Tipos de tráfico web: ¿cuál es mejor para tu negocio?

Toda oportunidad de negocio online empieza con una visita, sea del tipo que sea. Esa es la razón por la que las empresas tienen presencia en el mundo 2.0, conseguir beneficio. Para ello, necesitamos generar tráfico a nuestro sitio web utilizando diversas técnicas de marketing.

Para aumentar la rentabilidad por usuario, debemos conocer de dónde viene esa visita. Es decir, tenemos que analizar el tráfico web. Conocer este aspecto nos permitirá saber qué estrategias nos están funcionando a la hora de hacer negocio y cuáles no.

Hay que tener presente que el éxito de una web no se mide por el número de visitas, sino por las conversiones que consigamos. Para comprobar que estamos atrayendo al usuario adecuado, debemos saber diferenciar los tipos de tráfico que llegan a nuestra web.

 

Tráfico orgánico

Son las visitas que proceden principalmente de los motores de búsqueda. Un porcentaje alto de tráfico orgánico significa que nuestra estrategia de posicionamiento es la adecuada. Para ello, hemos debido hacer un arduo trabajo previo de SEO (Search Engine Optimization)según las palabras clave que más nos interesen.

 

Tráfico directo

Los visitantes habituales de nuestra página pueden localizarnos escribiendo la URL o dirección de nuestra web directamente en la barra del navegador, puesto que ya conocen el nombre de dominio. Un tráfico directo alto puede ser bueno y malo a la vez. Por un lado, un porcentaje elevado indica que nuestra marca es conocida y que tenemos un buen número de usuarios recurrentes, más propensos a interactuar con nuestra marca. Por otro lado, estaríamos captando menos nuevos usuarios, con lo que el público objetivo no crecería.

 

Tráfico de pago

Si recurrimos a fórmulas de pago para captar tráfico (Search Engine Marketing – SEM, Display Advertising, anuncios en redes sociales, etc.), atraeremos a un buen número de usuarios por un tiempo limitado. Lo importante de esta opción es saber optimizar la campaña para obtener los máximos resultados con un mínimo de presupuesto.

 

Tráfico social

Las redes sociales son una fuente de tráfico cada vez más importante, sobre todo por el potencial componente viral. Los perfiles más populares, los contenidos más compartidos… todo genera una corriente de usuarios que pueden beneficiar (y mucho) a nuestra web. Saber cuáles son nuestras plataformas de referencia nos permitirá determinar qué sitios y redes sociales remiten el tráfico de mejor calidad, y así poder definir mejor las campañas.

 

Tráfico referencial

Cuando hay una red de enlaces de otras páginas que apuntan hacia nuestro sitio conseguimos tráfico referencial. Cuanto más enlaces, más visitas. Este tipo de flujo de usuarios puede ser bueno si las webs de referencia son relevantes y aportan algo a nuestro sector. Si, por el contrario, nuestra información circula por webs sospechosas, nos llegará mucho spam.

Las visitas no deben valorarse ‘al peso’, por eso es bueno saber diferenciar las fuentes de tráfico. Dependiendo de nuestra estrategia online, nos interesará más uno que otro. Una web popular no significa eficiencia. Google Analytics nos ayudará a ver con más claridad este punto.

Una buena estrategia SEO (tráfico orgánico) puede ser muy rentable, pero requiere tiempo para que veamos resultados. El tráfico de pago proporciona visitas de forma inmediata, pero fugaces. El componente social / viral puede que no sea importante para según qué tipo de negocio, pero lo cierto es que el alcance y visibilidad que proporciona es innegable.

Cada visita trae un sinfín de variables que debemos considerar. Lo importante es que nuestra estrategia tienda hacia la captación de tráfico de calidad. En un momento dado, podemos necesitar todo tipo de usuarios en nuestra página, pero lo lógico será que prioricemos qué visitante tiene más posibilidades de convertirse en cliente de nuestra empresa.

Foto: pixabay

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