“Smartborg”: el nuevo cliente y ciudadano

Julio Mestre Valdés    10 marzo, 2020
smartborg

El concepto cíborg se utiliza para describir a seres humanos “reforzados” con componentes tecnológicos que permiten mejorar sus capacidades naturales. Un ejemplo podría ser el superhéroe de DC Comics que, bajo el nombre de Cyborg, encarna a una criatura mitad humana y mitad robot, que hace sus primeras apariciones en los cómics como miembro de los Jóvenes Titanes, y que podemos ver en la reciente película de la Liga de la Justicia. ¿Pero habéis oído hablar del smartborg?

El concepto de cíborg nos parece aún de ciencia ficción, algo que llegará en el futuro a través de implantes de prótesis y chips. Primero para resolver enfermedades y luego seguramente con fines comerciales. Algo parecido a la cirugía estética, por ejemplo, que surgió para tratar a los heridos de guerra, pero actualmente es una práctica médica para mejorar nuestro aspecto exterior. 

La simbiosis entre las personas y los smartphones

Pero, aunque aún nos suene lejano, los cíborgs están mucho más cerca de lo que pensamos. De hecho, la mejora del ser humano a través de medios tecnológicos es algo que ya está ocurriendo. Sin llegar a la transhumanidad, lo tenemos presente a través de la simbiosis entre las personas y los smartphones en lo que voy a denominar, en analogía con la palabra cíborg, como smartborg

Recuerdo que hace ya años un compañero escribía que le había sorprendido descubrir que los actuales teléfonos inteligentes integran hasta una docena de sensores.

Pues bien, un smartborg es el fruto de la utilización continua por parte de los humanos de los teléfonos inteligentes y los servicios que nos proporcionan. Gracias a ellos hemos conseguido mejorar nuestro sentido de la orientación y localización hasta límites insospechados o nuestra comunicación a distancia. Hemos ampliado exponencialmente nuestro conocimiento hasta dejar de lado a las antiguas enciclopedias. Gracias a los smartphones también somos capaces de hacer más eficiente nuestra relación con los medios de transporte, podemos almacenar imágenes, hacer vídeos, trabajar de manera más inteligente

Algunos superpoderes del smartborg

Veamos más en detalle algunos de los nuevos superpoderes, al margen del de la hipercomunicación a través de voz, texto, imagen, vídeo… en modo uno a uno o a través de grupos y redes sociales.  

  • Máquinas del posicionamiento: Cada vez utilizamos más las aplicaciones de mapas como Google Maps o Waze para saber cómo llegar a los sitios, cuánto vamos a tardar en llegar y a qué hora es mejor salir teniendo en cuenta los atascos. Nuestro sentido de la orientación no falla, incluso en ciudades en las que nunca hemos estado antes y de las que no conocemos el idioma de sus habitantes. Sin necesidad de preguntar a nadie, la inteligencia artificial nos lleva a nuestro destino. Y, además, podemos saber dónde están nuestras personas queridas y ellos también pueden saber dónde nos encontramos nosotros en cada momento. Es decir, con los smartborgs no nos perdemos y además estamos localizables. 
  • Conocimiento exponencial: Llevamos con nosotros una inteligencia que nos permite al instante resolver cualquier duda: hecho histórico, la fecha de nacimiento de nuestro personaje favorito, de dónde viene el nombre de una calle, qué hay en la cartelera… ¡La mente del smartborg se ha ampliado sin límites!
  • Señales a los medios de transporte. La tecnología que lleva incorporada el smartborg  permite, por ejemplo, abrir coches que se encuentran estacionados en la calle, conducirlos y luego dejarlos para que los pueda utilizar otro smartborg

Éstas son solo algunas de las capacidades ampliadas de un smartborg. Por supuesto, como toda revolución tecnológica, conlleva algunos puntos negativos. No voy a profundizar en ellos, pero pensad en cómo os sentís cuando os quedáis sin batería o sin conexión de datos.

Para ahondar en ello recomiendo los ensayos “Sapiens. De animales a dioses” y “Homo Deus”, ambos de Yuval Noah Harari. También aborda el tema, de forma más ligera, la novela “Origen” de Dan Brown. 

Impacto del smartborg en las empresas y Administración pública

Pero estamos en un blog de grandes empresas y Administración pública, así que veamos cómo impacta el smartborg en las compañías y la Administración. Y es de manera total porque, dado que el cliente y los ciudadanos deben estar en el centro, el diseño de los productos y servicios que se le ofrezcan deben tener en cuenta esta ampliación de sus capacidades, sus nuevos hábitos y exigencias.

Así, por ejemplo, la tecnología juega un papel clave en los retos de la Administración pública desde la perspectiva de la ciudadanía. Contribuye a su agilidad, eficiencia, transparencia… En cuanto a la accesibilidad, la omnicanalidad se impone y los servicios tienen que ser accesibles desde el móvil también.

Por otro lado, el rastro digital que dejan los smartborgs puede ser aprovechados por las compañías para diseñar nuevos servicios, campañas de publicidad, etc. Por ejemplo, saber qué paradas de metro frecuentan los adolescentes y a qué hora dirigir la publicidad de una forma más efectiva a ese segmento: los teen-smartborgs. Pero las aplicaciones big data son ilimitadas, como llevamos ya mucho tiempo contando en este blog

Oportunidad de creación de nuevos servicios

También se incrementan las posibilidades de crear servicios en modo pago por uso, como mencionaba antes con el carsharing. El crecimiento del streaming de música y vídeo es otra evidencia. 

La realidad aumentada también se empieza a generalizar, más allá de Pokemon GO. Los smartborgs ya pueden ver más allá del mundo real. 

Y, cómo no, que los alumnos tengan a su disposición todo el conocimiento a un solo clic también impacta en la educación . 

En definitiva, en un mundo en el que los smartborgs son mayoría, las empresas tienen que cambiar su forma de pensar y sus modelos de negocio porque los clientes ya no son solo personas, sino seres artificialmente mejorados. Incorporan unas capacidades tecnológicas que hasta hace poco parecía que pertenecían a la ciencia ficción. 

Podría decirse que la transformación digital de empresas y Administraciones tiene como objetivo adaptar estas organizaciones a los smartborgs, que ahora son tanto sus empleados como sus clientes. Los smartborgs son los nuevos ciudadanos.

Imagen: J. Stimp

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