El fenómeno de las universidades corporativas: mi experiencia personal

José Carlos Martín Marco    5 septiembre, 2018
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General Motors fue pionera allá por la década de los sesenta junto a Disney y McDonald’s con la Hamburger University. En la actualidad en España más de veinte compañías -Telefónica entre ellas- cuentan ya con universidades corporativas y es un fenómeno creciente. En Estados Unidos, el país con mayor grado de implantación, superan las cuatro mil según datos de 2015. En ellas las multinacionales imparten programas de formación para ayudar a conseguir sus objetivos estratégicos. Las áreas de formación más habituales son ventas, idiomas y liderazgo, junto a otras más técnicas, relacionadas con la actividad propia de cada organización. Aunque originalmente el entorno de aprendizaje era presencial, hoy incluyen acciones virtuales o incorporadas al puesto de trabajo.

La empresa consigue alinear el talento con su propia cultura corporativa, así como mejores resultados, no solo económicos sino también en cuanto a cohesión de la plantilla: logra un mayor sentido de pertenencia al grupo e implicación, y mejora el clima. El trabajador, por su parte, se beneficia de un mayor desarrollo profesional que aumenta su empleabilidad, resulta más eficiente en su desempeño y mejora la experiencia de empleado. Todos estos son algunos de los beneficios que Toni Ramos, consultor de Formación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), que ha escrito el libro «Universidades corporativas. Diez casos de éxito» y Antonio Rubio, autor de «Universidades corporativas» y socio director de I+D+i de Overlap, señalaban hace unos meses en el artículo “Las universidades corporativas han venido para quedarse”.

Hoy escribo del tema porque recientemente pude comprobar muchos de estos beneficios en primera persona, ya que tuve ocasión de participar en un programa formativo de Universitas, la universidad corporativa de Telefónica, de cuatro días de duración: “Leading high performance teams” (“Liderando equipos de alto rendimiento”).

Universitas se sitúa en Parc de Belloch, una finca de más de 130 hectáreas situada 30 Km al norte de Barcelona. En este entorno privilegiado está un complejo hotelero dotado de todos los medios y comodidades para disfrutar de la inmersión en un programa formativo, que va más allá de las ocho horas al día de clase. Se trata de aprender, conversar, reflexionar pero sobre todo es una herramienta de cambio, una plataforma desde la que poder transformar la propia Telefónica.

Durante estos cuatro días del programa de liderazgo se comparten muchos momentos con compañeros de otros países y de ello surgen grandes aprendizajes, inquietudes y sinergias. Los retos, la ilusión y el espíritu de superación son comunes a todos, independientemente del país, aunque, como nos mostraron al principio del curso, cada cultura lo exprese de una manera distinta. Éramos cien compañeros de doce nacionalidades, mayoritariamente procedentes de países de habla inglesa al ser un programa en inglés. Esta diversidad resulta muy enriquecedora para conocer un poco más el entorno multicultural, con la correspondiente complejidad pero también las enormes oportunidades, en que opera Telefónica en el mundo.

La estrategia de Universitas se apoya en tres pilares fundamentales:

  • Calidad de la formación, con el rigor académico, metodología, profesorado e instalaciones de las mejores escuelas de negocios del mundo e impartida en alianza con ellas para asegurar así la excelencia y una certificación externa de calidad, en mi caso el programa “Leading High Performance Teams” de Oxford Leadership.
  • Formación de impacto para Telefónica, con contenidos diseñados, enfocados e impartidos en parte por directivos de la compañía. Los directivos son un grupo clave de socios de las universidades corporativas para garantizar su alineamiento con la estrategia corporativa.
  • Una experiencia del alumnado extraordinaria, concebida como un aprendizaje integral, que va “más allá de las aulas” e incluye no solo aspectos intelectuales, sino también emocionales y experienciales.

Precisamente estos tres elementos se identifican como clave en el interesantísimo artículo de la revista ICADE “Universidades corporativas: nuevos desafios, nuevas oportunidades”.

Con la creciente demanda de capacidades digitales en la empresa y la dificultad de encontrar talento fuera de la misma, las universidades corporativas ofrecen un complemento perfecto a un desajuste técnico o de competencias. Frente a las universidades tradicionales, las corporativas ofrecen principalmente el know how que las empresas demandan.

Os dejo un vídeo resumen elaborado por Universitas del curso en el que participé, que ayudará a entender mejor lo expresado en este artículo.

Imagen: Asier Gallastegi Fullaon

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