Superhéroes de ficción y visionarios de una realidad que la supera

Alberto Fernández Castro  3 diciembre, 2015

El otro día veía (por enésima vez) Iron Man 2“. Supongo que a todos nos gustan en mayor o menor medida los héroes buenos, y si es con un toque canalla mucho mejor.

El señor Tony Stark -el álter ego de Iron Man- destaca, como sabéis, además de por estar forrado y hacerse acompañar muy bien, por ser un genio de la tecnología. Es capaz de descubrir nuevos materiales, inventar nuevos dispositivos y darles una utilidad, ya sea en forma de placa pectoral magnética recargable para evitar que la metralla acabe con su vida o de armadura con superpoderes para surcar los cielos y combatir el mal.

En Mónaco se saludaba fugazmente con Elon Musk, que seguro que muchos conocéis. Este señor, que también tiene una forma diferente de hacer las cosas, es el CEO de Tesla Motors. Llevamos mucho tiempo a vueltas con el tema del combustible, sobre todo en lo relativo al posible (pronto) agotamiento de estos recursos y al impacto medioambiental que genera. Se trabaja en alternativas como coches eléctricos, híbridos, propulsados con nitrógeno…El caso es que aunque algunas aproximaciones ya son viables no se termina de dar con la piedra filosofal. Los coches híbridos, que quizá sean la opción más implantada, son muy eficientes en ciudad y zonas con retención pero no en recorridos largos. Los eléctricos puros carecen todavía de una autonomía razonable -hablamos de medias de 200/250 kms, con el inconveniente de no tener un enchufe a mano si estás en un viaje- y el hidrógeno sigue planteando muchas dudas sobre su rendimiento como fuente de energía y su seguridad.

Pues bien, Tesla Motors ha ideado un sistema de baterías totalmente revolucionario y, para demostrar su funcionalidad, ha desarrollado un coche casi desde cero y digo desde cero porque además del sistema de baterías que mencionaba dispone de otras muchas patentes propias: el Tesla Model S. Una berlina de lujo eléctrica con una autonomía que puede alcanzar los 450 kms. Es muy bonito  y funciona, es decir, no se trata de un prototipo. Hay gente que lo usa para ir a trabajar o salir con la familia; alcanza los 250 kms. por hora y tiene una aceleración mayor que muchos superdeportivos (de 0 a 100 en 2,8s). También se ha pensado en quien quiera salir de viaje con él y para poder recorrer sin problema distancias largas se han montado estaciones de recarga en puntos estratégicos. Ya disponen de más de 3.155 supercargadores operativos en 553 estaciones (sin coste para sus clientes) y en España hay previstos 17 para 2016.

Os podría seguir hablándo del coche, de cómo corrigen errores y lo mejoran con nuevas versiones de software actualizables vía OTA (Over The Air) como si de un smartphone se tratara (desde el que, por cierto, se pueden controlar funcionalidades del coche) , de cómo en octubre de 2014 comenzaron a equipar los vehículos con diversos dispositivos de seguridad ( radar, cámara frontal, sensores ultrasónicos de largo alcance…) para los que no tenían definido el uso pero que les permitirá desarrollar futuras nuevas funcionalidades –recientemente por ejemplo habilitaban el sistema Autopilot del que ya se han reportado casos en los que ha salvado la vida de personas.

En realidad yo creo que el negocio de Tesla Motors no va de fabricar coches, sino del uso de la energía eléctrica y su promoción mediante la producción y utilización de baterías, así como de facilitar el acceso en tránsito a dicha energía a través de las estaciones “Supercharger”. Este mismo año, a finales de abril, han lanzado “Powerwall” una batería para el hogar (“Powerpack” en su versión para instalaciones mayores) con un moderno diseño y que se carga con energía solar o mediante la toma de corriente habitual cuando las tarifas son más bajas, y sirve de sistema de backup en caso de corte del suministro por ejemplo (¡se agotaron en una semana y tienen plazo de espera de un año!). Además, la compañía está construyendo una “Gigafábrica” de baterías en el desierto de Nevada, que será la planta de procesamiento de baterías de iones de litio más grande del planeta y si se cumplen los rumores acabará siendo el edificio del mundo que más superficie ocupará.

Tremendamente destacable también es su objetivo de tratar que sus avances consigan mejoras globales a través de la colaboración e implicación de toda la industria y organismos, de forma que en muchos casos abren sus iniciativas a terceros. Es por ello que en junio del año pasado Elon Musk liberó la mayor parte de las patentes de Tesla Motors (en torno a doscientas) para “fomentar el espíritu del código abierto” y el “avance de la tecnología del coche eléctrico”. Permitidme que no traduzca la siguiente frase: “Technology leadership is not defined by patents, which history has repeatedly shown to be small protection indeed against a determined competitor, but rather by the ability of a company to attract and motivate the world’s most talented engineers. We believe that applying the open source philosophy to our patents will strengthen rather than diminish Tesla’s position in this regard.”

Es difícil no sentir admiración por gente como Elon que, al igual que otros grandes visionarios del estilo de Nikola Tesla y Steve Jobs (no he elegido estos dos nombres al azar), es capaz de imaginar un futuro que aún no existe y dar los pasos apropiados para hacerlo realidad, pasos que implican errores por el camino pero, sobre todo, requieren una capacidad de innovación, trabajo y perseverancia enormes, con el mérito adicional de ser capaz de “vincular” al resto en sus cruzadas y cuya zona de confort habitual es precisamente estar fuera de ella. A nuestro nivel, y tanto en el trabajo como en el terreno personal ¿estamos dispuestos a imaginar nuevas metas, explorar los caminos para llegar a ellas a costa de equivocarnos y, en definitiva, creer que hay formas diferentes de hacer las cosas?

 Nota 1

  • Elon Musk fue el cofundador de PayPal.
  • En la actualidad es CEO de SpaceX una empresa que diseña y construye cohetes y naves espaciales y colabora con la NASA en el envío de suministros y carga a la Estación Espacial Internacional (ISS). La idea de crear SpaceX deriva de una de sus mayores ambiciones: colonizar Marte y crear la primera ciudad habitada en dicho planeta, para lo que construirá un “Transbordador Colonial de Marte”. Recientemente explicaba en televisión diferentes opciones (un tanto llamativas eso sí) para crear una atmósfera en el planeta similar a la de la Tierra.
  • Es el presidente de SolarCity, considerado el mayor proveedor de energía solar en USA mediante el diseño, producción e instalación de paneles solares.
  • Es el padre de la idea del Hyperloop (2013), un sistema de transporte alternativo a los actuales mediante unas cápsulas que circularían por el interior de un tubo sobre un colchón de aire. Pretende ser un sistema rápido, barato y sostenible y a día de hoy hay varias empresas trabajando en esta idea.

Nota 2

Aunque se supone que el personaje original de Tony Stark está basado en la vida del magnate americano de los años treinta, Howard Hughes, la interpretación de Robert Downey Jr. se apoya en la personalidad y vida real de Elon Musk. En la película Tony Stark posee en el taller junto a su escritorio un Tesla Roadster y parte del rodaje de la película transcurre en las instalaciones reales de SpaceX.

Imagen: Natham Rupert

 

 

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