Los inversores prefieren equipos equilibrados y tus clientes también

Mi mujer y yo somos unos enamorados de los puzles, y solemos hacerlos juntos. A ella le gusta separar las piezas por colores y luego unirlas poco a poco en función de sus bordes. A medida que ella va teniendo grupos de piezas, me los pasa y yo los coloco en el puzle, fijándome en el dibujo final.

Para mí, ser capaz de encontrar piezas de diferente tamaño que encajen es un arte fuera de mi alcance y, sin embargo, me resulta muy fácil ver dónde se sitúan dentro del cuadro final. A mi mujer le sucede exactamente lo contrario. Gracias a esas diferencias, cuando hacemos puzles, juntos logramos avanzar rápidamente y ser muy productivos, a la vez que pasamos un buen rato.

Si tuvieras que formar un equipo que hiciera puzles a nivel profesional, ¿qué preferirías: dos personas centradas en el detalle, como mi mujer, o dos personas más hábiles en ver el conjunto, como yo? ¿O uno de cada tipo?

Parece evidente que lo ideal es tener personas con ambas habilidades, pero por absurdo que parezca, es algo que muchos emprendedores olvidan a la hora de crear sus equipos, tanto con los socios fundadores como el equipo directivo posterior.

A menudo me llegan proyectos de emprendedores pidiendo que los evalúe, y hay errores que se dan en la mayoría de ellos. Uno de los clásicos es éste: empresas fundadas por tres tecnólogos, o por dos especialistas en dirección de empresas. Ambos equipos creen que son perfectos para la empresa que van a crear, pero habitualmente ese desequilibrio de especialidades da más disgustos que alegrías.

Yo soy un firme defensor del equilibrio personal, y es algo que siempre extrapolo a mis empresas. Por eso, mi consejo es que procures tener un equipo equilibrado, si quieres que tu proyecto salga adelante y, sobre todo, si necesitas inversión. Es la mejor garantía de un buen funcionamiento.

Si te cuesta pensar cómo podrías equilibrar tu equipo, te dejo algunas claves sobre las piezas imprescindibles:

 

El líder

Nota que hablo en singular. No conozco ninguna gran empresa que haya salido adelante con dos o más jefes, siempre terminan surgiendo desavenencias que minan el proyecto. Por supuesto, eso no implica que debas ser un déspota: Déjate asesorar, escucha a todos y ten en cuenta las opiniones diferentes de las tuyas. Pero, a la hora de la verdad, el timón llévalo sólo tú.

El friki

En el entorno actual, tecnología e innovación son totalmente imprescindibles para cualquier empresa. Por tanto, tu proyecto necesita a una persona para la que ordenadores, aplicaciones y novedades tecnológicas sean parte del día a día.

El responsable de los números

En el colegio nos decían que todo es matemáticas, y eso en el mundo emprendedor tiene mucho de cierto. Si cuentas con alguien que parece tener una calculadora en la cabeza, aprovéchalo al máximo, te aportará mucho y te dará tranquilidad.

El experto del sector

Si has decidido montar una empresa de juguetes, pero odias a los niños y nunca has estado en una juguetería, necesitas urgentemente un experto en la materia. Esto a veces se puede externalizar con asesores de alto nivel, pero es necesario en cualquier caso conocer el terreno en el que te mueves. Piensa que alguien que conozca a fondo el tema, o que le apasione, siempre irá por delante en el sector.

El vendedor

El mejor de los proyectos está condenado al fracaso si nadie lo compra. Por eso, debes contar con alguien en tu equipo capaz de venderle una nevera a un esquimal. Es una inversión de futuro.

 

Estas son sólo algunas piezas clave del puzle de tu empresa, pero hay muchísimas más: El experto en comunicación, el “conseguidor”, el señor Lobo de Pulp Fictionsolucionador de problemas»)…  No todas las empresas necesitan las mismas piezas, así que te invito a echar un vistazo a tu puzle y descubrir qué piezas tienen en tu empresa y, sobre todo, cuáles te faltan para hacer de ella el mejor y más estable de los rompecabezas.

Foto: dps

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