Ya no importa sólo el qué, sino también el dónde y el cuándo

Laura Alfonso Díaz    11 julio, 2011
Icono geolocalización

Icono geolocalización La noche del 31 de agosto de 1983 despegó de Nueva York con rumbo a Seúl el vuelo comercial KAL-007 de Korean Airlines, llevando 246 pasajeros y 23 tripulantes. Sin embargo, el Boeing 747-230B no logró arribar a su destino ya que en medio de la noche fue derribado por dos proyectiles disparados por un jet soviético al haber sido considerado un avión espía por violar en dos ocasiones el espacio aéreo restringido de la URSS.

Se desconocen las causas por las que el KAL-007 se desvió 500 kilómetros de su ruta, pero lo cierto es que este incidente sucedido en plena Guerra Fría llevó a el Presidente Ronald Reagan a permitir el uso del Sistema de Posicionamiento Geográfico (GPS) para fines civiles.

Los primeros usos de geolocalización para el mercado masivo fueron los sistemas de navegación para automóviles y los servicios para empresas de gestión de flotas. Desde entonces, el uso de servicios de geolocalización se ha ido extendiendo poco a poco hasta el punto de que según el Instituto Cartográfico Nacional, el 80% de la actividad humana requiere conocer su posición sobre un mapa.

Todo ello nos ha llevado a un mercado con un potencial de crecimiento asombroso. En la actualidad cerca de 500 millones de personas en todo el mundo acceden de forma habitual a servicios de geolocalización, cifra que irá en aumento junto al crecimiento de las ventas de smartphones cuya creciente popularidad y la tendencia al abaratamiento de los mismos se han ido haciendo cada vez más hueco entre la población.

A medida que crece y evoluciona el mercado de smartphones en cuota de mercado y prestaciones como cámaras de alta definición, pantallas multitáctiles, GPS, conectividad de banda ancha móvil, sensores de movimiento o brújulas digitales, las aplicaciones y servicios de geolocalización experimentan un desarrollo acelerado y despiertan el interés de los usuarios y de las empresas que ven en estos nuevos canales una oportunidad para promocionar sus productos y servicios de una forma innovadora y atractiva para sus clientes.

Algunos servicios innovadores que pueden ofrecer las empresas y administraciones a sus clientes son:

  • Servicios de Open Government: Una pregunta habitual de los ciudadanos como es ¿En qué se gasta la Administración mis impuestos? Puede tener respuesta gracias a la geolocalización y la realidad aumentada. Ante una zanja en una acera, los ciudadanos pueden informarse con tan solo apuntar con sus smartphones del motivo de la apertura de la misma, el coste asociado, motivo de la obra, fecha prevista de finalización, la partida presupuestaria a la que está asignada, …

  • Otro uso de geolocalización con realidad aumentada lo encontramos en el ámbito de turismo, donde apuntando hacia un determinado enclave turístico, podemos conocer información de relevancia e incluso ver una reconstrucción del mismo.
  • Brazaletes de control de ubicación para personas de riesgo: violencia doméstica, enfermos de Alzheimer, delincuentes…

  • Gestión del tráfico: mejor dimensionamiento de la red de transporte en función de los patrones origen-destino de los ciudadanos, haciendo uso de móviles como sondas pasivas.Geolocalización de ofertas y descuentos para el usuario en función de su ubicación, de forma que las empresas personalizan sus acciones en base a su área de influencia.
  • Geolocalización de ofertas y descuentos para el usuario en función de su ubicación, de forma que las empresas personalizan sus acciones en base a su área de influencia.

Sin lugar a dudas, la geolocalización, es una de las áreas tecnológicas de mayor expansión en los últimos años y con un gran potencial aún por desarrollar. ¿Qué posibilidades encontráis a la geolocalización en vuestros negocios?

Imagen del Flickr de cvander

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