Retos y requisitos para que los drones se establezcan en las grandes ciudades

Martín Merino Eiró    5 febrero, 2021

Como adelantaba ayer, aún quedan algunas cuestiones que resolver antes de que los drones se conviertan en habituales en nuestros cielos. Enumero las principales:

-Ética y privacidad. Muchas personas consideran una invasión de la privacidad el uso de drones para monitorización y vigilancia de la población. Además, podría incluir un uso inapropiado o fraudulento (terrorismo, espionaje, etc.). Debe, por tanto, asegurarse la protección de los datos obtenidos mediante estas aeronaves, así como la previsión de contramedidas adecuadas para los usos no permitidos.

-Coste. El desarrollo de los drones así como de las infraestructuras, su integración y la especialización de las personas involucradas hace necesarias costosas inversiones, en muchos casos desde cero. Esto implica mucho tiempo para alcanzar el punto de equilibrio y que algunos negocios privados resulten rentables. Por ello, para impulsar el desarrollo de todas estas actividades, es necesaria la colaboración público-privada.

Periodo transitorio de implantación de la nueva normativa europea

-Licencias y regulación. El 19 de julio de 2019 se aprobó la nueva normativa europea que regula el uso de drones en la Unión Europea. Este nuevo marco legal aclara muchos de los aspectos que quedaban en el aire en determinados países pero, sobre todo, surge para actualizar la regulación de la profesionalización del sector de los drones.

Aunque la puesta en marcha de esta normativa estaba prevista para el 1 de julio de 2020, debido al COVID-19 se retrasó y finalmente entró en vigor el 31 de diciembre. Desde entonces y a lo largo de los próximos tres años se implementará gradualmente durante lo que se conoce como el periodo transitorio.

Adopción de las empresas. La introducción de los drones en el tejido empresarial requiere una inversión que la incertidumbre sobre su desarrollo no favorece. Aún no hay suficiente masa crítica de servicios para atraer al mercado. Las primeras previsiones estiman que servicios como aerotaxi, aeroambulancias o el transporte de mercancías empezarán a ser rentables a finales de 2030.

-Riesgos de seguridad. El aumento del número de aeronaves a baja altura incrementa el riesgo de choques de los drones con edificios, torres u otras infraestructuras, así como de colisiones entre sí. También el riesgo de caídas sobre personas o bienes.

Otro capítulo importante, debido a la cantidad de datos que se transmiten de manera inalámbrica es todo lo relacionado con la ciberseguridad.

Impacto social. Cuando la masa de aeronaves en los cielos sea ya considerable puede tener algunos efectos secundarios, como el impacto mediambiental, que deberán ser minimizados.

Retos técnicos. Para afrontar todos los retos anteriores y los nuevos usos esperados, se requiere middleware (el software que da servicios a las aplicaciones) adaptable. Es necesario garantizar el buen funcionamiento de los drones: desarrollo de sistemas seguros a fallos, precisión de vuelo, baja vibración, vuelo en cualquier situación meteorológica, sensores inalámbricos, etc,

Requisitos para el vuelo de drones en smart cities

Los drones para operaciones simples -como las que se hacen actualmente- en línea de vista (cuando el piloto los tiene en su campo visual) no necesitan coordinación. Pero cuando hay muchos drones sin línea de vista y en zonas densamente pobladas, como ocurre en zonas urbanas, es precisa una coordinación en tiempo real.

El pasado 9 de septiembre de 2020, INECO, entidad perteneciente al Ministerio de Fomento fue a Expodrónica, una de las principales ferias del sector, con la ponencia “Smart cities as a key enabler for the integration of UAVs in Urban environment”. En ella exponían algunos de estos requisitos, así como su estado actual.

Coordinación en tiempo real

Esta coordinación necesaria en tiempo real requerirá una serie de servicios para:

  • Gestión de tráfico aéreo urbano. Es necesario conocer las operaciones que van a realizar los drones, posibles conflictos, posicionamiento y rutas, gestión de emergencias o geofencing (delimitación virtual de zonas especificas) para la delimitación de zonas sensibles o restringidas, entre otras cosas.
  • Comunicación entre los drones y los diferentes elementos inteligentes de las ciudades, como los de control de movilidad, emergencias, vigilancia, etc.
  • Gestión del impacto social y medioambiental
  • Control sobre los drones. Necesidad de identificación y localización, conocimiento de su plan de vuelo y posibilidad de cambio de rutas, detección de situaciones sensibles y generación de alertas y notificaciones.
  • Coordinación con los diferentes actores (transporte publico, servicios de emergencia, organismos de gestión de tráfico aéreo, ciudadanos…)
  • Procesos administrativos y legales para la autorización de operadores, naves y vuelos.

Proyectos en marcha

Para el cumplimiento de dichos requisitos se están desarrollando actualmente algunos proyectos como:

  • U-Space. Es un conjunto de servicios y procedimientos diseñados para garantizar la seguridad, eficiencia y acceso seguro al espacio aéreo de un gran numero de drones. Soluciona el riesgo en el aire y en parte el riesgo en tierra.
  • Plataformas smart cities. Las plataformas necesarias para gestionar la ciudad inteligente deben integrarse con U-Space. El Ministerio de Fomento está haciendo ya pruebas con CityNECO.
  • Infraestructuras de comunicación para la comunicación con los drones (telemetría y control), que soporte un caudal intensivo de datos como el video. En este apartado tienen mucha relevancia las redes móviles 4G/5G, que permiten una implantación fácil, puesto que no hay que desplegar infraestructura nueva.
  • Infraestructuras de datos. El ancho de banda, la latencia, la capacidad de cálculo o la seguridad son factores claves para tratar todos los datos provenientes de las aeronaves, así como cloud computing y la inteligencia artificial.

Telefónica, un actor relevante

Telefónica es un actor clave en el desarrollo de drones en las smart cities gracias a sus redes de comunicaciones, especialmente 5G y toda su experiencia en el desarrollo de ciudades inteligentes, así como su integración con diferentes elementos y servicios: la ciberseguridad, la inteligencia artificial, el posicionamiento, protocolos entre máquinas, etc.

Ejemplo de ello es que Telefónica lidera la propuesta Telefónica 5G Madrid, promovida por Red.es que incluye como casos de uso el «control del tráfico aéreo de drones en entornos urbanos. Se espera un incremento exponencial de vuelos, para garantizar la seguridad y comunicación entre drones probando las mejoras de posicionamiento con 5G con el apoyo de Correos y Telégrafos y la colaboración de Ericsson”. Recientemente, además, daba a conocer su plataforma de gestión de drones que facilitará el uso y las distintas aplicaciones que éstos pueden aportar en el ámbito de la seguridad de las compañías.

En definitiva, la próxima década una nueva especie será habitual en las grandes ciudades. Drones y ciudadanos conviviremos como ahora lo hacemos con palomas y gorriones. Esperemos que esta convivencia sea armónica y beneficiosa para todos nosotros.  

Imagen: Cambodia, P.I. Network

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