La reinvención no está en la profesión, está en el profesional

Alfonso Alcántara    27 abril, 2020
Ideas para la reinvención profesional

Hace muchos años asesoré a un profesional de unos 30 años que tenía mucha experiencia como administrativo comercial, llamémosle Ricardo. Su última empresa había quebrado recientemente y estaba a punto de recibir su primer ingreso mensual de la prestación por desempleo.

Tomó la palabra nada más sentarse:

—Quiero hacer algo radicalmente distinto, que no tenga que ver con la venta o la atención al cliente. ¿Puedes ayudarme?

Resumiendo mucho el proceso, os cuento que tras una serie de actividades de “generación de alternativas”, el exadministrativo decidió realizar un curso de fontanería de unos cinco meses de duración adscrito al programa público de formación profesional para el empleo.

Ricardo declaraba que no era especialmente mañoso en ese tipo de tareas de mantenimiento, pero le apetecía aprender una profesión manual y alejarse de las profesiones relacionales.

Algunas personas tienden a cursar muchas acciones de formación, especialmente cuando son gratuitas, lo que supone un “encadenamiento formativo” que suele convertir el curriculum en un rosario incoherente de cualificaciones que seguramente no permitirán dar una respuesta satisfactoria a este interrogante: “Ya he terminado el curso, ¿dónde está mi empleo?”.

Así que cuando Ricardo decidió emprender esta aventura, apareció mi escepticismo estadístico. Pensé para mis adentros que tras terminar el curso durante unas semanas o, como mucho, algunos meses, esperaría recibir una oferta de empleo relacionada con la fontanería. Y si no fuese así, decidiría hacer otro curso de otra especialidad. Sin embargo, esta vez la cosa iba a ser diferente.

Tras finalizar la formación como fontanero, volvió a solicitar una sesión de asesoramiento para preparar técnicas de búsqueda de empleo o de clientes. Una de las técnicas que aplicamos fue el ofrecimiento de sus servicios, de forma gratuita, a familiares y conocidos. ¡Y lo hizo durante meses!

Esta táctica, por sí sola, generó clientes suficientes para ir creando su reputación como fontanero y una red de contactos que, finalmente, le llevó a conseguir un empleo estable por cuenta ajena.

¿Por qué recuerdo especialmente este caso de reinvención profesional? Porque es muy poco frecuente que una persona consiga mejorar radicalmente su trayectoria tan rápido y de una forma tan sistemática solo un año después de su decisión de cambio.

Y fijaos, he dicho “solo un año después”. Lo que a mí me parece un tiempo breve récord empleado en reinventarse, a algunas personas les puede resultar inasumible, y a otras, un periodo inicialmente aceptable, pero que luego no son capaces de dedicar a la consecución de su nueva vida.

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La reinvención profesional

Y tú, ¿qué estás dispuesto a hacer y a invertir para reinventarte? Y sobre todo, ¿qué deberías hacer?

Reinventarse no es “hacer cursos”, es elegir un nuevo camino, cambiar el estilo de vida, aprender competencias transversales y especializarse profesionalmente para encontrar y consolidar nuevas fuentes de ingresos.

Una verdadera reinvención profesional requiere más la obtención de nuevos clientes que el aprendizaje de nuevas profesiones, porque su objetivo no es necesariamente cambiar de sector u ocupación, sino obtener nuevos recursos para vivir, mejor, si es posible.

Nueve propuestas para reinvertarse

Si me permitís, ahora paso a contaros mis nueve propuestas para acometer una reinvención profesional eficaz y saludable.

Algunas de ellas incluyen opiniones directas y, en cierto modo, provocativas, pero espero que las toméis por el lado bueno, el de la reflexión.

1. Haz más de lo te gusta hacer mientras haces lo que tienes que hacer

Lo que más placer nos da es lo que más contribuye a nuestra supervivencia.

Esta reflexión del antropólogo Pablo Herreros, fallecido hace unos años, confirma que uno de los mayores errores profesionales es no intentar ganarnos la vida haciendo aquello con lo que disfrutamos.

El esfuerzo que nos exigiría intentar trabajar en lo que queremos puede ser una excusa perfecta para resignarnos a trabajar en lo que no queremos. Pero ser conscientes de que lo usamos como excusa puede ser el principio del cambio.

Y puede ser una vía interesante de reinvención, descubrir o generar nuevos intereses a partir de lo que ya te gusta hacer ahora.

2. Elige en qué no vas a reinventarte

En un mundo global, con miles de alternativas profesionales, nuevas ocupaciones que no existían hace tres años, herramientas digitales, lenguajes de programación y aplicaciones disponibles para descargar cada día en el móvil, ¿no irás a decirme que no puedes saber lo que te gusta y lo que no?

El primer paso importante para reinventarnos será decidir qué probar y qué dejar pasar. Entiendo ese estrés.

3. Si la vida profesional te va mal, acéptalo o afróntalo. Pero decide

Si llevas años sin encontrar el empleo o la oportunidad que buscas, o sin que tu negocio despegue, tu situación no es solo consecuencia del mercado de trabajo.

Por muy duro que resulte, cuando las cosas siguen yendo mal, tú también tienes parte de responsabilidad en las decisiones que sigues tomando respecto a los objetivos que persigues y a los métodos que aplicas para intentar alcanzarlos.

Tal vez debas tomarte un tiempo para analizar la situación con perspectiva, un tiempo suficiente para decidir qué hacer, pero no para seguir evitando tomar una decisión.

4. Busca consejo, pero no busques aprobación

Si buscas recomendaciones diferentes, tienes que relacionarte con personas y profesionales diferentes.

A tus familiares, conocidos y compañeros profesionales les cuesta imaginarte desempeñando otra actividad y sus opiniones y sugerencias serán muy limitadas.

Tus amigos solo te han conocido haciendo una cosa, la que estás haciendo ahora, la que ‘siempre’ les has dicho que haces, la que siempre te han visto hacer, la que esperan que hagas.

Pero tú sí puedes adoptar una perspectiva diferente para verlos e interaccionar de una forma que ofrezca información para tu reinvención.

Puedes mantener conversaciones con personas de tus círculos íntimos y profesionales, para conocer de forma detallada las empresas y sectores en los que trabajan, las ocupaciones y competencias que desempeñan e indagar los contactos interesantes de los que pueden proveerte.

Los conocidos tal vez no puedan aportar consejos valiosos para tu posible reinvención, pero sí pueden ofrecerte información y relaciones que ofrezcan perspectivas, recursos y opciones profesionales concretas.

5. Elige tus referentes profesionales

Busca información, contactos, conocimiento y apoyos de aquellos profesionales que desempeñan las actividades que tu querrías desempeñar.

Encuentra e interactúa con tus referentes en las redes sociales, inspírate en sus contenidos y publicaciones en sus webblogs o websites, participa en las actividades de networking y en las acciones formativas que organicen y, en general, conoce sus propias historias de carrera o de reinvención profesional como guía para la tuya.

6. Mucha gente que dice estar reinventándose lo que hace es vivir de su pareja

No estoy haciendo ninguna crítica de valores o de estilo de vida. Ya me gustaría vivir de mi pareja, de hecho, lo estoy negociando. ¿Por qué no? El problema es autoengañarse.

Muchas personas sin presión económica, gracias a su pareja o a sus ahorros, emprenden “caminos de reinvención” caros y largos de dudosa eficacia profesional, que posiblemente no tomarían si tuvieran que afrontar los gastos como si de una inversión arriesgada se tratase.

Dicho de otra forma, si tu pareja o tú disponéis de ahorros suficientes, pongamos 20.000 euros, para que puedas reinventarte gracias a un máster que tiene un coste de 10.000 euros, posiblemente seas menos exigente con la calidad de la formación que vas a recibir y con las garantías de reinvención efectiva que te ofrece esa formación para acceder a nuevos empleos o ingresos.

En mi opinión, demasiadas personas confunden reinventarse, generalmente un camino largo y difícil y que debe tener como objetivo la consecución de nuevos ingresos o nuevos clientes, con meramente adquirir una formación nueva. No sé si me explico.

