear todas las transacciones realizadas a favor o en contra de sus intereses.

Aunque Satoshi Nakamoto basa el futuro funcionamiento en la Teoría de juegos de John Nash, que predice que si un atacante decide realizar la enorme inversión económica para tener el 51%, le va a interesar más jugar a favor del sistema para llevarse las recompensas de la red que tirarlo. Es decir, si la gente ve que alguien toma el control, provocaría una desconfianza en el sistema que lo devaluaría y haría que valiera cero, haciendo perder la utilidad al atacante. Actualmente la distribución de pools de mineros es esta:

 

Fuente: https://blockchain.info/es/pools

 

El gráfico nos muestra que China tiene en torno al 70% del poder computacional, así que todo tipo de teorías conspiratorias están servidas…

Como resumen de ambos artículos, cuando surge cualquier tecnología, nos enfrentamos a cambios importantes durante su proceso de adopción, con sus pros y contras. Simplemente de trata de entenderlos y de beneficiarnos en la medida de lo posible, sin pensar que son la solución a todos los problemas, pero tampoco que nos llevarán al fin del mundo.

 

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