Preocupaciones de los CEO en 2023

Raúl Salgado    23 enero, 2023
Preocupaciones de los CEO españoles

Aunque en las últimas previsiones económicas se trasluzca un haz de esperanza, el panorama continúa siendo sombrío, con un horizonte que inquieta.

Por ello, los empresarios españoles siguen mostrando su preocupación ante la incertidumbre e inestabilidad que definen el momento actual.

Pesimismo y desaceleración económica

Los directivos se muestran pesimistas y miran con cautela las perspectivas económicas para este 2023. De hecho, el 73% de los máximos ejecutivos globales pronostican una desaceleración de la economía mundial, según revela el informe que la consultora PwC elabora anualmente y presenta cada convocatoria en el Foro Económico Mundial, en Davos.

Un porcentaje, de por sí elevado, que asciende hasta el 76% entre los empresarios españoles y muestra la mayor caída de la confianza de los ejecutivos sobre las perspectivas económicas globales de los últimos doce años.

No es de extrañar que los pronósticos menos optimistas procedan, precisamente, de los países más damnificados por la crisis energética, que continúa liderando el pódium de las principales preocupaciones a nivel empresarial.

Preocupaciones entre las que la crisis sanitaria ha dejado paso a una crisis geopolítica, que tiene su reflejo en las tasas de inflación, los tipos de interés para contrarrestarlas, la volatilidad de los mercados, etc.

En paralelo, dentro de nuestras fronteras, los presidentes de las empresas españolas reconocen un temor -significativamente superior al de otros países- a los efectos en sus cuentas de resultados de la normativa gubernamental.

‘Creciendo ante la adversidad’

En un plano más general, antes del Foro de Davos, casi la mitad de los directivos y CEO de organizaciones que operan en España ya admitieron su inquietud por la situación de crisis energética, así como por la escalada de los precios y por la inestabilidad política, según el informe “Creciendo ante la adversidad”, que recoge los resultados de una encuesta realizada durante el XXIX Foro Anual del Club Excelencia en Gestión, al que asistieron más de 500 representantes del entorno de la gestión y el liderazgo.

A pesar de la incertidumbre y de algunos nubarrones, de dicho informe se desprende que los CEO vislumbran un futuro en el que la sostenibilidad, la innovación y la excelencia en la gestión seguirán siendo determinantes para superar los retos a los que nos enfrentamos.

Los CEO esperan poder hacer avances significativos en políticas de sostenibilidad, en concreto ESG (más del 40% entienden que hay un compromiso real para avanzar hacia la sostenibilidad, en términos ambientales, sociales y de buen gobierno). También confían en seguir innovando en productos y servicios, en procesos y áreas de gestión y, sobre todo, en modelos de negocio (más de la mitad de los encuestados sitúa el éxito del futuro en la innovación).

Asimismo, pretenden reforzar la excelencia a través de los modelos de gestión, que actúen como un medio (herramienta), no como un fin, que ayude a las organizaciones en su mejora y transformación.

Primer foco de preocupación: la crisis energética

La primera posición del ranking de las preocupaciones de los CEO, al menos para la mitad de los directivos consultados por el Club Excelencia en Gestión, sigue ocupándola la crisis energética, agravada sobre todo tras la invasión de Ucrania, que disparó el precio de las materias primas y de la energía, poniendo en serios aprietos a las cadenas de producción y transporte.

En este sentido, conforme la guerra se enquista, y a pesar de los planes de contingencia aprobados en buena parte de los países, existe un cierto pesimismo respecto a poder recuperar situaciones de estabilidad parecidas a los años anteriores a 2020.

Así, casi la mitad de los encuestados opina que no es posible prever en cuántos años recuperaremos la estabilidad y un 20% toma una posición aún más negativa, considerando que será muy difícil volver a una situación estable. No obstante, un 40% aproximadamente lo sitúa antes de 2026.

Otro dato preocupante: la inflación y los tipos de interés

Como consecuencia directa de la crisis energética, la subida de la inflación y de los tipos de interés es la segunda inquietud para los directivos consultados.

La inflación despidió el año 2022 en el 5,7%, una décima por debajo de lo previsto por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y marca el paso para la subida de los salarios y de los convenios en España.

La tasa se moderó en diciembre, gracias a la evolución, precisamente, de los precios energéticos y de los carburantes, pero continúa siendo un quebradero de cabeza para más del 40% de los CEO.

Frente a estos niveles tan altos de inflación, el Banco Central Europeo (BCE) comenzó a subir los tipos de interés en julio de 2022. Desde entonces, no ha dejado de elevar el precio del dinero en cada reunión del organismo que dictamina la política económica en la Unión Europea.

En este escenario, aunque es cierto que los tipos de interés oficiales deberían tocar techo en verano, las proyecciones ‘macro’ del BCE no ven la inflación cerca del 2% hasta los años 2024 o 2025. Es decir, puede que los tipos se mantengan en esos niveles hasta entonces.

Todo mucho más caro

Y esta escalada no se refleja únicamente en la factura de la luz o en el coste de la cesta de la compra, sino que preocupa, por ejemplo, a los hipotecados que en su día firmaron un crédito a tipo de interés variable, así como a un buen número de directivos y CEO.

“Dado que la inflación está golpeando a las principales economías del mundo por los desajustes entre oferta y demanda, que se precipitaron con la pandemia y las roturas de las cadenas logísticas, y que no parece que los gobiernos, ni los bancos centrales tengan experiencia en atajar la inflación con una situación como la actual de tipos de interés; la impresión generalizada es que se tardará en salir de esta situación de inflación”, admite Ignacio Babé, director general y CEO del Club Excelencia en Gestión.

Inestabilidad política global

Finalmente, completa la terna de aspectos preocupantes la inestabilidad política, con un 36%. Pero esta inquietud no se debe al calendario electoral que tenemos en España, con la celebración el próximo mes de mayo de comicios autonómicos y municipales, sino que se refiere a un plan más global, a la vista de las tensiones entre países de la talla de Estados Unidos o China.

“La inestabilidad política es un problema común con otros países y bloques. El populismo, la polarización, las fracturas sociales… se están produciendo en el continente americano (norte y sur), en Europa y están llegando a China”, apunta Babé.

Transición ecológica

Y en medio de esta policrisis y concatenación de calamidades, no faltan quienes están realmente preocupados por otra amenaza de primer orden a la que convendría prestar especial atención: el cambio climático.

Porque la transición ecológica conforma uno de los principales ejes en torno a los que gira el Plan de Recuperación, que en última instancia pretende transformar nuestro sistema productivo en la búsqueda de la sostenibilidad de las empresas.

A todo ello también podrían añadirse otras inquietudes, como la falta de perfiles cualificados por los desajustes entre los planes educativos y las necesidades del mercado laboral; la falta de inversión en industrias e I+D, etc.

4 claves para afrontar la crisis

Ante esta lista de preocupaciones, el informe también incorpora una serie de conclusiones extraídas del último Foro Anual del Club Excelencia en Gestión, que pueden ayudar a fortalecer la gestión de una organización para hacer frente a los actuales entornos, tan inciertos como cambiantes:

  1. Resiliencia. Desde el Club Excelencia en Gestión recomiendan formar equipos que puedan sobreponerse a situaciones complicadas, mejorando su autoconocimiento y aprendizaje y ayudándolos a identificar, aceptar y gestionar lo mejor posible sus emociones.
  2. Innovación y sostenibilidad. También sugieren estimular la creatividad y el intraemprendimiento desde las organizaciones, así como estar alerta permanentemente a las nuevas tecnologías, procesos y metodologías, para aprovechar nuevas oportunidades y transformarse.
  3. Acceso al talento. Para ello, proponen apostar por la formación y el desarrollo constante de las personas que ya trabajan en una organización, aportándoles los conocimientos necesarios para avanzar en el futuro, teniendo en cuenta que el entorno es cambiante.
  4. Modelos de gestión integrados. Un 62% de los encuestados expresó que modelos de gestión integrados como el Modelo EFQM van a seguir siendo un elemento importante para prepararse para el futuro y afrontar la adversidad con un enfoque holístico.

Imagen de pressfoto en Freepik

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