SDN, 5G y edge computing en Europa: no construyamos la casa por el tejado

Víctor Deutsch    30 mayo, 2019
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La semana pasada, al mismo tiempo que en Madrid se desarrollaba el Digital Enterprise Show (DES), en Berlín se celebraba el “Network Virtualization Europe 2019”, un congreso internacional con la participación de numerosas telco europeas y sus principales proveedores de tecnología de red, donde SDN, 5G y edge computing fueron protagonistas.

Aunque totalmente independientes uno de otro, podría decirse que hay una conexión íntima entre ambos eventos. No en vano, Telefónica Empresas tuvo una destacada presencia en los dos. Y es que la implantación de las soluciones de negocio digitales expuestas en el DES sería imposible sin una infraestructura de red diseñada, implementada y operada para soportarlas.

Para que se entienda mejor, haré una analogía con la construcción de un centro comercial. La cantidad y diversidad de plantas (niveles), negocios (servicios) y visitantes (usuarios) que puede albergar el edificio tiene relación directa con la capacidad de los cimientos y de la estructura para soportarlo. Un error de cálculo en este sentido haría fracasar el proyecto.

En resumen, la parte del edificio sobre la superficie, lo que el visitante ve y vive, no podría ser funcional, a menos que haya un diseño, construcción y mantenimiento correcto de la infraestructura que hay por debajo y por dentro de las vigas, pilares y paredes. Ése es el papel de las redes de datos en la revolución digital y cómo construir redes más ágiles, eficientes y de coste asumible fue el tema principal de la reunión de Berlín.

La transformación de la red desde un modelo de hardware específico a una red virtual definida por software (SDN) comenzó hace años, en 2015, según Franz Seiser, VP de Core Network&PaaS Cloud Infrastructure, de Deutsche Telekom, empresa anfitriona, y lo hizo no como un proyecto específico, sino más bien como un “viaje” (con muchas etapas intermedias) y finalización estimada en 2022. En este blog se ha escrito del proyecto ÚNICA de Telefónica y recientemente de su prototipo Open Access.

Los principales desafíos -de los que se habló a lo largo de toda la reunión- tienen que ver con dificultad para “transformar” una red “en caliente” (no estamos construyendo un edificio nuevo, sino más bien reformándolo con los inquilinos dentro). Además, los retos están relacionados con proveedores de software que vienen de mundos distintos (algunos del mundo de red y otros de sistemas, todos inmaduros) y un regulador que no permite ganar economías de escala internacional (la autoridad de supervisión de red en Europa es siempre nacional).

Estos problemas hacen que las inversiones en la “virtualización de la red” sean todavía muy inciertas. Una pequeña encuesta entre los allí presentes reveló que el 67 por ciento de las telco europeas no ha alcanzado a monetizar su inversión en SDN (aunque cree que está en camino), un 30 por ciento considera que aún está lejos de lograrlo y ¡solo un 3 por ciento ha recuperado la inversión!

Durante el congreso se debatieron diferentes aproximaciones para acelerar la transformación de esta infraestructura de red, mejorar los servicios para que los clientes puedan montar sus negocios sobre ella y, todo eso, de manera  que el coste resulte asumible para los operadores. 

También surgió el aspecto de la seguridad. Claus Pedersen, de HP, presentó un enfoque que promete ahorrar mucho esfuerzo y dinero que actualmente se gasta actualizando software para resolver fallos y brechas de seguridad.  Se trata básicamente de “embeber” una serie de funciones a nivel de firmware en los servidores de red y certificar todo el proceso de fabricación para asegurar su inviolabilidad (como actualmente hacen algunos fabricantes de smartphones).

Lukasz Mendyk, de Comarch, detalló también una propuesta para hacer más eficiente la operación de la nueva red, mediante la automatización de la provisión “en caliente” de los diferentes servicios, de la misma forma que lo hacen los grandes operadores de cloud.  Puso un buen ejemplo en relación con los firewalls virtuales. 

Rüdiger Kunze, de Open Networking Foundation (una asociación de operadoras), y Luis Romero, de la ETSI (organización europea de estándares ICT), hablaron de la importancia de la colaboración, la estandarización y la reutilización de experiencias para reducir tiempos y costes de la transformación.

Actualmente es posible, a través de capas de automatización, brindar un servicio de firewall que no solo se ajuste de forma automática a la demanda y sus picos, agregando o quitando instancias de firewall de servidor, sino incluso seleccionando diferentes configuraciones y hasta distintos fabricantes de software, según la necesidad y el tipo de tráfico del cliente.

Pero más allá de ganar eficiencia, la gran oportunidad se vislumbra en integrar dentro del marco de SDN las dos grandes promesas de los servicios diferenciales para las empresas de telecomunicaciones: 5G y edge computing.

David Fang, de Huawei, y Jochen Bockfeld, de Telefónica Alemania, incidieron en la necesidad de hacer converger los nuevos servicios 5G, como habilitadoress de una nueva generación de servicios digitales.  Asimismo, tanto Helmut Zuerner, de Verizon, como Björn Baera, de RAD, insistieron en la gran ventaja competitiva que supone edge computing para las telco.

A diferencia de los grandes hyperscalers (Google, Amazon, Microsoft), que tienden a centralizar sus servicios de procesamiento y almacenamiento de datos en pocos, enormes data centers con rápidos y caros servicios de red para llegar al cliente, las telco tienen la enorme ventaja de disponer de cientos o miles de pequeños data centers (antiguos nodos o centrales), muy cerca del cliente. Esto representa un enorme ahorro en el tráfico de datos (no es necesario llegar a un centro lejano) y una reducción de latencia a menor coste, al precio de disponer de mecanismos avanzados de orquestación, que ya empiezan a estar disponibles.

En este contexto internacional, la participación de España fue destacada.  Telefónica Empresas fue seleccionada entre los tres mejores casos de uso de SDN en Europa por el proyecto ejecutado para BBVA, expuesto ante el resto de operadoras por el propio director de Comunicaciones Globales de la entidad, Juan Ortigosa, que mostró que es posible crear una plataforma real que combine Internet, SD-WAN, WAN2Cloud y servicios de valor añadido de seguridad (firewalls, IPS), para que un banco tradicional se transforme para competir con las fintech.

En síntesis, el encuentro mostró la necesidad de no olvidarse de los cimientos y la estructura necesaria para “construir el edificio”. Así como promotores y constructores dedican su tiempo y mejores recursos para el diseño y planificación de las obras, es necesario dedicar muchísimo talento humano al diseño de las redes del futuro. Podrá ser menos visible o espectacular que las tiendas o los entretenimientos que atraigan a los “visitantes”, pero no menos importante para la seguridad de estos. Recordemos lo que ha sucedido con el “aeropuerto fantasma” de Berlín-Brandenburgo (BER)

Proyectado para inaugurarse en junio de 2012, ahora los cálculos más optimistas hablan de 2020. ¿Qué ha pasado?

Este aeropuerto debía absorber la creciente demanda de servicios hacia la capital alemana y dar servicio a 34 millones de pasajeros, reemplazando a las terminales de Tegel y Schönefeld. Además, debía actuar como centro de negocios con tiendas y servicios para los pasajeros en tránsito y como hub de transferencias hacia las redes de trenes y autobuses que rodean la capital. Un proyecto muy ambicioso, con las tecnologías digitales más modernas para el movimiento de equipajes, identificación de pasajeros y servicios al cliente.

Con todo “aparentemente” listo para su inauguración veintiséis días antes, la planeada apertura se canceló. Se adujeron fallos en el sistema de extinción de incendios, a los que se fueron sumando monumentales errores en el diseño y ejecución de la infraestructura básica: anclajes inadecuados para las bandejas de cables, estos no eran impermeables y había 700 Km de cables que se deterioraban con el agua. En algunos conductos se introdujeron cables telefónicos junto a los de alta tensión: ¡60 km de tuberías de refrigeración sin aislamiento térmico!

En realidad, la verdadera causa del descomunal fracaso fue desacoplar los aspectos de infraestructura básica de la estética y la funcionalidad del edificio. El sistema de extinción fue diseñado erróneamente por una cuestión estética y el cableado fue diseñado como si fuese a ser desplegado en un data center y no en un edificio de servicios. 

Pero lo peor es que los constructores del aeropuerto minimizaron tanto la complejidad de la infraestructura que utilizaron personal no cualificado para diseñarla (¡el diseñador del sistema de extinción ni siquiera era ingeniero!). Los inspectores encontraron que el trabajo de cableado tampoco había sido adecuadamente documentado ni supervisado.

En resumen, de nada vale ganar concursos de diseño en la “parte visible” de un edificio si los cimientos y la estructura no lo soportan. De la misma forma, tener los mejores y más avanzados servicios digitales no tiene ninguna utilidad ni valor sin una red que los haga viables. Y, en eso, el talento y la preparación de las personas sigue siendo la clave.

Imagen: Víctor Deutsch. De izquierda a derecha: Juan Ortigosa (BBVA), Özge Gure (Turkcell) y Kasif Mahmood (Telenor) y Cristian López Rallo (Telefónica) en el panel de finalistas de casos de éxito SDN.

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