StarLink: una revolucionaria red de comunicaciones ¿en órbita?

Manuel García Gil    24 enero, 2020
StarLink

Quiero presentaros -a quienes no los conozcáis- a una compañía: Space X, y un empresario: Elon Musk, del que ya se ha escrito en este blog. Obviamente no le descubro nada a la mayoría pero es posible que sepáis que Space X se dedica al espacio y uno de sus proyectos son los viajes espaciales comerciales. Pero sobre lo que yo quiero llamar la atención es que Elon Musk, a través de Space X, está lanzando a órbita una serie de satélites de comunicaciones: StarLink, que se van a situar a 547 km de altura, que es prácticamente la distancia entre Madrid y Barcelona en línea recta. De momento ya hay 182 satélites en órbita, lo que representa la mayor red privada de satélites del mundo.

Continuamente hablamos de empresas que están innovando y consiguen, en poco tiempo, “adelantar por la derecha” a compañías bien establecidas. Space X se creó en 2002 y, como apuntaba, ya tiene más satélites comerciales que nadie. Esto ya es un hito en si mismo. Resulta muy interesante, además, si tenemos en cuenta que viene de la mano de alguien que está revolucionando el sector automovilístico, se está dedicando a agujerear ciudades (Boring Company) y es el principal impulsor de Hyperloop. Cada una de estas iniciativas (os animo a indagar en ellas) es impactante globalmente. Y no olvidemos que Elon Musk consiguió su fortuna con la creación de PayPal.

StarLink: una idea rompedora

Pero me centro en StarLink. Ahora mismo es un prototipo, pero aspira a convertirse en una red global de comunicaciones con estos minisatélites que cubrirían el globo entero.

Elon Musk está creando una red de minisatélites comunicados entre sí por haces de láser a través del vacío. Pero ¿cómo se comunica uno desde abajo con esta nueva red? El hardware que necesitarán los primeros usuarios se llamará “Starlink terminals V1” y, en palabras de Musk, se parece a “un ovni delgado, plano y redondo sobre un palo”.

Se trata de una idea rompedora. Pero hay un segundo planteamiento revolucionario: que los StarLink terminals puedan conectarse entre ellos también, creando una segunda malla. De esta forma, la conectividad de muy larga distancia se hace a través de los satélites, y la local a través de los StarLinks terminals.

Elon Musk está creando, así, el germen de algo que puede reducir drásticamente la latencia de las comunicaciones (en línea recta y minimizando la conmutación) y convertirse en la mayor y más eficiente red de telecomunicaciones de la historia.

Con Space X, Musk quiere poner 42.000 satélites en órbita y, si lo consigue, va a lograr una red global. Si, además, cada usuario de StarLink se convierte en un nodo local de esta red, la última milla la pone el mismo usuario, en otra malla de alta velocidad. Vale, es una segunda derivada muy controvertida, pero el concepto ya se ha intentado aplicar antes.

No sé cómo lo veréis pero si a eso le sumamos tecnologías como IPV6, edge y fog computing podemos estar ante una de las mayores revoluciones en comunicaciones.

Habrá que ver cómo evoluciona pero, desde luego, va a ser interesante.

Imagen: Oficial SpaceX Photos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *