Cómo contribuye la red NB-IoT de Telefónica a un territorio rural inteligente: el caso de Castilla y León

Santiago Díaz-Mor Bautista    31 octubre, 2018

Hace no tantos años las estimaciones anunciaban un crecimiento exponencial del volumen de dispositivos conectados que llegarían a 25 mil millones en 2015; otros estimaban ese mismo volumen pero para 2020. Actualmente se prevé que alcanzaremos esa cifra en 2025. La realidad es que no se están cumpliendo las estimaciones porque el pistoletazo de salida se está retrasando pero, a pesar de que dichos órdenes de magnitud hacen perder la perspectiva a cualquiera, llegaremos a esas cifras más pronto que tarde.

A pocas semanas de terminar 2018, se prevé un cierre de año en el que 16 mil millones de dispositivos estarán conectados, la mitad de los cuales no será smartphones. Puede pasar desapercibido pero tiene mucha relevancia que de la misma manera que el tráfico de datos de los teléfonos inteligentes es gestionado por personas, el tráfico de estos otros dispositivos es gestionado por máquinas o cosas (IoT).

Con la explosión prevista, aunque tardía, del número de dispositivos conectados y para tener en cuenta las diferentes necesidades entre el tipo de tráfico generado por personas y cosas, la asociación 3GPP ha establecido un estándar para separar cada clase de tráfico. La infraestructura radio que atiende a las personas debe soportar la voz, por un lado, y los datos por otro, con cada vez mayor ancho de banda y velocidad y menor latencia. Sin embargo, los objetos o las máquinas comparten actualmente la misma infraestructura, por lo que, para no saturar las redes, dicha asociación ha publicado el estándar que establece las características de las nuevas conectividades para IoT, englobadas en la categoría LPWA (siglas inglesas de Bajo Consumo Área Extensa). Éstas son: Narrow band (NB-IoT) y LTE-M.

Como consecuencia, las redes de tipo LPWA están revolucionando el sector de las telecomunicaciones con el objetivo de atender las necesidades de los objetos conectados. Mientras algunas operadoras están definiendo su posicionamiento en este sentido, Telefónica ya ha desplegado la red NB-IoT y se encuentra en proceso para la red LTE-M.

En paralelo, múltiples fabricantes están adaptando ya sus sensores a este nuevo estándar. Por tanto, nuevos casos de uso se convertirán en viables, tanto técnica como económicamente, como consecuencia de las características que aporta este tipo de conectividad: bajo consumo eléctrico, sesiones de datos pequeñas y compromiso de cobertura en lugares de difícil acceso, lo cual resulta revolucionario en múltiples ámbitos como hogar, automoción, sanidad, industria, ciudades y edificios inteligentes…

Gracias al despliegue de la tecnología Narrow Band IoT (NB-IoT), Telefónica está desarrollando un papel clave en la iniciativa “Territorio rural inteligente” de la Junta de Castilla y León, llevada a cabo por la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, con el objetivo de aprovechar las oportunidades de la tecnología en el medio rural. La plataforma inteligente recoge, en esta primera fase, la información de 62 sensores, con el objetivo de facilitar la gestión de los servicios públicos de alumbrado, recogida de residuos y gestión del agua para una parte de los municipios de las nueve provincias de Castilla y León. Se trata de una iniciativa pionera en Europa en el entorno rural

Con su apuesta por las nuevas formas de conectividad NB-IoT y LTE-M que están revolucionando el mercado IoT, Telefónica se posiciona como uno de los pocos operadores de relevancia global en esta industria que dispone de ambas tecnologías celulares LPWA.

Imagen: Frayle

 

Comentarios

  1. Parece que queda muy bien y muy moderno decir que se lucha contra la despoblación y el abandono de las áreas rurales, sobre todo en Castilla León. Y son solo palabras, no hechos. Los hechos son que en cuanto hay una tormenta los habitantes de los pueblos nos quedamos sin Internet. Que llamamos por una avería, o porque tenemos una subida de Internet de un ridículo 0,2 y el problema, según el técnico que nos atiende, “¡¡¡es que no tenemos puestos los microfiltros en la línea que va al router!!!. Que pedimos que tras una gran tormenta se revise la centralita del pueblo, y debe de ser carísimoq ue venga el técnico y lo haga, porque cierran el parte de avería diciendo que han hecho un “monitoreo” desde su confortable silla en el servicio de atención. Y si preguntamos que “para cuando” habrá algo mejor que un adsl 20 megas, las carcajadas se oyen en todo el servicio técnico. Hablando de servicio técnico atendido por chicos que no han recibido ni la menor formación sobre educación al teléfono, ni formas de hablar a los sufridos clientes, y por supuesto con una formación técnica que consiste en que han usado mucho la play y ahora el instagram. ¿Para cuando pasarán de las palabras a los hechos?, ya está bien de tomarnos el pelo y quedar bien en las ruedas de prensa. Pa este viaje no se necesitan alforjas que decía mi abuelo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *