Cómo montar una empresa siguiendo los consejos de Larry Fink, Bill Gates y Bernard Arnault

Cómo montar una empresa

La experiencia de montar una pyme o de establecerse como profesional autónomo siempre curte -más allá de los conocimientos previos empresariales que se tengan-, a base de ese «aprender haciendo», de enfrentarse a los obstáculos que aparecen por la senda y de encontrar salidas para lograr los objetivos.

Y aunque no hay nada como aprender de la propia práctica, si te sigues sintiendo un joven padawan, presta atención a estas lecciones que algunos de los «maestros Jedi» de los negocios han compartido de cara a este 2022, y ¡toma buena nota!

1. Propósito, valores, compromiso, cumplimiento e innovación

Desde hace una década, Larry Fink, director ejecutivo de BlackRock, arranca el año dirigiéndose a otros ejecutivos y accionistas con una carta en la que analiza los temas que afectan al rendimiento de las compañías y da consejos para que la rentabilidad sea duradera y se alcancen objetivos.

Este pope de los negocios, que comenzó montando una startup en 1988 con otros siete socios, sin tener experiencia administrando una compañía, dirige hoy la empresa estadounidense de gestión de inversiones más grande del mundo.

En la carta de este año, Fink destaca que tener la oportunidad de hablar con innumerables CEO le ha permitido identificar lo que comparten todos: “un propósito claro, valores y estrategia coherentes y, sobre todo, compromiso y cumplimiento con sus grupos de interés (stakeholders)”.

Crear valor a largo plazo, tanto para clientes como para la sociedad, y reinventarse continuamente -máxime en el entorno operativo que ha impulsado la pandemia- es la tabla que permitirá surfear las olas en el océano empresarial, según este director ejecutivo.

La Covid-19 ha dado un vuelco a la manera en que las personas trabajamos y la forma en la que compramos, por lo que, tal y como explica Fink, “las compañías innovadoras que buscan adaptarse a este entorno tienen un acceso más fácil que nunca al capital para alcanzar sus visiones”.

2. Flexibilidad, salud, generación de vínculo y entornos más innovadores

El compromiso que resalta el magnate también se centra en la relación entre empleadores y empleados, que igualmente ha cambiado con la pandemia: “Los empleados esperan más de su empleador, incluyendo más flexibilidad y trabajo más significativo. Las compañías esperaban que los trabajadores fueran a la oficina cinco días a la semana. Rara vez se discutía sobre la salud mental en el lugar de trabajo. Y los salarios de aquellos con ingresos bajos y medios apenas crecían. Ese mundo ha desaparecido”.

Medidas que, para este experto, “impulsan la prosperidad y crean un panorama más competitivo para el talento”, además de que ofrecen “más probabilidades de desarrollar el tipo de vínculo que perdura durante toda la carrera de alguien”.

3. Capital disponible para las nuevas ideas

“Las compañías jóvenes e innovadoras nunca han tenido un acceso más fácil al capital. Nunca ha habido más dinero disponible para que las nuevas ideas se vuelvan realidad. Esto está impulsando un panorama dinámico de innovación”. Así que si tienes un negocio puntero, parece que los capitalistas están deseando apostar por ti, de manera responsable y sostenible, según las palabras de Fink.

4. Descarbonización de la economía global: ¿dinosaurio o ave fénix?

Sin duda, la transformación de los sectores hacia una economía «verde» obligará a que las empresas sean más sostenibles para construir un mundo con cero emisiones netas y “también –apunta el directivo- dejará atrás a las compañías que no se adapten, independientemente de la industria a la que pertenezcan”.

En este sentido, Fink afirma que “los próximos 1.000 ‘unicornios’ no serán buscadores ni compañías de redes sociales, serán innovadores sostenibles y escalables, startups que ayuden a descarbonizar el mundo y hagan que la transición energética sea asequible para todos los consumidores”.

5. Colaboración, resiliencia, cooperación y progreso

Aunque desde 2019 hemos pasado muchas horas conectados y en línea, y hemos vivido quizá perdidos, quizá desorientados, la pandemia ha elevado el significado y la misma acción de la palabra «colaboración» a la cúspide de la pirámide.

Tal y como expresó Bill Gates en su artículo «Razones para el optimismo tras un año difícil», como despedida a 2021, “nunca ha estado tan claro que para resolver los grandes problemas es necesario que las personas trabajen juntas más allá de las fronteras y de los sectores […] y es inspirador escuchar cómo los grupos trabajan juntos para encontrar soluciones”.

En la entrada de su blog, Gates resalta la resiliencia y la resistencia personal y profesional de que es capaz el ser humano como factores esenciales, a pesar de que reconoce que “adaptarse al cambio nunca es fácil, sea cual sea”.

De cara a 2022, el cofundador de Microsoft se lanza a dar varias previsiones, entre las que destaca la influencia de la crisis sanitaria de la Covid-19: “La pandemia ha sido una enorme prueba de gobierno. Cuando la pandemia llegue a su fin, será un tributo al poder de la cooperación y la innovación mundiales”.

Otra de sus afirmaciones es en relación al avance, cuando dice: “El progreso es posible, pero no inevitable. El cambio se produce porque grupos de personas se reúnen y deciden mejorar las cosas. Puede que no se produzca tan rápido como se quiere o se necesita. Pero si hay suficientes personas inteligentes, reflexivas y apasionadas que lo impulsan, el progreso acabará llegando”.

6 Digitalización y su impacto en el trabajo de oficina

Por otro lado, y al igual que Fink, Gates manifiesta su enorme convencimiento de que nuestro futuro se llama innovación y descarbonización: “Ahora se entiende que la innovación debe estar en la vanguardia de cualquier plan para llegar a las emisiones cero en 2050. El sector privado está desempeñando un papel fundamental y necesario junto con los gobiernos y las organizaciones sin ánimo de lucro”.

“Hemos asistido a la creación de nuevas innovaciones que, en mi opinión, solo representan la punta del iceberg de lo que está por venir en los próximos años”. Para Gates, la digitalización impactará en la década de estos años 20 en tres áreas, como son: la educación, la atención sanitaria y el trabajo de oficina. Esta última como la forma en que las empresas conciben la productividad y la presencia en el lugar de trabajo, aumentando el potencial de experimentación de tecnologías como el metaverso, ese espacio en 3D con avatares digitales, en el que parece que, más pronto que tarde, nos encontraremos todos.

7. Creatividad, gestión transformadora, comunicación y transparencia

Pero también merece la pena escuchar la voz discordante de Bernard Arnault, presidente y consejero delegado de LVMH (Louis Vuitton Moët Hennessy) -conglomerado de lujo mundial-, en la conferencia tras los resultados anuales del grupo francés, quien considera que “vender activos virtuales desvirtúa la marca”. Respecto a esta afirmación, Arnault sentenció: “No estamos en el negocio de vender zapatos virtuales, y tenemos que tener cuidado con las burbujas”.

De cualquier manera, este líder empresarial, que empezó el pequeño fabricante de ropa que hoy reúne más de 50 marcas de lujo, aboga por la creatividad, la innovación masiva y las técnicas de marketing radicales, que permitan vender productos únicos.

Arnault piensa que el motivo por el que las marcas que no llegan a ser “estrellas” es porque están mal gestionadas y porque no cuentan con cabezas transformadoras que sean capaces de seguir el ritmo de los cambios del mercado.

Otros aprendizajes que nos ofrece este empresario se relacionan con la información de la compañía y cómo esta debe ser transparente y compartida en toda la empresa, con el fin de la mejora común y la alta colaboración, que facilitan alcanzar los cambios con mayor rapidez. Asimismo, pone de relieve el bienestar y cuidado de los empleados, como beneficio directo para la empresa.

Y con estas enseñanzas, solo te deseo, joven padawan, ¡que la fuerza te acompañe!

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