Si lo saben y así lo han decidido, perfecto, porque al menos no se tiene tanto que perder, si existe ese margen o colchón económico. En todo caso, creo que demasiadas personas no son conscientes de sus expectativas de reinvención infladas, tengan o no ahorros.

Sobre los riesgos de reinventarse usando la tarjeta de crédito, una persona dejó este comentario en el blog:

“Cuando eres madre soltera y vives sola, reinventarse es más una cuestión de pequeños pasos para intentar mejorar tu vida. Cuando hay mucho en juego, es muy difícil tomar decisiones kamikazes con tus propios recursos, pero es muy fácil quemar gasolina que no es la tuya”.

La devaluación del concepto “reinvención” crea burbujas profesionales y alimenta expectativas que motivan a otras personas a seguir caminos similares: “Si tanta gente está haciendo este curso, es que ofrece garantías de empleo”.

No quiero poner ejemplos concretos de profesiones e, incluso, sectores “burbujeros”, seguro que muchos ya los habéis reconocido.

7. No te dejes arrastrar por las reinvenciones de postureo

Es práctico inspirarte en las carreras profesionales y en las reinvenciones ajenas, pero reinventarte en lo que está de moda no tiene por qué ser reinventarte en lo que te conviene.

Evita la tentación de elegir tu nuevo camino profesional solo de entre las opciones que tienen más visibilidad y atractivo.

Veo que muchos profesionales que solicitan asesoramiento o coaching para reinventarse profesionalmente acaban reinventándose en… coaches. Pero ojo, que hacer un curso de coaching y pagar por hacerse un blog donde se dice que se es coach no garantiza conseguir clientes y honorarios de coaching. Reinventarse es ingresar lo suficiente por desempeñar una nueva actividad profesional.

También miles de personas están decidiendo ser profesionales del social media, especialmente community managers, a pesar de ser un sector con empleos precarios y con enorme competencia para los perfiles de cualificación media y baja.

Obviamente, cada uno elige los caminos profesionales que considera oportunos y adecuados, pero cuidado con la inercia de las modas, con la tentación de subirse al primer tren que pasa o con intentar reconvertirse en una ocupación solo porque un gurú de la temática que nos interesa nos ha ofrecido un curso online que “garantiza el éxito” profesional.

Creo que es una buena norma pensar que las opciones más fáciles, más directas y más atractivas no son necesariamente las mejores, solo son las más accesibles.

La eficacia de nuestras decisiones no debe medirse por sus resultados finales, si nos llevaron a buenos puertos. Una buena decisión es aquella que se toma usando los criterios adecuados y valorando el mayor número de opciones, independientemente de qué pasara tras tomar la decisión.

Seguramente es más atractivo y fácil intentar convertirse en copywriter o en trafikker digital que en profesiones convencionales, como la de fontanero.

Pero es posible que cuestiones la idoneidad aparente de este tipo de actividades online, si indagas la verdadera cantidad y calidad del empleo o de los ingresos que generan esas profesiones y de las excepcionales competencias y altísima dedicación que tienen los pocos profesionales a los que de verdad les va bien en esos ámbitos.

En resumen, no te digo que no te conviertas en coach ni en social media manager. Solo insisto en que puede ser interesante que consideres también otras opciones de reinvención que son menos conocidas o más convencionales.

La reconversión profesional como fontanero tiene mucho menos éxito, debe ser por su falta de glamour. Pero si quieres reinventarte de verdad, una de las mejores opciones es cursar una FP. En dos años serás un profesional nuevo.

8. Para reinventarte, piensa en competencias, no en titulaciones

Tras el proceso de análisis y reflexión correspondiente, reinventarse es el inicio de un camino que requiere una decisión fundamental: especializarse.

Reinventarse no es deambular por sectores u ocupaciones profesionales diferentes, ni dedicar meses o años a realizar cursos online o presenciales y participar en webinars y videconferencias de contenidos diversos. En todo caso, este tipo de actividades formarían parte del proceso de reflexión.

Si quieres empezar una vida profesional nueva, no pienses solo en acreditaciones, incluso no te enfoques solo en profesiones. Piensa primero en servicios que podrías prestar o en productos que podrías crear, y luego busca cómo aprender las competencias necesarias para hacerlo.

