Productividad a la medida de tu pyme

La mejora de la productividad está directamente relacionada con la competitividad de las pymes y, por consiguiente, con su capacidad para salir adelante y crecer. Esta dependencia no solo es conocida por muchas de las personas que trabajan en las pymes, sobre todo si están en posiciones de responsabilidad, sino que además es motivo habitual de preocupación para ellas, ya que son conscientes de que, por lo general, el espacio de mejora en esta área es considerable.

A pesar de ello, son pocas las pymes que emprenden acciones relacionadas directamente con la mejora de su productividad. ¿A qué se debe esto? Podría pensarse que es por limitaciones económicas, pero en realidad el principal motivo es que no se sabe por dónde empezar.

Esta situación se produce porque la mejora de la productividad no consiste simplemente en adoptar e implantar un paquete predefinido de medidas concretas, sino que requiere un análisis previo que permita elegir las opciones que mejor se adaptan a las necesidades específicas de cada pyme.

Por ejemplo, si en una pyme hay muchas tareas que se repiten con frecuencia, una forma rápida y eficaz de mejorar su productividad será analizar cómo se podrían realizar esas tareas de una forma más productiva, cambiando la forma de realizarlas, añadiendo, eliminando o cambiando el orden de los distintos pasos, automatizándolas en la medida de lo posible, eliminando los errores, etc.

Si por el contrario son tareas que requieren la posesión de una determinada habilidad, probablemente la mejor forma de ser más productivo sea desarrollando al máximo esa habilidad. Por ejemplo, si son tareas que requieren escribir mucho con el teclado, aumentar tu velocidad de escritura puede doblar o incluso triplicar tu productividad. Del mismo modo, si es una tarea que requiere leer muchos textos, mejorar tu velocidad de lectura puede multiplicar tu productividad por varios enteros.

Estos son solo algunos ejemplos pero hay muchísimos más: si son tareas que se llevan a cabo con un software, dominar el manejo de ese software influye drásticamente en su aprovechamiento y, por tanto, en la productividad. A este respecto, es sorprendente la infrautilización que se hace de las aplicaciones ofimáticas más comunes en la mayoría de las pymes.

Si el problema es que tienes muchas más cosas para hacer que tiempo disponible, la mejora de tu productividad pasa por la mejora de tu proceso de toma de decisiones. Ahí, metodologías como GTD pueden ser tu salvación.

Si son tareas que requieren la participación activa de varias personas, las últimas técnicas y herramientas de trabajo colaborativo podrían ser la solución que necesitas.

Si la productividad en tu pyme se ve dañada por una comunicación insuficiente, trabajar en ese campo no solo la mejorará, sino que también mejorará el clima laboral y la motivación de tus empleados.

Y si lo que necesitas es una solución global, que maximice la productividad de tu pyme, ya empieza a haber metodologías que te permiten hacerlo de forma segura, integrada y progresiva.

En cualquier caso, si de verdad quieres mejorar la productividad, la solución no es hacer un curso con cuatro trucos. A corto plazo, eso es solo un parche y, a largo plazo, una pérdida de tiempo y de dinero. Para mejorar la productividad de tu pyme, haz un análisis serio, solo o acompañado por profesionales, de qué necesitas mejorar en concreto y de cómo podrías conseguirlo.

A día de hoy, no solo es la decisión más inteligente y rentable, sino la única que tiene sentido si necesitas y quieres mejorar de verdad.

 

Foto @qwrrty, distribuida con licencia Creative Commons BY-2.0

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