Un trastero en las nubes (II)

Francisco Javier Almellones    5 junio, 2013

Con el auge de los dispositivos móviles, es común el uso de una unidad de almacenamiento tan externa como lejana: ese enorme trastero, de varios “gigas cuadrados”, en las nubes.

La mayoría de estas soluciones disponen de una aplicación multidispositivo (llamada “cliente”), que puede ser instalada en tu PC con Windows, tu equipo Mac OSX, smartphone o tablet Android, en tu iPhone o iPad e incluso en tu BlackBerry. ¿Cómo? Sí, bueno, dije “la mayoría”, siempre hay quien se resiste a compartir la llave de su trastero con otros, aunque esto afortunadamente está cambiando a pasos aGIGAntados.

Dependiendo del producto, de la aplicación cliente y del dispositivo, las opciones de uso son variadas:

  • Tener accesible el contenido vía web.
  • Mantener una copia sincronizada en todos tus dispositivos o algunos de ellos.
  • Poder compartir un fichero o una carpeta entera con otros usuarios del mismo producto o con cualquiera, sin necesidad de tener una cuenta abierta en la solución.
  • Dar diferentes permisos a otros para sólo ver o también modificar los documentos.
  • Enlazar con otras aplicaciones para usar el espacio de almacenamiento como repositorio, sin necesidad de salvar la foto o el documento en tu dispositivo previamente.
  • Añadido a lo anterior, cabe destacar la integración con Outlook que por ejemplo tiene Box.
  • Y en algunos casos, como el de Google o Microsoft, se complementa con un completo entorno ofimático integrado, compuesto de hoja de cálculo, procesador de texto, aplicación para presentaciones, etc.

No es mi objetivo hacer un análisis comparativo, porque ya existen muchos, como por ejemplo el de Portaltic, el del blog de Simyo o éste otro muy completo de Prosamtec, pero sí quiero referirme a algunos de los jugadores de este mercado y sus características que me parecen dignas de mención.

Amazon S3: Amazon fue pionera en ofrecer capacidad de computación en la nube. Es de los pocos servicios que ofrecen una web API (interfaz de programación) para que cada uno pueda programar y automatizar sus propias tareas sobre el almacenamiento que ofrece. Un detalle interesante para el uso personal es que dispone de un reproductor Amazon Cloud Player que permite reproducir la música almacenada al estilo de un Spotify privado.

Dropbox: es “la” aplicación de almacenamiento por excelencia. Desde que apareció, ha ido creciendo en uso y está ampliamente extendida en terminales móviles. Tanto que algunos dispositivos como los de Samsung ya la incorporan por defecto, e incluso ofrecen 50 GB adicionales gratis con algunos terminales de alta gama como el Galaxy S3. Un reclamo de este servicio es que proporciona 500 MB adicionales de forma gratuita por cada amigo que invites, y suma otros 500 MB a la cuota de tu amigo.

Microsoft Sky Drive Google Drive: ¿qué se puede decir de ellos, si quién no tiene una cuenta en Gmail la tiene en Hotmail? Muy parecidos entre sí, la principal diferencia con respecto al resto es que ofrecen un completo entorno ofimático que permite la edición on line del contenido almacenado.

SugarSync: con algún pequeño defectillo estético en la interfaz para Android, personalmente me ha parecido algo lento en la subida de fotos (quizás la culpa sea mía, por querer inmortalizar tantos momentos de mi vida … o quizás no, según refleja esta otra comparativa de velocidades). Usa como reclamo el mismo sistema de ampliaciones gratuitas que Dropbox.

Mega: el sucesor de Megaupload. Destaca por ofrecer 50 GB gratuitos, cifrado personal y muy buena tasa de transferencia.

AeroFS: la información se cifra extremo a extremo, cosa que apenas ninguna otra solución hace, a excepción de Mega. No soporta enlaces públicos y sólo permite compartir la información con un grupo cerrado de usuarios. Muy orientado al trabajo en equipo.

Telefónica Disco Virtual en Red: naturalmente no puedo dejar de hacer apología de este servicio de Telefónica. Es un servicio dirigido íntegramente a empresas y no al mercado residencial, por lo que no ofrece ninguna opción gratuita. Dispone de dos modos de uso: uno al estilo clásico de compartición de información, como los sistemas mencionados arriba y otro como sistema de backup, con su mantenimiento de versiones e históricos.

Cuenta, además, con una opción muy interesante que no está disponible en ninguna de las otras soluciones, ni siquiera en sus variantes para empresas, mediante la cual se instala “en casa del cliente” un dispositivo conectado a uno o más discos duros que hacen las veces de repositorio local (acceso más rápido en red). Este dispositivo va recibiendo los contenidos de todos los PCs conectados en la red local y configurados para ello. De forma silenciosa y sin necesidad de ningún PC adicional, realiza una copia de todo su contenido en la nube de Telefónica, al ritmo permitido por el ancho de banda disponible en la conexión a Internet del cliente. Hay cuatro versiones de dispositivo, según las necesidades y volúmenes de los clientes.

Artículo relacionado: Cloud Computing, la evolución natural hacia nuevos ecosistemas tecnológicos

El contenido se cifra extremo a extremo y se almacena de esta manera, permite compartición pública y privada mediante enlaces a la información, copias de seguridad completas o parciales y backup “baremetal” (posibilita la recuperación completa de un equipo, incluído el sistema operativo, algo muy poco común en este tipo de soluciones), deduplicación en origen y destino (si ya tenemos la copia de un sistema operativo completo, ¿para qué volver a enviar a la nube otra copia de lo mismo?), dispone de agente para Windows, Mac, iPhone/iPad y Android y algunas otras funcionalidades, como la disponibilidad de un API abierto al estilo de Amazon S3.

Y hay más, muchos más, como el iCloud de Apple, Copy, MediaFire, Ubuntu One, Adrive o Megacloud, que al igual que el servicio de Telefónica, tiene función de backup, y ofrece para esta opción su propio espacio gratuito separado del de datos que se comparten.

¿Con cuál te quedas tú? Como decía aquella campaña publicitaria de los años… de los años… bueno, de aquellos años: “busque, compare, y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!”, aunque en este caso bastará con registrarse de forma gratuita.

 

Imagen: eugeniot

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *