Somos lo que soñamos: cómo conseguir tus objetivos

Lluis Serra    21 febrero, 2020
Sueños y objetivos

Desde hace años, cuando termino mis conferencias, pido dos cosas a los espectadores: la primera, que no se vayan a dormir nunca sin un sueño ni se levanten sin un motivo para conseguirlo. Y la segunda es el resultado de conseguir la primera… No dejéis de ser felices.

Para mí la felicidad es dar contenido a la vida, el contenido de mis sueños. La vida debe vivirse con pasión, el resto es una pausa.

Por pequeño que sea, todo el mundo tiene un sueño, pero a menudo nos falta encontrar los motivos para ponernos en marcha y conseguirlo. Buscamos excusas que no son más que los miedos que tenemos, consecuencia a veces de nuestro entorno o de no tener claros los motivos que nos conducirán a nuestro sueño.

Hay gente que dice que además del sueño hace falta motivación para lograr algo. A mi modo de ver, no es así. En mi opinión, la motivación no existe, existen los motivos. Si no sabes cuál es el motivo que te llevará a lograr tu sueño, será difícil que lo consigas.

Cinco ideas para lograr tus objetivos

Mi intención con este artículo no es convencer, solo compartir mis experiencias.

1. Busca tu sueño

Piensa qué quieres y encuentra los motivos que te llevarán a ello. 

Los sueños no son más que objetivos en movimiento. Es importante que sean alcanzables en mayor o menor medida. No hace falta que sean realista, pero sí medibles. Hay muchos ejemplos de sueños cumplidos que no eran realistas. La persona que inventó Internet no estaba siendo realista.

Piensa en el futuro, no en lo que hiciste ayer, y nunca olvides de dónde vienes. Pregúntate dónde quieres estar dentro de un año, dos o cinco. Haz una lista de lo que necesitas para lograrlo (motivos) y ponte en marcha. Ayer fuimos lo que pudimos y hoy somos todo lo que queremos ser.

Piensa en grande. Eso no significa que no puedas lograrlo, seguramente tardarás más tiempo y necesitarás más esfuerzo, pero la recompensa es infinitamente superior.

Y, sobre todo, sal a ganar. Piensa desde el minuto uno que vas a ganar, no pienses que vas solo a participar. Pensar que lo importante es participar es el discurso de los perdedores. Te estás jugando tu sueño, tus objetivos, te juegas ser feliz. Lo importante no es participar, sino ganar.

Te ayudarán mucho las palabras y las imágenes que visualices en tu cerebro cuando te levantes por la mañana. Si piensas que tendrás un mal día, acabarás teniéndolo. Si piensas que lo puedes lograr, seguramente tarde o temprano lo conseguirás. Porque lo que pensamos es lo que sentimos, y lo que sentimos se hace realidad.

A veces no logramos nuestros objetivos por razones ajenas a nosotros. Pero si luchaste a fondo, nadie podrá decirte que no lo intentaste.

2. Pide un deseo

Nuestros sueños nos provocan deseo.

El deseo es el interés que tenemos en realizar algo. Antes del deseo hay siempre un sentimiento. Piensa en cómo te sentirás si consigues tus objetivos, qué sentimientos te producirá lograrlos…

Esos sentimientos se convertirán durante el proceso en deseos. La cadena causa-efecto es emoción, sentimiento y deseo. Cuando lo logres, esta cadena se invertirá; pasarás del deseo al sentir, y de los sentimientos a la emoción de haberlo conseguido.   

3. Plan de acción

Traza el camino que debes seguir para llegar al destino final.

Para conseguir un sueño (objetivo), no puedes improvisar, tienes que planificar y organizarte. No hay mejor improvisación que la que tienes preparada. Prepara un plan de acción y rodéate de buenas personas. No hay nada en este mundo para lo que no necesites a otra persona.

En este plan especifica muy bien qué vas a hacer para lograr tus objetivos y será en este momento cuando necesitarás tomar decisiones. Tómalas con calma y pensando en el sueño final. Para ello es importante que hayas descansado, practica la meditación para no estar estresado y tener la mente abierta.

Es muy parecido a cuando planificas un viaje. Previamente decides el destino final y planificas la ruta para llegar a él.

4. Esfuerzo y disciplina

Nadie dijo que fuera fácil ni rápido.

Las acciones del plan que tendrás que realizar irán ligadas a un esfuerzo que necesitará una disciplina personal y profesional.

Comunica, comparte y construye una base sólida de tus conocimientos y talento para llegar a repetirlo una y otra vez. Esas repeticiones te proporcionarán experiencia y confianza en ti mismo para seguir y conseguir tus objetivos.

Las acciones tienen que ir acompañadas de creatividad e innovación. Este es uno de los grandes retos de esta cuarta revolución industrial.

Utiliza tu talento para avanzar hacia el final. No hay nadie en el mundo que no tenga talento, el problema es que a veces no sabemos para qué estamos especialmente dotados. Que hagamos algo bien no significa que tengamos talento, eso es habilidad.

5. Tiempo

Tómate el tiempo justo y necesario.

Todo necesita su tiempo. Calcula lo que vas a necesitar para ejecutar el plan, siendo consciente de los recursos que tienes a tu alcance.

Nos rendimos muy rápidamente y muchas veces falta un pequeño empujón para lograr pasar al siguiente nivel y seguir avanzando. No tires la toalla al primer bache.

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