La necesidad de una estrategia tecnológica en la pyme

“La tecnología tiene el potencial no sólo de incrementar la productividad y el crecimiento; a la pyme española le puede permitir una evolución en sus modelos de negocio, algo  muy necesario en mercados tan volátiles como los actuales”.

Esta afirmación la hacía un socio de una consultora hace unos días.

Lo cierto es que la pyme española muchas veces no da suficiente importancia a esta materia en su estrategia y no se reflexiona lo suficiente sobre cómo las actuales herramientas tecnológicas pueden apoyar el negocio e invertir de la manera más eficiente.

Es evidente que los cambios en la tecnología y el entorno que se están produciendo están forzando a la pyme a enfrentarse a cambios y posicionarse para tener éxito.

El aumento de las aplicaciones a las que acceden los consumidores, la «consumerización», el Social Media y la creciente oportunidad para el teletrabajo han modificado el entorno en el que las compañías se movían hasta hace pocos años.

Uno de los retos que surgen en la pyme es lograr el equilibrio entre la reducción de costes y el aumento de la eficiencia, al tiempo que se reestructuran los modelos de negocio. La reducción de costes es importante, pero no hay que dejar de lado las inversiones estratégicas, poniendo más énfasis en el crecimiento, la innovación y el valor del cliente.

Para ello, la mentalidad de los dueños y directivos de las pequeñas y medianas empresas debe pasar por cambiar la visión de la tecnología como un elemento del backoffice que facilita la reducción de costes al verla como un elemento generador de valor y crecimiento. Los objetivos pasan por la utilización de la tecnología para mejorar el conocimiento, el control, la colaboración dentro de la organización y convertirse en un elemento para acceder a nuevos clientes y un facilitador de la movilidad de los trabajadores. La pyme debe invertir en una estrategia tecnológica que permita el desarrollo de estas capacidades.

Mejorar la gestión de costes, incrementar la eficiencia, reducir los riesgos, elevar la productividad centrándose en una mejor gestión de clientes son prioridades críticas en cualquier negocio.

Pero muchas veces se olvida la necesidad de centrarse en alinear la tecnología y la estrategia de negocio. Las nuevas iniciativas con base en la tecnología también deben estar equilibradas con las soluciones que impulsan el ahorro de costes a corto plazo y las que permiten el crecimiento de los ingresos y el fortalecimiento de relaciones con los clientes.

Ejemplos de esto podrían ser:

Las pymes que sepan alinear correctamente la estrategia empresarial y la tecnológica, y que entiendan el potencial profundo de la tecnología como impulsor del cambio serán las que obtengan una mayor ventaja competitiva y resultados inmediatos lo suficientemente relevantes.

 

Foto @Anonymous Account, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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