Intenta convertir en servicios tus intereses y tus conocimientos y encuentra o adáptate a los potenciales clientes que querrían comprártelo.

9. Cómo reinventarte dentro de tu empresa

¿Podrías convertirte en un “nuevo profesional” in company, dentro de la organización en la que trabajas actualmente?

Los profesionales que no están satisfechos con sus empleos u ocupaciones actuales suelen fantasear con conseguir otros puestos de trabajo en los que sí serían felices o, al menos, estarían mucho mejor o mucho menos mal.

Pero la realidad suele corregir las expectativas, generalmente a la baja. Es probable que transcurran las primeras semanas o meses en el nuevo entorno laboral y aparezcan problemas similares de desánimo, insatisfacción y baja implicación.

Esta desafección se debería en parte a factores organizacionales, como falta de reconocimiento, de motivación, de retos o de ajuste de los intereses y competencias de los empleados a sus funciones.

¿Qué tipo de respuestas sufren y dan los trabajadores en contextos estresantes o desmotivadores? 

Una mezcla de factores como el desánimo, el acomodamiento o incluso la desesperación puede generar que algunos profesionales no esperen a ser despedidos, sino que ellos mismos sean los que se autodespidan.

Es el llamado “despido interior”, un concepto descriptivo de las reacciones de los profesionales en situaciones de desafección crónica que acuñó El-Ghandouri Lotfi (2007).

¿Cómo podrías reinventarte como profesional dentro de tu organización?

Obviamente, no todas las reinvenciones profesionales in company están impulsadas siempre por contextos tan negativos como a los que alude el concepto de despido interior.

Pero las técnicas o estrategias de reinvención dentro de la empresa son similares a las que podríamos usar para prevenir situaciones de extrema desmotivación o inercia improductiva.

¿Has llegado al extremo de querer “despedirte” a ti mismo? Â¿Te reconoces en tu empresa en algunos de estos cinco comportamientos?

  • Has “aparcado” tus objetivos o funciones y te dejas llevar comportándote de manera discreta.
  • No trabajas como quieres o como crees que deberías, pero no te quejas.
  • Evitas en lo posible ofrecer tus opiniones, debatir o hacer comentarios profesionales de ningún tipo.
  • Aceptas las tareas encomendadas y te adaptas a los estilos de trabajo, para no tener que afrontar nuevos retos ni intentar superar problemas que consideras endémicos y sin solución.
  • Consideras inútil intentar aprender nuevas competencias o herramientas dada la situación y no disfrutas ni participas en las celebraciones de los pequeños logros de compañeros, equipos o empresa.

Cinco ideas para reinventarte o “resetearte” en tu empresa en condiciones difíciles

1. Conecta tus metas e intereses profesionales con los de tus funciones, equipo y empresa. Intenta relacionar gradualmente y paso a paso lo que te gustaría hacer con lo que haces. En la medida de lo posible, pon en juego tus motivaciones entre tus deberes diarios.

2. Convierte y agrupa tus obligaciones, tareas y actividades en proyectos con un formato de retos, para dar sentido a tu desempeño cotidiano. Se trata de buscar y hallar un propósito en cada una de tus acciones.

3. Encuentra aliados y compañeros en el sentido integral de la palabra. Conecta con otros trabajadores de la empresa que compartan intereses y estilos similares o compatibles, para establecer formas de colaborar y mejorar.

4. Mientras haces lo que tienes que hacer, indaga otras opciones profesionales dentro de la empresa, con otros directivos, en otras áreas o en otras sedes. Indaga también otras alternativas laborales fuera de la empresa actual.

5. Los problemas o insatisfacción que puedas sufrir en las empresas en que trabajes que te toque desempeñar tienen necesariamente su solución o su mejora en el cambio de empresa.

El agua que sabe mal en un vaso posiblemente seguirá sabiendo mal en otro vaso.

Si quieres sentirte mejor en tu trabajo, prueba primero a cambiar lo que haces y cómo lo haces antes de cambiar de empresa.

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