Riesgos de no tener una exposición de información controlada (III)

Susana Alwasity    24 noviembre, 2021

Por fin llega el último y tan esperado post de esta serie sobre los riesgos que conlleva tener una sobreexposición informativa poco controlada. Como vimos en el post anterior, sabemos cómo minimizar los riesgos de nuestra huella digital, pero ahora nos toca saber cómo retirar la información ya existente.

Recursos prácticos para la retirada de información

En los últimos años, con la entrada en vigor del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la tendencia en los servicios digitales ha ido encaminada hacia en intento de preservar la protección de la privacidad del ciudadano y del usuario en internet.

Es por ello que, un método eficaz para eliminar nuestras cuentas online y la información asociada, parte por revisar la política de privacidad del servicio, y encontrar un contacto o formulario al que dirigir nuestra intención de ejercer nuestro derecho de supresión.

Este derecho corresponde con la intención del interesado de solicitar al responsable del tratamiento, la eliminación de sus datos personales, siempre que los datos personales ya no sean necesarios para los fines en los que fueron recogidos. Para ello, deberemos de dirigir un escrito, por ejemplo este modelo de la Agencia Española de Protección de Datos, añadiendo nuestra intención de eliminar nuestra cuenta o servicio asociado.

Del mismo modo, aunque creamos que la información recopilada por distintas páginas es “pública”, casi siempre podemos optar por solicitar la retirada de nuestra información. Esto aplica a servicios donde, aunque la información sea pública, están obteniendo un beneficio económico por la recopilación, o simplemente presenten la información estructurada.

Podemos optar, por ejemplo, por buscarnos en herramientas de indexación de personas tales como Pipl, y retirar nuestra información en el siguiente apartado. Asimismo, en el caso de Have been Pwned a través de su apartado Opt-out, podemos impedir que se pueda acceder a ver en qué fugas de información se encuentra nuestro email comprometido.

Una de las formas más directas de retirar la información personal que se muestra entre los resultados de Google es contactando directamente con el propietario del sitio donde aparecen. Asimismo, Google ofrece un formulario para retirar información personal, y que dejen de indexarse páginas donde aparezca información personal identificable (PII), como información financiera, datos confidenciales personales o sanitarios, dirección de contacto o nuestras firmas
manuscritas, entre otros.

Adicionalmente, si ya hemos eliminado distintos perfiles nuestros, o información que teníamos expuesta en páginas donde no somos propietarios, el siguiente paso consiste en informar a Google que deje de indexar dicho enlace, indicando que se trata de contenido obsoleto y que ya no se encuentra disponible. Para ello, el motor de búsqueda pone a disposición del usuario una herramienta de retirada de contenido obsoleto.

Por último, cabe destacar que con estas medidas se pretende controlar la exposición de información, y minimizar los riesgos asociados a ellos, sin olvidar la siguiente premisa:

No se trata de no poseer información expuesta sobre nosotros,
sino de tener una exposición controlada.


Ya disponible la serie completa sobre los riesgos de nuestra huella digital:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *