Smart contracts, de lo mejor que nos trae el Blockchain

Los contratos inteligentes o Smart contracts para muchos son el futuro, pero en realidad ¿qué son? Para comenzar no son contratos, son líneas de código, programas de computación, pero ¿por qué son tan importantes?

Los contratos inteligentes o “Smart contracts” para muchos son el futuro, pero en realidad ¿qué son? Para comenzar no son contratos, son líneas de código, programas de computación, pero ¿por qué son tan importantes?

Comencemos explicando que son, los smart contracts son programas llevados a cabo entre dos partes y que son almacenados en cadenas de bloques o Blockchain.

¿Pero en sí qué es lo que hacen?

Suponga por un momento que usted compra algo en el extranjero, un gran producto que debe llegar al puerto, cuando el barco llega al muelle, la carga debe ser llevada a tierra, revisada, se hace un registro, papeleo, nacionalización, envío de la información a unos terceros y luego se autoriza el giro de dinero como pago del producto.

En esta transacción entre dos partes (vendedor y comprador) participan muchos terceros. Fuera del barco, está la aduana y muchos empleados humanos. Con los Smart contracts apenas llegue la carga, automáticamente se realiza un giro del dinero.

Sin intermediarios y seguro

En otras palabras, nos saltamos la intermediación de varios agentes a través de un programa de computadora que es incorruptible y seguro.

En el caso anterior, el contrato inteligente es un programa que autoriza el giro del dinero apenas el contenedor, con la carga requerida, sea registrado por los sistemas informáticos del puerto.

¿Y cómo garantizamos que sea seguro? … eso es lo mejor, usando la tecnología conocida como Blockchain o cadenas de bloques.

El Blockchain fue dado a conocer en 2008 por su autor, un desarrollador que usó el alias de Satoshi Nakamoto y que nadie conoce hasta la actualidad. Muchos han dicho que son Nakamoto, pero su identidad sigue siendo un misterio.

El Blockchain hizo posible la primera gran criptomoneda, los bitcoins, pero sirve para mucho más que eso, permite almacenar la información de algo de forma segura para que nadie la altere (piense en los historiales médicos,  votaciones electorales, transacciones monetarias, seguros, etc.).

Una vieja idea que se hizo realidad hasta ahora

Por cierto, el nombre de Smart Contract fue creado por Nick Szabo en 1996, porque la idea de estos contratos inteligentes viene desde los noventas, pero solo hasta finales de la primera década de este siglo se hizo realidad.

De esta forma los contratos inteligentes permiten realizar transacciones más rápidas y seguras, sin intermediarios, gracias a la tecnología descentralizada del Blockchain.

Por cierto, muchos argumentan que los Smart contracts no son realmente contratos y que tampoco son necesariamente inteligentes, y tienen razón. 

Más exactamente son líneas de código de un programa de computadora que además son inflexibles, no pueden ser modificados una vez establecidos, y siguen los parámetros iniciales hasta que se cumplan las variables descritas en el programa.

Los contratos inteligentes, al final, son solo una nueva herramienta tecnológica con inmenso potencial que apenas está empezando a sentirse. Pero algo es seguro, van a cambiar muchas cosas.

Foto creada por katemangostar – www.freepik.es

Exit mobile version