El urbanismo y la arquitectura se reinventan mediante el Big Data

Andrés Reinoso    9 noviembre, 2020

¿Qué relación hay entre urbanismo, arquitectura y las ciudades inteligentes? La relación que es existe está basada en la incorporación de la tecnología como plataforma para evolucionar, aprovechando la analítica y las bases de datos para mejorar servicios. Términos como Smart City, tecno-ciudades, ciudades emergentes y ciudades sostenibles forman parte de esta evolución.  

A continuación, presentamos algunas experiencias de cómo el análisis de grandes volúmenes de datos (big data) está reinventando la arquitectura y el urbanismo en nuestros espacios.

1. Urbanismo y gestión del territorio en las ciudades emergentes

La perspectiva dinámica de las ciudades es posible gracias a la recopilación de datos urbanísticos de: uso de servicios, de consumo y análisis geoespacial. 

En la actualidad disponemos de bases de datos actualizadas en tiempo real y de datos abiertos (open data) que sirven de insumo para la planificación urbana. La creación de capas de información en aplicaciones como Open Street Maps (OSM) son herramientas útiles para este objetivo.

Las herramientas analíticas permiten aprovechar conjuntos de datos para identificar patrones, correlaciones y fenómenos en la dinámica de las ciudades, para así empezar a actuar en su beneficio.

La gestión de una Smart City (ciudad inteligente) se fundamenta en la recopilación constante de datos mediante sensores ambientales, cámaras, satélites, acceso a servicios digitales, dispositivos inteligentes y el Internet de las Cosas (IoT).

El big data combinado con el análisis espacial mediante Open Street, o plataformas similares, son herramientas de utilidad para el urbanismo. La gestión del territorio, así como la toma de decisiones en ingeniería y arquitectura también se benefician. Todo esto a través del análisis de estos datos que ayuda a identificar las oportunidades de mejora partiendo de información exacta.

Con el análisis de datos y de métricas se obtiene beneficios para las ciudades y sus habitantes, por ejemplo:

  • Descentralización de servicios.
  • Mejora en la gestión de espacios y la construcción.
  • Movilidad más sostenible.
  • Análisis del desplazamiento de los habitantes, modificación de rutas y mejora en el flujo urbano.
  • Detectan puntos de atención urgente en comunidades a partir del reporte de situaciones en redes sociales.
  • Mejora en los servicios a partir del análisis de indicadores de calidad de vida.

2. Mobile Data Traffic: aprovechando las bases de datos para mejorar la movilidad urbana

Obtener información relevante a partir de registros de movilidad almacenados en bases de datos permite detectar patrones, correlaciones y tendencias.  Sensores ubicados en las ciudades permiten recoger datos sobre el tráfico vehicular y el movimiento de los peatones. Junto con otros indicadores asociados a la calidad del aire, los servicios de transporte y las opciones de movilidad podemos conocer mejor muchos aspectos de la vida en las ciudades. Lo que permite que puedan tomarse decisiones que afectan el urbanismo y la arquitectura a partir de pronósticos y diagnósticos fiables.

La habitabilidad en las ciudades tiene perspectivas de mejora mediante la recopilación de mobile data traffic y su análisis. Datos obtenidos desde smartphones son de utilidad para conocer el comportamiento de los habitantes y la segregación en las ciudades. De esta forma los profesionales del urbanismo tienen acceso a estos datos y pueden utilizar diversas herramientas de analítica para conocer los principales retos de movilidad, plantear recomendaciones y diseñar soluciones.

3. Evolución de la formación en Urbanismo y Arquitectura

En la medida en que el big data, las aplicaciones GIS en la nube, los mapas de acceso abierto, la realidad aumentada y la realidad virtual se constituyen en herramientas de uso obligatorio por sus beneficios, la formación en urbanismo y arquitectura también debe actualizarse.

Universidades y empresas ofrecen diversos cursos, certificaciones, especializaciones, masters y formación en línea a través de MOOCs. Diseñadores, urbanistas, arquitectos, ingenieros y otros profesionales pueden familiarizarse con nuevas herramientas y procesos mediante formación en línea o presencial. 

Las nuevas tendencias en formación incluyen innovaciones para aprovechar la analítica de datos para mejorar la gestión y el urbanismo. Se incluyen en los cursos tópicos relacionados con: 

  • Big Data y Data Analytics para la gestión urbana.
  • Diseño de datos: big data y urbanismo.
  • Gestión inteligente de espacios e infraestructura urbana
  • Big data y SIG para el análisis urbano.
  • Programación, organización y análisis de Geodatos, mapas y Open Data.
  • Smart Cities y big data para la sostenibilidad y gestión urbanística.
  • Diseño de espacios utilizando realidad Virtual y realidad aumentada.

Urbanismo y Big Data en Latinoamérica: cambios y perspectivas

Las ciudades están en un punto de inflexión motivado por procesos de urbanización más conscientes. Las necesidades de los habitantes, el cuidado de los recursos del planeta, la accesibilidad y la inclusión crecen en importancia. La obtención de datos e información relacionada a estos ejes de desarrollo urbano permite determinar las formas más apropiadas de responder a las necesidades de los ciudadanos. El desarrollo de proyectos de transformación digital favorece la gestión de la información en las ciudades latinoamericanas.

Otros beneficios son la mejora en el urbanismo, en la eficiencia de los procesos y de los servicios. El big data contribuye así a hacer más sostenibles nuestras ciudades.

Carrato y Muñoz (2017) destacan que la gestión integral de la información urbana contenida en bases de datos actualizadas permite una mejor identificación de requerimientos y necesidades. La generación de modelos urbanos inteligentes, eficientes y sostenibles es posible gracias al análisis en tiempo real de los datos.

Organismos como el BID y la CEPAL impulsan la aplicación del big data y la transformación digital en América Latina. 

Gracias a la información obtenida a través de big data y las alianzas entre la administración pública, las empresas privadas y las universidades, se han generado nuevos modelos de gestión. Un mejor desarrollo del urbanismo de nuestras ciudades se refleja en mejor calidad de vida para quienes las habitamos. 

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