Empezar a franquiciar: 5.000 euros dan para mucho

Raúl Alonso    10 julio, 2012

Lo prometido es deuda. Si hace unos días veíamos cómo el sistema de franquicia ‘estira’ los presupuestos de las empresas en crecimiento, hoy conoceremos la otra cara de la moneda: no hay nada gratis.

Sumar a los recursos de la central de franquicia los del emprendedor que se asocia es, sin duda, una de las grandezas del modelo, pero para que salte la chispa de la colaboración es necesario darse a conocer, y eso es sinónimo de inversión. Debemos tener en cuenta -nunca nos cansaremos de repetirlo-, que hablamos de acuerdos de colaboración en los que ambas partes (franquiciador y franquiciado) salen beneficiados, por lo que esta labor de captación siempre debe estar regida por la transparencia. Pero veamos dónde debemos destinar las inversiones.

La secuencia más habitual es la siguiente: tengo un negocio de éxito (prácticamente cualquier actividad es franquiciable) que he conseguido replicar en dos o tres ubicaciones más con una excelente acogida del mercado. Ahora que controlo las claves de gestión, me planteo crecer más rápido y con mayor dispersión geográfica. Tras valorar otras posibilidades, creo que la franquicia es la mejor opción, ya que los recursos propios de la empresa son limitados y además necesito reclutar a personas profesionales y motivadas, que estén tan interesadas como yo en sacar adelante el negocio. La pregunta es: ¿Cuánto voy a tener que invertir para contactar con los candidatos?

La consultora Tormo Asociados estima que las franquicias españolas invierten unos 5.000 euros al año de media en diversas acciones encaminadas a seleccionar candidatos para sus cadenas. Una cifra que pasamos a matizar y que debe ser completada con inversiones en otros departamentos.

Estrategia multicanal

Dirigirse al mercado de emprendedores supone ir allí donde ellos se dan cita, si bien es necesario que previamente hayas decidido qué perfil de franquiciado es el más idóneo para tu red: no es lo mismo dirigirte a un médico (si franquicias una clínica de estética) que, por ejemplo, a un profesional de hostelería. Por eso, una empresa que quiere franquiciar, deberá elegir los canales por los que apuesta, si bien es cierto que un buen combinado de todos ellos es, sin duda, más efectivo.

Las ferias

Las ferias de franquicia, y las más recientes de emprendedores, son un clásico, ya que atraen a miles de potenciales interesados. Acudir a alguna de estas citas significará un desembolso de unos 1.668 euros, según estimación de la citada consultora.

Los portales de franquicia

Otro de los canales más clásicos es tener presencia en los llamados portales de franquicia. Se trata de contratar una ficha en la que se explique el concepto de negocio, se den las cifras básicas de inversión, royalties y condiciones de local. Los internautas interesados utilizarán este medio para contactar con la empresa. En este caso se estima una inversión de unos 1.019 euros.

Posicionamiento online

La propia web de la empresa, en donde se habrá habilitado una sección para promocionar la franquicia, es otro de los medios más efectivos. En este caso, habrá que invertir en acciones de SEO y Adwords unos 315 euros.

Otros canales

Otras acciones que se deben incluir en las labores de expansión de tu franquicia son publicidad en revistas del sector (352 euros), acciones de relaciones públicas (278 euros) o incluso contratar los servicios especializados de desarrolladores pertenecientes a consultoras o que trabajan de forma independiente como freelance (788 euros).

De este modo la empresa logrará visibilidad suficiente en el mercado para empezar a recibir candidatos. No debemos olvidar que también es muy conveniente contar con un profesional de comunicación o empresa subcontratada, que se encargará de dar a conocer nuestra empresa en la prensa, una vía rápida y económica de llegar a miles de personas.

Hasta aquí se esboza una estrategia básica común al cerca de millar de franquicias que operan en España, que será mucho más efectiva si contamos con un director de expansión que la implemente. Sobre su figura y otros capítulos de inversión para pasar de empresa a organización franquiciadora hablaremos en próximos posts.

Cómo distribuyen las franquicias españolas su presupuesto en expansión:

 

Empresas Canales Coste medio %
470 Portales 1.019 € 20,50%
160 Ferias 1.668 € 33,50%
50 Revistas 352 € 7,10%
60 RR PP 278 € 5,60%
80 Desarrolladores 788 € 15,80%
80 SEO+Adwords 315 € 6,30%
Otros 556 € 11,20%
TOTAL: 4.976 €

Fuente: Tormo & Asociados

Foto @Images_of_Money, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0 

Comentarios

  1. Siempre he tenido la duda de si comprar una franquicia o montar algo por mi cuenta, es algo que hay que valorar muy despacio. Supongo depende del proyecto que tengas y del sector al cual hayas decidido entrar. Creo que no hay una respuesta clara e esta cuestión, hay que valorar las diferentes variables e imagino que el éxito o el fracaso del proyecto depende en gran medida de la creatividad del emprendedor.

  2. La verdad el planteamiento es bueno, pero ¿esto se hace en la realidad? Creo que como siempre hay quien se salta pasos o ataja para “reducir gastos” o únicamente se centra en encontrar a nuevos franquiciados, sea donde y como sea, para crecer rápidamente y hacer cifras.

  3. Hola Nuria, en tu valoración debes de tener en cuenta que en el sistema de franquicia concurren empresas con posicionamientos muy dispares. El presupuesto señalado habla de unas inversiones razonables para empezar a darse a conocer entre sus potenciales franquiciados, en una estrategia que tendrá que ser sostenida en el tiempo y que debería ofrecer frutos poco a poco. Un caso muy diferente del camino que la gran empresa utiliza cuando decide franquiciar alguno de sus canales de comercialización. En cualquiera de los casos el resultado puede ser conforme a los objetivos establecidos.

  4. Es muy agradable leer comentarios como el tuyo, Laia. Por lo que cuentas supongo que gestionas un negocio de éxito y te planteas franquiciarlo, desde aquí te animanos a que lo hagas ya que hay que saber aprovechar las oportunidades cuando llegan. Mucha suerte en tu aventura.

  5. Querida Leonor lo que planteas es la gran duda que aborda a cualquier emprendedor. En la práctica franquiciarse viene a ser una vía intermedia entre gestionar un negocio propio y trabajar para un empresa, ya que el margen de actuación está limitado por las “reglas” de la central, siempre basadas en una experiencia que debe ser de éxito. Esas “limitaciones” hacen que la franquicia no sea siempre adecuada para aquellas personas que cuentan con una gran iniciativa, aunque como ventaja ofrece una mayor seguridad en la inversión, ya que el índice de cierres de una buena marca suele ser menor que el de los negocios independientes. En cualquier caso, sólo debes apostar por aquella idea que realmente te apasione, sea franquicia o no.

  6. Hola Rubén, experiencias en la franquicia las hay muy diversas, porque entre más de un millar de compañías operando en el sistema las prácticas son muy diferentes. De ahí la importancia de seleccionar empresas que den confianza. Siempre lo recuerdo, si estás interesado en franquiciarte a alguna cadena lo mejor es hablar con varios de sus franquiciados, ellos son los que te van a trasladar una imagen más real de su funcionamiento interno. Mucha suerte en tus deliberaciones.

  7. Muy interesante! Nunca me había planteado como las centrales de franquicia “reclutan” a sus franquiciados, aunque supongo que será muy diferente la estrategia de marcas como Mc Donald’s o Mango a la de marcas más pequeñas y desconocidas…

  8. Hola Carmen, claro que las franquicias reclutan a sus asociados en una actividad que ellos prefieren calificar de desarrollo, expansión o simplemente acción comercial. Esta actividad es imprescindible para darse a conocer en el mercado de emprendedores y ofrecerse como una opción rentable de negocio. Esta actividad la mantienen, claro está, hasta que tocan la cima del sector y las candidaturas no dejan de llamar a sus puertas, como en los casos que citas y algunos más

  9. Al final parece que promocionar una franquicia no es tan caro lo que ojalá animae a muchos empresarios a utilizar este exitoso sistema de negocio, pero… no crees que estos números cuadran más para una época de bonanza (más demanda de franquicias) que en la situación actual?

  10. Hola Alfonso, veo que te gusta hilar fino. Tienes razón en que en la actual coyuntura muchas de las centrales tienen problemas en sus políticas de desarrollo, principalmente motivados por los dificultades que los candidatos encuentran en la fase de financiación, muchas veces insalvables. Sin embargo, el número de peticiones de información se ha incrementado en los últimos años impulsado por las dramáticas cifras de desempleo. En cualquier caso, el presupuesto esbozado en el texto serviría para ganar una visibilidad modesta pero efectiva en el mercado de emprendedores; a partir de ahí cuantas más acciones (e inversiones), mayor rapidez de crecimiento, siempre que se tenga la habilidad y medios para gestionar de una forma efectiva.

  11. Buen post, Raúl. Siempre he considerado muy válido el sistema de franquicias, para emprender, por parte del franquiciado y para crecer por parte del franquiciador. Mas allá, de las ventajas implícitas, considero que por parte del franquicidador debe existir cierta adversión al riesgo (o al menos, al riesgo individual) y prefiere emprender bajo esta modalidad. Es decir, si un empresario ha generado un valor competitivo de su negocio y de su marca, ¿cuáles son las verdaderas razones que le lleva a emprender con otros, en lugar de hacerlo “individualmente” en un modelo clásico de escabalidad?
    Con todo esto, y ahora me pongo desde el punto de vista del franquiciado: creo que se debe introducir un parámetro incremental de riesgo, cuando se emprende en modelo franquicia. Este parámetro incremental de riesgo, podríamos llamarlo algo así como “riesgo trasladado del franquiciador por no estar seguro de crecer en solitario”.

    Considero que es importante, reconocer el modelo franquiciador-franquiciado, y evitar caer en la simplicidad y no computar realmente todos los riesgos que conlleva.

    Gracias!

  12. Hola Kike, muy interesante tu comentario. En mi opinión más que aversión al riesgo, la decisión de un empresario de franquiciar su negocio responde a dos necesidades más perentorias. Primero, la necesidad de captar fondos que permitan abrir más unidades de la cadena y por tanto aumentar masa crítica de negocio y visibilidad. En segundo lugar, captar recursos humanos comprometidos con el éxito final del negocio, no debemos olvidar que el dueño es el franquiciado.
    Y aquí, sí que estamos de acuerdo, la actividad de franquiciar siempre traslada un porcentaje de fracaso (yo prefiero verlo como de éxito) del resultado del negocio. Pero se entiende que esa transmisión se hace de forma ordenada y con garantías, un porcentaje menor de riesgo que, por ejemplo, en un negocio independiente.

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