Herramientas para el cambio: un pensamiento es una intención

Lluis Serra    18 junio, 2020
Herramientas para el cambio

Durante el verano pasado, preparé una conferencia sobre las diferentes herramientas para el cambio, titulada “La metamorfosis: un pensamiento es una intención”.

No se trataba de una charla motivacional. Para mí la motivación no existe. Existen motivos para estar motivado, que a veces no detectamos. Era más bien una conferencia provocativa y de reflexión. Este es el resumen con los diez puntos clave:

1. Personas: Mejora personal y continua

Todos los negocios, proyectos, empresas y comercios tienen detrás personas, que son las que deben realizar los cambios.

La mayoría de las personas queremos mejorar nuestra calidad de vida, pero somos pocas las que nos detenemos a pensar qué significa eso y no tenemos claros los motivos que nos llevan a hacerlo.

Meditemos sobre la sociedad del ser y no del tener, y sobre los valores que sostienen el mundo. Aprendamos a escuchar y hablar, descubramos nuestro talento y cuál es nuestra propuesta de valor como personas.

Estos cambios, entre otros, son el punto de partida para la mejora continua, que nos llevará a tener mejor calidad de vida y realizar nuestro trabajo con menos estrés y más eficacia.

2. Comportamientos: Forma de ser

No todo el mundo toma conciencia de que lo más importante de nuestros trabajos son los resultados que obtenemos. De hecho, si queremos ser precisos, lo más importante son los resultados positivos menos los errores que cometemos.

Muchos dedicamos horas y horas a trabajar, restando tiempo a nuestra vida privada y de ocio, sin pararnos a pensar que no deberíamos trabajar tantas horas. Solo hay que trabajar un poco mejor cada día para ser buenos profesionales.

La forma de ser es consecuencia de la forma de pensar. Si a ello le sumamos las creencias personales, nos llevará a tomar decisiones y realizar acciones.  

3. Objetivos: Metas

La creación de nuevos hábitos que rompen la rutina, y la repetición de nuevas acciones conducirán a una recompensa en forma de deseo, al comprender que se pueden conseguir nuevas metas. Es aquí donde tenemos que convertir ese deseo en un objetivo.

La mayoría de las personas confunden un objetivo con una previsión. Un objetivo es mirar al futuro y proyectar hacia el presente. Las previsiones comienzan en el pasado y van del pasado hacia el futuro pasando por el presente.

Debemos ser conscientes de que el punto de destino es el más importante y que se necesitan horas de reflexión para saber adónde queremos ir. Necesitamos pensar en grande y salir a ganar. Para esto es preciso un plan, organización y darnos el tiempo justo y necesario para conseguirlo.

4. Decisiones: Calidad de vida

Es importante actuar sin temor, porque lo que estamos reconstruyendo nos conducirá a tomar mejores decisiones en cualquier ámbito de nuestra vida, en beneficio propio, de las personas de nuestro entorno y de la sociedad en general.

Será necesario que tomemos decisiones y realizemos acciones que darán un resultado determinado. Es en este punto en el que nos tendremos que olvidar de los resultados, observarnos con mucha atención y centrarnos en los comportamientos y la toma de decisiones.

Estos son los cinco puntos que debemos trabajar antes de tomar decisiones para poder dar un paso adelante:

  • Trabajar menos.
  • Trabajar mejor.
  • Descansar lo suficiente.
  • Divertirnos.
  • Pensar con calma.

5. Acciones: Construye

Ninguna decisión se consigue si no hay una acción. Si tenemos claro que queremos cambiar porque lo hemos decidido, solo falta ponerse en marcha.

No seré yo quien diga qué acciones se necesitan realizar, ya que cada persona tomará sus propias decisiones y realizará sus propias acciones. Pero puedo afirmar que las acciones son la clave para llegar a conseguir los objetivos marcados.

Llegados a este punto, se pueden trabajar una serie de acciones que ayudarán a la persona a fortalecerse y construir una base sólida.

6. Liderazgo consciente: Observador consciente

Las empresas desean que las personas que dirigen equipos sean auténticos líderes, que saben lo que quieren, comprenden a las personas que les rodean e inspiran a los demás.

Otras empresas -pocas, de momento- van un paso por delante y están trabajando el denominado liderazgo consciente, que otorga una mayor importancia a las personas y a sus habilidades, frente a los conocimientos.

Un buen liderazgo consciente se consigue cuando te das cuenta de que tienes que cambiar ciertas actitudes, creencias y conductas.

7. Sueño: Deseos

Todo empieza con un sueño con destino final. Podemos lograr lo que nos propongamos en la vida si tenemos un sueño, un plan de acción adecuado a nuestras posibilidades, disciplina para aplicarlo y nos damos el tiempo necesario para conseguirlo. Un sueño es lo que no nos deja dormir por la noche.

Por pequeño que sea, todo el mundo tiene un sueño, pero a menudo nos falta encontrar los motivos para ponernos en marcha y conseguirlo.

Buscamos excusas que no son más que los miedos que tenemos, consecuencia a veces de nuestro entorno o de no tener claros los motivos que nos conducirán a nuestro sueño.

8. Compromiso: Esfuerzo

El significado de compromiso pasa por un pacto, un contrato o un acuerdo entre nosotros mismos y el sueño.

La disciplina, la dedicación y la gestión del tiempo son piezas clave para lograr un compromiso que nos lleve a realizar con pasión nuestro trabajo. La rutina refuerza nuestros hábitos, y cambiando los hábitos podemos llegar a variar, incluso, el carácter de las personas para mejorar los resultados.

9. Actitud: Optimismo

La actitud de las personas define su forma de ser y de pensar, es decir, sus comportamientos. Las aptitudes definen nuestros conocimientos. La suma de las dos genera confianza en las personas.

Si a la confianza de cada uno de nosotros le sumamos el talento que toda persona tiene y que muy a menudo no sabe que tiene, el resultado final es la creatividad, la experiencia en nuevas habilidades y la innovación. El futuro pasa por tener nuevas habilidades más que conocimientos.

10. Pasión: Diversión

Y el último punto para mí el más importante. La vida es pasión, el resto es una pausa.

Si ponemos pasión en lo que hacemos, la recompensa es enorme y llega en forma de felicidad.

Tenemos que definir muy bien qué significa la felicidad para cada uno de nosotros, buscar el equilibrio y sobre todo ser conscientes de lo que hacemos y por qué lo hacemos.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *