Voxel: 190 empleados y una de las mejores empresas donde trabajar

Raúl Alonso    22 mayo, 2019
Ángel Garrido, de Grupo Voxel

No es habitual que una pyme española se convierta en referente mundial de su mercado o en punta de lanza de las empresas con valores que aspiran a conducir al capitalismo a un nuevo estadio más justo y sostenible. Tampoco que Great Place to Work la elija como una de las mejores empresas donde trabajar, o que entre sus 190 empleados haya 29 nacionalidades. Voxel es una de esas empresas a las que el tradicional corsé de pyme no le sienta nada bien.

Quizá porque pese a sus 21 años de vida y a sus 11,3 millones de facturación en 2018, sigue cultivando su rebeldía de startup, quizá porque cada pocos años se cuestiona dónde está y adónde quiere llegar. De hecho fue uno de esos primeros análisis el que la llevó a convertirse en lo que Voxel Group es hoy, una innovadora empresa de soluciones tecnológicas en pagos B2B, facturación electrónica y recuperación de IVA, liderando el sector en el mercado mundial de la empresa turística desde su cuartel general en Barcelona.

Pero a ese logro no habría llegado siendo conformista. Xavier Ginesta, presidente de Voxel, reclutó en 1998 a un prometedor grupo de seis ingenieros para poner en marcha Catanet, un pionero marketplace de vino y cava que aspiraba a acumular tantos éxitos como los que un joven Ginesta había presenciado en Estados Unidos a las “puntocom” durante su primer estallido.

Pero la experiencia confirmó el peligro de llegar al mercado antes de que el usuario esté preparado. El español estaba aún verde para el comercio online, por lo que al entusiasta equipo fiel al credo startup no le quedó otra que pivotar su concepto y oferta en busca de oportunidades desatendidas. 

Escuchar al mercado

Y en ese proceso de prueba y error dio con el formato de Bavel. “Es la plataforma electrónica líder en intercambio de información del canal Horeca” (acrónimo de hoteles, restaurantes y cafés), explica Àngel Garrido, CEO de Voxel y uno de aquellos seis jóvenes ingenieros. “Estas cadenas transaccionan miles de facturas diarias que tienen que conciliar con un albarán, para confirmar que los importes e información son los correctos, algo que hacemos de forma automatizada”.

Y es así como Bavel aporta el 80% de la facturación del grupo, dando servicio a más de 50.000 hoteles, 1.000 operadores turísticos y las principales cadenas de restauración de España para los que procesa más de 70 millones de transacción al año en más de un centenar de países.

“Tuvimos la fortuna de encontrarnos con una oportunidad que nadie capitalizaba en el mundo, el de la factura electrónica en un sector en el que además España tiene big players que nos ayudaron a abrir las puertas de los grandes operadores mundiales”, resume Garrido.

Un equipo de iguales

Àngel Garrido considera que uno de los elementos diferenciales de Voxel es una cultura corporativa que se ha ido construyendo desde que la empresa daba sus primeros pasos: “Xavier hizo una gran selección de personal, porque esos seis ingenieros encontraron a su vez un proyecto que los apasionaba formando un equipo de iguales totalmente empoderado, en el que cada uno tomaba las decisiones de forma autónoma”.

Pero a medida que el proyecto crecía, la complejidad de mantener esa seña de identidad se hacía más patente. “Hemos pasado crisis de identidad como cuando superados los cien empleados empezábamos a oír: “ya no sois lo que érais”. Así nos dimos cuenta de lo importante que es que cada miembro del equipo represente los valores que nos habían diferenciado”. Pero ¿cómo podían concretar esos valores?

En busca de la sociocracia

Hace cuatro años Voxel comenzó un proceso de reinvención y concreción, que le ha permitido convertirse en uno de los pocos ejemplos españoles de la sociocracia. “Somos empresas que formamos parte del sistema capitalista, pero no entendido para retener dinero y beneficios, sino para crear más tejido empresarial; un tejido empresarial feliz” al que Voxel quiere acercarse con prácticas como:

  • Reinversión del 80% del beneficio, que principalmente se emplea en profundizar en la cultura innovadora del grupo y mejorar la masa salarial.
  • Identificación de valores: tras una importante labor introspectiva, Voxel ha resumido en cuatro sus valores empresariales: ChallengeManiacs, PeopleFreaks, FuntasticTeamplayers y ChangeLovers.  
  • Apuesta por la metodología ágil para la gestión diaria.
  • Inteligencia colectiva. Por ejemplo, se practica una toma de decisión por “consentimiento”, lo que significa que es la mejor posible en un momento concreto y en unas determinadas condiciones. Un modelo que entienden más operativo que el dictatorial –en el que uno solo decide– o el democrático, en el que la discusión puede eternizar la decisión. “Permite que otros muestren sus objeciones, siempre que se presenten acompañadas de soluciones, que además incorporamos a la discusión para que se incremente el valor de la decisión final”. 
  • ‘Clientecentrismo’: es uno de los valores estandarte de la empresa digital, y se concreta en prácticas como la elaboración del producto mínimo viable (PMV) en estrechísima colaboración con el cliente. “No entendemos cómo podíamos funcionar antes sin actuar así”. Garrido explica cómo “a nuestra sede se desplazan equipos de los clientes para trabajar de un modo más estrecho en sus proyectos. Y hemos comprobado cómo esta práctica no solo genera más engagement, sino que también da más sentido al trabajo”.
  • Crear tejido empresarial feliz. “Sé que suena naif”, casi se excusa Garrido, “pero pensamos que es posible. Trabajamos en un entorno que nos permite responder y gestionar a las personas que tengan ideas en la creación de empresas tecnológicas del sector de la transacción, que es nuestro dominio”.
  • Evangelización: Voxel tiene también un compromiso explícito por difundir su filosofía empresarial. Para ello practica una política de transparencia total recibiendo a empresas de todo el mundo para conocer de primera mano sus procedimientos. Además tiene una política de colaboración total con sus partners y muchos foros de difusión empresarial. En este momento participa en un ambicioso proyecto de estudio que pretende demostrar matemáticamente que las empresas que se gobiernan con este tipo de culturas son más eficientes y rentables en el largo plazo.

Y con estas y otras prácticas, Voxel aspira a convertirse en ejemplo de capitalismo consciente: “Inyectar consciencia en el sistema capitalista equivale a reencontrarnos con nuestra verdadera naturaleza humana y abandonar la catastrófica visión del dinero como la última parada en nuestro camino a la felicidad”, en palabra escrita de Xavier Ginesta.

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