¿Qué papel juegan los satélites en IoT?

Beatriz Sanz Baños    1 febrero, 2017

Recientemente la Agencia Espacial Europea lanzaba al espacio el Hispasat 36W-1. Con este satélite comienza la actualización de una plataforma que pretende renovar los servicios ofrecidos por muchas operadoras. Éste es solo un ejemplo de avance hacia un mundo conectado sin que importen las barreras, algo que resulta imprescindible para la creación de un ecosistema adecuado para IoT. No es el único satélite en órbita cuya misión es dar cobertura satelital dónde las redes celulares no llegan. Poco a poco, cada vez son más las empresas que abogan por una red mixta, capaz de llegar a todas partes.

Conexión por satélite para llegar a todos

La conexión por satélite cubre superficies imposibles por otros sistemas físicos. También permite descargar la red para evitar la saturación de las líneas o un ancho de banda limitado. Por ambas circunstancias, las conexiones satelitales tienen un papel fundamental en un mundo interconectado y preparado para Internet de las Cosas. Los sectores que más se beneficiarán de esto son, sin duda, el comercial e industrial. Pero también los usuarios, aunque en menor medida. El seguimiento de activos es uno de los sectores que más tiempo lleva trabajando con conexiones por satélite. Monitorizar un container que cruza el océano sólo puede realizarse gracias a este tipo de tecnología, por ejemplo. Gracias las mejoras en las constelaciones de satélites, ahora podemos realizar la conexión en ambas direcciones, lo que nos permite actuar de forma remota en caso de emergencia. Esto ofrece muchas más posibilidades para las empresas de logística a la hora de movilizar todo tipo de productos y controlar su estado.

Los satélites son también imprescindibles en la monitorización científica o en el control de producción en lugares remotos. Los usuarios, a su vez, pueden ampliar el uso de los servicios de todo tipo: lúdicos, sanitarios o laborales en cualquier parte del mundo. Algo de lo que sacan partido todos los objetos conectados. Actualmente, la cobertura mixta y la cobertura de conexión por satélite están en el punto de mira de grandes empresas. Telefónica, por ejemplo, está trabajando para ofrecer servicios de conexión en trenes y otros medios de transporte. También en lugares recónditos, lo que permite abaratar costes y mejorar la calidad de los servicios. Según Northern Sky Research, para 2023 habrá más de 5,8 millones de conexiones m2m e IoT. Según su informe, la conexión satelital todavía está encontrando su nicho entre los consumidores. Por el contrario, la industria está en una posición mucho más avanzada al respecto.

El futuro de los satélites en un mundo IoT

Al mismo tiempo que las conexiones por satélite cambian la forma que tenemos de usar IoT, su presencia afecta al mercado m2m que emplea este tipo de conexión. Gracias a la mejora sustancial de tecnologías usadas en tierra, la conexión satelital permite aumentar la eficiencia operativa del sector, lo que genera un mayor interés por parte de las compañías. Lo que a su vez, lleva a la mejora y creación de nuevos casos de uso. Esto obliga a las operadoras a buscar mejores capacidades y soluciones híbridas más eficientes. También obliga a simplificar el acceso a la tecnología satelital, antenas y otros aspectos tecnológicos que permitan utilizar las conexiones por satélite en todo tipo de dispositivos.

Actualmente, las conexiones IoT por satélite siguen siendo marginales en comparación con otros sistemas tradicionales. Pero con la ampliación de los servicios asistidos por frecuencias en las bandas Ku y Ka, gracias a la renovación de satélites que estamos viviendo actualmente, el sector m2m e IoT verán un crecimiento importante. Además del potencial de servicios, el mayor uso de estas bandas creará nuevas oportunidades. Por ejemplo, permitirá casos de uso más cotidianos, como en coches conectados u hogares domóticos en lugares de difícil acceso. En la próxima década, auguran los expertos, veremos ese potencial llegar a su máximo.

El transporte, el mayor beneficiado

A pesar de que el usuario podrá acceder a un rango totalmente nuevo de servicios, los mayores beneficiados de esta tecnología seguirán siendo los sectores industriales. Y entre ellos, el transporte es el modelo que más experiencia tiene y donde más expectación crea este tipo de tecnologías. En palabras de Mohammad Marashi, VP Innovation and Service Architecture de Intelsat, la mejora en el sistema de seguimiento en monitorización de bienes podría ayudar a ahorrar hasta 13.000 millones de dólares por año en el transporte marítimo de grandes containers en 2025.

Las mejoras en los servicios de conexión satelital y el desarrollo de tecnología asociado, explicó durante la pasada celebración de la convención SATELLITE 2016, podría permitir a los operadores aumentar la eficiencia del transporte, generando un impacto positivo de entre 4,5 y 9,3 mil millones de dólares para 2025. Junto al transporte, los productores de materias primas como minería y combustibles, verán un incremento sustancial en la eficiencia de sus sistemas de sensores, lo que, unido a transportes más eficaces, podría suponer nuevas oportunidades y una rentabilidad mucho mayor en estos sectores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *