¿Te has preguntado alguna vez de dónde viene la energía?

Beatriz Sanz Baños    2 julio, 2019

Miles de empresas y hogares se han unido ya al uso de energía solar, con el doble fin de reducir la huella de carbono en el planeta y de controlar de forma activa su consumo.

Y tú, ¿ya te has sumado a las energías limpias?

La tecnología IoT trabaja para lograr que sistemas situados en lugares distantes se comuniquen entre sí e interactúen como una unidad, por lo que resulta muy útil para las plantas fotovoltaicas. Los paneles que recogen la energía procedente del sol se sirven de esta tecnología, por ejemplo, para controlar la energía acumulada, gestionar la carga y descarga de baterías y ofrecer al usuario datos precisos de consumo. Esto es aplicable al sector industrial y también al consumo en los hogares inteligentes ―integrado en la domótica―, para destinar la energía recogida tanto a electrodomésticos como a la carga de vehículos eléctricos.

La compañía española POWEN emplea IoT para crear instalaciones de energía solar a medida para los usuarios. Bajo el lema: “Siente tu energía, controla tu energía”, POWEN posiciona al usuario en el centro energético y le ofrece la posibilidad de controlar su consumo de energía, disponiendo en todo momento de información precisa sobre la energía que genera, consume o revierte a la red (gracias al decreto aprobado por el Gobierno en abril que regular el autoconsumo residencial). Con este modelo de energía distribuida, la energía que consumen las personas en sus hogares o en sus trabajos se genera en el mismo lugar mediante una instalación autónoma. Este es un hábito cada vez más extendido que conocemos como “autoconsumo”.

Otro ejemplo de apuesta por el desarrollo sostenible es la empresa colombiana Sun Supply, que proporciona energía eléctrica fotovoltaica con un enfoque de responsabilidad ambiental, económica y social. Tanto la población urbana como la de entornos rurales se beneficia de sus paneles solares, que se utilizan para alimentar los sensores que controlan los niveles fluviales de la región de Antioquia o para la monitorización del consumo en tiempo real y el suministro de corriente eléctrica en apartamentos, fincas, hospitales o cargadores de móvil situados en los espacios públicos.

En Brasil tenemos Origo, que también es uno de los líderes en generación fotovoltaica para pymes y empresas con dificultades de acceso a la electricidad. Esta compañía construye granjas solares y alquila cuotas de sus paneles, instala tejados solares y proporciona kits de autoabastecimiento, para uso profesional y doméstico. Además, ha conseguido llevar suministro eléctrico por primera vez a comunidades situadas en el interior del Amazonas.

¿Cómo se aplica la conectividad?

En general, todas estas nuevas tecnologías se basan en la sensorización de muchos elementos propios de la tecnología como el entorno (orientación del sol, temperatura ambiente, etc). Las nuevas plantas de generación solar tienen múltiples sensores que hay que conectar de manera inalámbrica para que permitan ser flexibles, ajustables y con unos costes aceptables.

Tecnologías como LTE o 5G aparecen como parte de esta revolución transportando miles de datos a potentes SCADA ―un software específico que permite controlar y supervisar procesos a distancia― para almacenar datos sobre el rendimiento de las plantas fotovoltaicas.

Todos los elementos de la instalación ―inversores, contadores, string-box, estaciones meteorológicas, sistemas de seguridad, seguidores solares…― se comunican entre sí y suben los datos recogidos a la nube mediante estas Industrial IoT Networks (LTE/5G). Allí, son evaluados por algoritmos que alertan en caso de desviaciones de los resultados esperados, usando la inteligencia artificial o el machine learning para optimizar la captación, generación y distribución de la energía. A través de una app, el usuario puede interactuar con la instalación de modo remoto.

Soluciones como las que ofrecen POWEN, Origo o Sun Supply demuestran el potencial de IoT para lograr una gestión energética más sostenible. La aplicación de esta tecnología es, y lo será aún mas en el futuro, fundamental para el desarrollo y la consolidación del autoabastecimiento fotovoltaico y, con ello, para la lucha contra la contaminación y el cambio climático.

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