Las seis “C” del trabajo en equipo en remoto

José Ramón Suárez Rivas    26 junio, 2020
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En un post anterior me refería a las cualidades del liderazgo virtual. Hoy me centraré en las seis “c” claves para un buen trabajo en equipo en remoto, que el líder debe cuidar especialmente.

-La comunicación y la conexión emocional resultan claves.

Es importante la máxima transparencia siempre que sea posible porque genera confianza. La información, procedimientos y canales de comunicación deben estar muy claros y no hay que dar nada por comunicado. Es importante asegurarse de que la información llega correctamente.

También lo es evitar la “sobrecomunicación”, mediante la definición de los momentos de contacto (tanto individuales como colectivos) y, por supuesto, nada de reunionitis ni “videoreunionitis” en su defecto.

Pero trabajar en remoto no es sinónimo de hacerlo en solitario. El trabajo colaborativo es imprescindible y si algo ha traído la tecnología es la facilidad para acercarnos en la distancia. Recordemos que esto va de gestionar emociones, de crear lazos para evitar el aislamiento. En este momento en que el teletrabajo se ha implantado de la noche a la mañana de manera masiva la empatía y la comunicación son más esenciales que nunca.

– La coordinación positiva y con flexibilidad de los miembros del equipo es otra de las tareas y “habilidades” que debe ejercer un buen líder para un buen trabajo en equipo en remoto.

Éste debe ser capaz de involucrar a los integrantes del grupo para conseguir un trabajo eficiente y unos resultados excelentes. Marcar objetivos y metas muy claros, priorizar y poner fechas de cumplimiento y establecer protocolos para revisar el rendimiento periódicamente están entre sus tareas.

Diversidad en los conocimientos y habilidades del equipo

– El líder debe asegurarse de que cada persona da lo mejor de sí misma también en el trabajo en equipo en remoto. En su tejado está gestionar la complementariedad del grupo. Cada persona que conforma un equipo tiene unos conocimientos y unas habilidades particulares, tanto profesionales como personales, que enriquecen los resultados del trabajo en común a través de la diversidad.

– Estamos ante un nuevo paradigma y compartir conocimientos y aprovechar las diferentes competencias de los miembros del equipo hará que las metas sean más asequibles. Delegar en función de las fortalezas de cada miembro será otro acierto que llenará de confianza tanto al colaborador como a su jefe.

El compromiso: querer o no querer, he ahí la cuestión

-Cuando los miembros del equipo se sienten apoyados, es fácil llega a la quinta “C”, la del compromiso. Podríamos definirlo como la decisión personal de querer o no querer. El verdadero compromiso consiste en asumir como propios los objetivos y valores de la empresa (alineamiento) y desear de verdad ser miembro de la misma (orgullo de pertenencia).

El líder debe tener la capacidad de “poner al equipo mirando al objetivo”. Cuanto más alineadas estén las personas más motivación personal y colectiva habrá y mayor talento saldrá a la luz, lo cual resulta clave para conseguir el mejor resultado del trabajo en equipo en remoto.

Y esto da pie a la última “C”: la importancia de celebrar de forma regular cada pequeño o gran logro.

Imagen: Brian Teutsch

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