5 características de los coches conectados del futuro

María Cascajo Sastre    3 abril, 2018

En breve los vehículos conectados estarán por todas partes. Statista calcula que sólo en EEUU alcanzarán una tasa de penetración del 93% en el año 2020. Pero, ¿qué entendemos por coche conectado? El Centro de Tecnología de Automoción Avanzada (CAAT por sus siglas en inglés) lo define como “vehículos que utilizan algún tipo de tecnología digital para comunicarse con el conductor, con otros vehículos por la carretera (Vehículo a Vehículo, V2V), con una infraestructura (V2I) y/o con la nube (V2C)”.

En este sentido, lo más habitual entre los coches actuales es que dispongan de tecnología que conecta los dispositivos móviles del conductor o los pasajeros (para realizar o recibir llamadas y escuchar música, fundamentalmente) mediante Bluetooth y, en algunos modelos, mediante Wi-Fi. Además, los vehículos de gama alta y cada vez más modelos de gama media disponen de una funcionalidad de comunicación automática con los servicios de emergencia en caso de avería o accidente.

Por otro lado, y como explicó el Vicepresidente de Geotab Edward Kulperger en nuestro blog, las flotas de vehículos conectados pueden incorporar plataformas que permiten la localización, la monitorización del estado del vehículo y sus parámetros de conducción. Los datos proporcionados por estas funcionalidades son muy útiles para los gestores de flotas, pero también lo son para las aseguradoras y sus clientes: pueden mejorar su eficiencia y reducir los accidentes mediante su análisis. Este el presente de los coches conectados, pero ¿cómo serán en el futuro?

Los vehículos conectados del futuro

  • Control en cualquier parte, también en tu dispositivo móvil: los vehículos conectados ya están integrados en la red de conexiones creada por el Internet de las cosas, pero hasta ahora todo se gestionaba a través del propio vehículo. En los futuros coches conectados el control lo tendrá el usuario, lo que apunta directamente a la importancia de los smartphones como centro de gestión de todos los dispositivos.
  • Comunicación con todos los vehículos: los sensores instalados en los coches conectados en combinación con la telemática avanzada van a permitir que los vehículos se comuniquen y compartan información entre ellos y con otras redes (como infraestructuras externas), aumentando la eficiencia de las operaciones dentro del coche. El principal beneficio que se espera de esta característica es reducir los atascos así como los accidentes.
  • Más unidos que nunca a las carreteras (inteligentes): las carreteras, como infraestructura fundamental para la conducción, también tendrán que adaptarse a los coches conectados para que puedan maximizar su potencial. Las llamadas Smart Roads serán una pieza fundamental en aspectos como la regulación del flujo de tráfico o la seguridad (para evitar colisiones). Además, las carreteras inteligentes se convertirán en una valiosa fuente de datos.
  • Integrados con las Smart Cities: Los coches conectados solo tienen sentido en un entorno de ciudades totalmente inteligentes. Muchas zonas urbanas ya están avanzando hacia la meta de la Smart City, pero para sacar partido de todas las ventajas de estos vehículos se hace imprescindible transformar completamente las ciudades. Los coches conectados serán tan inteligentes como lo sea su entorno.

Claves para la tecnología de los vehículos autónomos: las claves tecnológicas de los coches conectados serán todas aquellas que mejoren la conectividad de los vehículos y garanticen la seguridad. La capacidad de recibir actualizaciones over-the-air (OTA), las conexiones a través de 5G o plataformas WiFi en la nube, la telemática avanzada o el aumento de la potencia a 48 voltios en el vehículo serán fundamentales para el desarrollo masivo de los coches conectados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *