Gestión personal del conocimiento con la metodología Zettelkasten

José Carlos Martín Marco    9 septiembre, 2021
zettelkasten

Creo que somos muchos los que durante la época estival intentamos disfrutar de tiempo libre para leer pausadamente algunos de los libros en los que la vorágine habitual no nos permite concentrarnos. “El método Zettelkasten» ha sido uno de mis elegidos.

Mis compañeros ya compartieron algunas de sus recomendaciones. En mi caso, además de ponerme poco a poco al día con los clásicos de la ciencia ficción, este verano no ha faltado algún que otro libro para seguir creciendo personalmente, algo que asocio con trabajar de forma más eficiente y, por ende, con la productividad personal.

En un artículo anterior de principios de año destacaba cinco herramientas de productividad personal que a mí me han funcionado. Este verano he querido probar una nueva, de la que llevaba tiempo escuchando hablar y que no había tenido ocasión de experimentar a fondo todavía. Una vez hecha la prueba y dado el resultado satisfactorio, me gustaría compartir mi experiencia para incorporarla a nuestra caja de herramientas de productividad personal junto a las cinco anteriores.

Zettelkasten: la «caja de notas» para mejorar la comprensión y la escritura

La metodología a la que me refiero se llama Zettelkasten. El libro que me ha servido para llevarla a la práctica es “El método Zettelkasten: cómo tomar notas de forma eficaz para impulsar la escritura y el aprendizaje de estudiantes, académicos y escritores de no ficción”, escrito por Sönke Ahrens y traducido al español por Guía Carmona.

Como el título indica, se trata de mejorar la gestión de las notas que tomamos cuando nos encontramos con algo interesante, ya sea mientras leemos un libro o artículo, al hablar con alguien, escuchando un pódcast, etc. El objetivo es mejorar nuestra comprensión sobre los temas que nos interesan, al mismo tiempo que impulsar nuestra escritura de forma significativa. El libro pone especial énfasis en esto.

Hacia un archivo de ideas relacionadas y en evolución

Zettelkasten es una palabra que en alemán significa «caja de notas». La metodología zettelkasten se refiere al flujo de trabajo seguido por el sociólogo alemán Niklas Luhmann para organizar sus notas en dos archivos.

El primero, llamado Archivo de referencias, contiene la información bibliográfica y las notas, escritas con nuestras propias palabras, que extraemos de los contenidos que nos interesan (artículos, libros, vídeos, pódcast, etc.).

El segundo, el Archivo de ideas, contiene notas elaboradas a partir de las primeras de forma muy cuidadosa, como si de una redacción final se tratase. En su elaboración es fundamental enlazar dichas ideas con las ya existentes en ese segundo archivo, de forma que cada nueva nota aporte alguna novedad. Al final del proceso, si lo hemos hecho bien, el archivo de ideas contendrá un entramado de notas al que muchas veces nos referimos como “nuestro zettelkasten”, que es el elemento central de la metodología.

Nuestro zettelkasten es un elemento en continua evolución, ya que cada nueva nota que introduzcamos debe conectar con las existentes. De igual forma, cuando leamos algo siempre debemos pensar en cómo se relaciona con nuestro zettelkasten. Así, éste estará continuamente en crecimiento, en un triángulo dialógico permanente.

Principales aplicaciones

Una de las aplicaciones más evidentes de nuestro zettelkasten es la generación de nuevas ideas, al enfrentar las notas existentes con nuevo contenido que nos ha resultado interesante. Otra utilidad no menos importante es que guía nuestros pasos en la búsqueda de nueva información relevante, gracias a las preguntas que hacemos a nuestro zettelkasten que todavía no tienen respuesta, es decir, que no tenemos ninguna nota relacionada. Por ejemplo, para la elaboración de un artículo.

Una forma de vencer el miedo a la «página en blanco»

Pero quizá la aplicación más inmediata de la metodología zettelkasten es su aplicación al proceso de escritura. En el libro se dice que debemos pensar como si lo único que importase fuera escribir. Esto hace que, a través de nuestra exposición a nuevos contenidos, vayamos elaborando notas de forma cuidadosa. Así, poco a poco, iremos construyendo el borrador de un potencial escrito final sin apenas darnos cuenta. Es una forma de vencer el miedo a la tan temida «página en blanco».

Niklas Luhmann (1927-1998) utilizó esta metodología en su prolífica vida académica con increíbles resultados: más de 70 libros y 400 artículos académicos, y lo hizo sin ningún tipo de ayuda informática. Utilizaba notas en papel que almacenaba en cajones de muebles que recuerdan a los catálogos de las bibliotecas de la época en la que éstos no estaban informatizados. En Internet hay una extensa colección de fotos y de sus notas posteriormente digitalizadas.

Un zettelkasten digital de gran utilidad para la productividad personal

Aunque cuando hablamos de herramientas entramos en un terreno complicado, ya que cada una tiene sus ventajas e inconvenientes y las necesidades de cada usuario son distintas, recientemente han aparecido varios programas nuevos. Bajo la clasificación genérica de gestores de notas o gestores personales de conocimiento, van más allá de soluciones más tradicionales como Evernote o OneNote. Obsidian, Roam Research, Notion, Zettlr, Org-roam o Logseq, entre otros, facilitan la creación de notas y la conexión entre ellas, lo que permite la creación de nuestro zettelkasten digital.

En mi opinión la implementación de la metodología zettelkasten con la tecnología actual la convierte en una herramienta muy potente y de gran utilidad para la productividad personal.

Imagen: Brady Kenniston

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