Las siete principales vías de financiación de una ‘startup’

Fuentes de financiación para startups

El pasado 10 de marzo saltaron las alarmas del sistema financiero. Y, por desgracia, no han dejado de sonar. Las acciones del Silicon Valley Bank (SVB) se desplomaron un 60%, lo que provocó una desbandada de inversores y extendió el pánico a lo ancho y largo del mundo.

Tras el colapso de esta entidad bancaria, focalizada principalmente en ofrecer servicios de capital de riesgo, depósitos y préstamos a startups tecnológicas y científicas, cientos de personas del ecosistema emprendedor hacían cola desesperadas para intentar recuperar su dinero.

Impacto de la caída del SVB en la financiación de startups

Fue el epicentro de un terremoto cuyas sacudidas mantienen en vilo a los bancos centrales y a buena parte del sistema financiero mundial. Y en este contexto muchos se preguntarán: ¿qué consecuencias podría tener la caída del SVB en la financiación de las startups?

“No tiene un impacto tan serio en la financiación como en su operativa a corto plazo, como el pago de nóminas quincenales, algo puntual y sencillo de resolver si hay solvencia”.

Emilio Márquez, fundador del club de debate y negocios La Latina Valley, asegura que el mayor efecto repercute en el cambio de paradigma que supone asumir que la financiación barata se ha terminado y que hay que cambiar el modelo de crecimiento infinito por otro basado en la generación de caja y rentabilidad a corto plazo.

¿Cómo afectará al mercado español?

Por su parte, el emprendedor e inversor Carlos Blanco considera que la caída del SVB afectará muy poco al mercado español, y afirma que este caso sería muy extraño en nuestro país, donde las startups suelen trabajar con dos, tres o cuatro bancos, mientras que SVB prácticamente exigía exclusividad.

En estos momentos, por la situación general macroeconómica (incertidumbre bursátil, tipos de interés altos, guerra en Ucrania…), “la financiación de startups es más compleja, pero los mejores proyectos y con buenas métricas siguen consiguiendo financiación. Todo ello ha obligado a los emprendedores a ser más precavidos financieramente y a recortar gastos”, apostilla Blanco.

Finalmente, el inversor Rodolfo Carpintier sostiene que el impacto dependerá del nivel de protección de los saldos y de la velocidad de la solución. En su opinión, lo que ha ocurrido es que de un ecosistema incipiente en el que apenas eran cuatro o cinco invirtiendo en startups se ha pasado a más de 5.000 business angels; y de tres o cuatro venture capital se ha pasado a más de un centenar.

El problema, a su juicio, sigue estando en las etapas iniciales y en el scale up cuando se trata de rondas de más de 10 millones de euros.

Fuentes de financiación

A la hora de buscar fuentes de financiación, las startups deberán tener en cuenta el nivel de riesgo que quieren asumir, la cuantía de la financiación, su estado y madurez, y el proyecto, el nivel de deuda actual, y el crecimiento previsto para los próximos años”.

Son palabras de Luis Tramón, profesor de la Universidad UDIMA, para quien uno de los mayores retos a los que se enfrentan los emprendedores, principalmente en los primeros años, es el de gestionar las tensiones de tesorería y la falta de liquidez. Éstas se producen bien por la diferencia entre los pagos que se deben realizar y los cobros o ingreso de efectivo -al producirse antes los pagos que los cobros-, o bien porque las salidas de efectivo sean mayores que las entradas, lo que puede originar retrasos, incumplimientos de pago y quiebras técnicas.

“Como soluciones podemos aplicar políticas de disminución de costes, para reducir la salida de efectivo, estrategias para incrementar ingresos (adaptación de producto, revisión de precios…), reducir el tiempo medio de cobro y buscar alternativas para asegurar la sostenibilidad de la empresa”.

Y en este punto, Luis Tramón detalla para las siete principales vías para financiar una empresa:

1. Las tres efes: Family, Friends and Fools

Esta forma de financiación es la más utilizada en los inicios, ya que supone contar con los ahorros propios y la ayuda de las primeras personas que creen y confían en el proyecto (parientes y amigos).

2. Plataformas de crowdfunding y crowdlending

Mediante el crowdfunding, las empresas pueden financiar sus proyectos a través de microaportaciones de pequeños inversores o personas interesadas afines, a cambio de una recompensa.

A través del crowlending, los inversores reciben la devolución de su capital junto a un tipo de interés, normalmente superior al que ofrecen las entidades financieras tradicionales.

3. Business Angels y fondos de capital riesgo

El Business Angel, como persona física que invierte en proyectos emprendedores, ha tomado especial relevancia durante las dos últimas décadas. Se trata de una figura que ayuda al crecimiento de la empresa aportando capital, contactos, conocimiento del sector y desarrollo de negocio…

En torno a esta figura se han desarrollado diferentes iniciativas comunes mediante la creación de fondos y organizaciones de capital riesgo.

En función de las necesidades de financiación, el producto, el tamaño y la madurez de la empresa, es posible optar a diferentes niveles de inversión:

4. Subvenciones públicas

Existen iniciativas públicas para apoyar proyectos emprendedores y empresas de reciente creación, principalmente desde el Ministerio de Ciencia e Innovación (CDTI), el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo (ENISA), y el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital (Líneas ICO).

Estos ministerios facilitan a los emprendedores diferentes instrumentos para financiar sus proyectos, que van desde préstamos participativos a programas de financiación con tramos no reembolsables.

5. Financiación bancaria

En torno al 90% de la financiación empresarial procede de los bancos. Entre los diferentes instrumentos que ponen a disposición de los emprendedores, Luis Tramón destaca los siguientes:

6. Concursos y premios

Aunque no son específicamente vías de financiación, Tramón remarca que en los últimos años han surgido organismos, asociaciones e iniciativas empresariales encaminadas a apoyar y desarrollar el entorno emprendedor mediante diferentes concursos y premios a proyectos emprendedores con impacto y crecimiento que permiten darles visibilidad, atraer posibles inversores, abrir nuevos canales y, en algunos casos, también ofrecen una dotación económica.

7. Incubadoras y aceleradoras

Las incubadoras se centran en ayudar, en sus etapas más tempranas, a los proyectos emprendedores, con el fin de testar su validez antes de la salida al mercado. “Su objetivo no es tanto buscar financiación, sino validar el producto o servicio y ayudar a su lanzamiento”.

Por su parte, “las aceleradoras pretenden dar soporte a proyectos emprendedores en pleno desarrollo, para que sean rentables y sostenibles a medio-largo plazo, buscando un crecimiento rápido a través de contactos con redes de inversión y business angels”, explica Luis Tramón.

Nueva ley de startups

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el pasado 1 de diciembre la Ley de Fomento del Ecosistema de Empresas Emergentes, más conocida como Ley de Startups, la primera focalizada en la creación de un ecosistema emprendedor innovador en Europa.

Esta ley mejora detalles concretos como el grado de deducción en IRPF por invertir en este tipo de empresas. Asimismo, crea un marco más claro para facilitar stock options para captar talento. Refuerza la capacidad de atraer talento internacional, reduce la burocracia para inversores extranjeros y crea una figura pública específica de apoyo al emprendedor con la Oficina Nacional de Emprendimiento (ONE).

En definitiva, esta ley puede suponer un primer paso para mejorar el ecosistema, no sólo la financiación, pero habrá que esperar, porque los expertos consultados no esperan resultados concretos a corto-medio plazo.

Imagen de Freepik

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