Del RPA al DPA: de la automatización de tareas repetitivas a la automatización de procesos digitales

Juan Delgado Díaz-Pache    4 septiembre, 2019
RPA

Me estoy embarcando últimamente en proyectos de automatización de tareas repetitivas o de bajo valor, eso que llaman en inglés Robot Process Automation o RPA. En alguna de mis vidas anteriores como arquitecto de sistemas hubiera afirmado, sin temor a equivocarme, que este tipo de soluciones son solo parches, “ñapas” o “tamagotchis” que generan fuertes dependencias entre sistemas y hacen más difícil su evolución y, por tanto, no son nada recomendables. La mejor solución siempre es una buena evolución de los sistemas, con las integraciones necesarias con otros sistemas para automatizar la tarea.

Pero la triste realidad es que tenemos muchos sistemas que no podemos o no queremos evolucionar y, sin embargo, son importantes para la compañía. Por otra parte, la digitalización nos obliga a ser ágiles, ya no podemos esperar dos años para implementar la funcionalidad que requiere el negocio, no tenemos tiempo para renovar completamente un sistema obsoleto. Y esto es lo que está impulsando los sistemas de robotización de tal manera que, según datos de la consultora Gartner, en 2018 los fabricantes de software de RPA ingresaron 846.000 millones de dólares y se estima que este año superarán el billón español de dólares, para alcanzar los 2,9 billones en 2021, según Forrester.

El mercado del software de RPA

Como casi siempre ocurre en todos los negocios en estado de ebullición, son las startups las que detectan la oportunidad antes y consiguen capturarla. Así, más del 45 por ciento de este mercado está en manos de cinco empresas:

Las tres primeras (UiPath, Automation Anywhere y Blue Prism) son startups, y las dos siguientes adquirieron una: NICE a eGlue en 2010 y Pega a Open Span en 2016.

Los analistas coinciden en esta visión del mercado, que se observa en el cuadrante mágico de Gartner:

Muy similares son las evaluaciones de IDC, Forrester, Everest… Y lo curioso es que me atrevería a decir que los líderes de este mercado, que están creciendo a un ritmo bestial, pierden dinero todos los años. Ninguno de los tres publica sus resultados financieros más allá del número de clientes, los ingresos o las rondas de inversión en las que ha captado capital. El único que publicó su resultado de 2018 fue Blue Prism, que reconoció haber perdido más de 21 millones de dólares. Como siempre ocurre en el mundo del software, tiene toda la pinta de que estas startups serán compradas por algún gigante del sector, como ya ha pasado con alguna de ellas.

Y cuando empiezas a mirar cómo están actuando estos gigantes del software empresarial en el mundo de la robotización descubres que, en general, no han querido competir en este mercado, pero sí se han aliado con los fabricantes de RPA para jugar en una liga superior: la de la automatización de procesos digitales o DPA. DPA busca automatizar un proceso extremo a extremo, mientras que RPA generalmente se limita a una parte del mismo, con la automatización de tareas repetitivas y aportando poca inteligencia al proceso.

Características de la automatización de procesos digitales o DPA

Las soluciones de DPA incorporan los siguientes elementos:

  • Un orquestador para controlar el proceso completo, que integra interacciones humanas si fuera necesario y toma decisiones en función de la salida de los distintos subprocesos, alguno de los cuales puede ser un robot RPA.
  • Inteligencia artificial para incrementar las capacidades de los robots, lo que proporciona capacidades como la comprensión de un correo electrónico, una conversación en un contact center o un chat, o la extracción de información de imágenes sin una estructura predeterminada. La incorporación de inteligencia artificial a la robotización se suele denominar RPA cognitiva o inteligente.
  • Soluciones de desarrollo rápidas o “low code”, que permiten la implementación rápida de toda la funcionalidad que no se pueda automatizar con el orquestador o los robots RPA.

La única solución que juega en estas dos ligas es PegaSystems, que viene del mundo del CRM SaaS, y compite directamente con Salesforce con su propio orquestador, motor de inteligencia artificial y solución de RPA. El resto de players se apoya en soluciones RPA de terceros, ya sea mediante una alianza con una de ellas o con las tres principales. Así, los principales proveedores de soluciones DPA, según la consultora Forrester, presentan las siguientes estrategias:

Como veis, tenemos por delante un montón de proyectos de este tipo que, además, están teniendo un gran eco en la prensa por la polémica sobre la pérdida de puestos de trabajo por la automatización de estos procesos. Lo común a todos los proyectos que están teniendo éxito es un análisis detallado del proceso que se automatiza, un rediseño del mismo y un estudio del retorno del proyecto de robotización (TCO), que no suele ser positivo antes de un año.

Ejemplos de proyectos

  • Telefónica tiene un proyecto interno de robotización con más de 600 robots desplegados ya y el objetivo de ahorrar más de 1.000 millones de euros en 2020.
  • Repsol cuenta con proyecto de robotización en la gestión de recursos humanos, a través de la creación de un hub de robotización en el que están implementando tareas sencillas, como extraer información de un sistema e insertarla en otro, enviar y recibir correos o detectar errores en procesos.

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