Pensamiento visual en el coaching ejecutivo

Mª Teresa Reinoso Gamino    30 septiembre, 2021
pensamiento-visual

El liderazgo, como tantas otras cosas, vive su propia transformación. Necesita de nuevas habilidades que permitan una pronta adaptación al mundo híbrido y las formas de trabajo que la pandemia nos deja.

Fomentar la colaboración y la transparencia, promover el aprendizaje continuo y liderar con el ejemplo son algunas de las claves.

Los líderes deben conseguir, por tanto, mejorar estas habilidades cuanto antes, en un entorno de incertidumbre. 

Desde las pinturas rupestres hasta los emoticonos

El coaching ejecutivo puede ayudar a ello. La palabra es una herramienta clave, a través de preguntas y la escucha activa, pero no la única. El pensamiento visual también es una importante palanca de comunicación y creatividad para el ser humano y para este tipo de entrenamiento.

La noticia “¿Por qué los médicos que saben dibujar son mejores en su trabajo?” ayuda a entenderlo. Y es porque puede mejorar la comunicación con sus pacientes.

Desde las pinturas rupestres hasta los emoticonos en nuestros dias, la expresión visual ha sido clave para comunicar ideas, pensamientos y sentimientos. Las imágenes nos sirven de anclas para evocar una situación o concepto.

¿A quién no le ha pasado no recordar exactamente la respuesta a una pregunta de examen pero sí saber exactamente en qué parte de los apuntes o del libro se encontraba?

Comunicación, mejor comprensión y creatividad a través del dibujo

Por eso, el ejercicio de dibujar es en sí mismo un acto de comunicación y una herramienta adicional en las sesiones de coaching.  Además de contribuir a la creatividad ayuda a mejorar la comprensión de conceptos complicados de una forma sencilla.

A lo largo de la vida pasamos -desde los garabatos de nuestra infancia- por diferentes etapas de creatividad relacionadas con nuestra capacidad para comunicarnos mediante el dibujo. En la etapa adulta es quizá más complicado porque tenemos que afrontar miedos y creencias limitantes respecto a nuestra habilidad para realizar esta actividad.

Pero el pensamiento visual (visual thinking) se usa tanto en el mundo formativo como cada vez más en el mundo empresarial y también en el coaching ejecutivo.

Ventajas del pensamiento visual

Con permiso de los grandes profesionales del coaching, me atrevo a destacar que estas son algunas de las principales ventajas de su uso:

  • Da la oportunidad al coachee de poner orden en sus pensamientos y expresarlos de  forma diferente y sencilla. Sirve incluso para expresar sus objetivos, sus metas.
  • Le permite expresar, mediante una metáfora visual, sus sentimientos. Aunque éstos no tienen colores, todos somos capaces de asociarlos a alguno, como muestra la película “Inside out”.
  • Puede servir al coach para evocar en el coachee una situación concreta o complicada de forma diferente. También para recapitular lo abordado en una sesión, etc.
  • Facilita la concentración en el objetivo de la sesión y el mantenimiento del ritmo adecuado.
  • Y, por último, ayuda a generar un ambiente de confianza y compromiso, ya que el dibujo es algo único y original del propio coachee.

Finalidad del visual thinking

No se trata de realizar el mejor dibujo ni el más artístico, sino de que lo que exprese pueda conectar al coachee con su mundo interior y ayudarle a avanzar hacia su objetivo. 

La idea es que que el ejecutivo en este caso pueda contar mediante el dibujo una historia con la que se sienta identificado, que le permita conectar sentimientos con situaciones, mostrar y entender su fin, representar un problema para comprenderlo mejor, etc. Se trata de generar un storytelling del que se sienta protagonista. 

La finalidad del visual thinking en el coaching ejecutivo es trabajar con dibujos sencillos en los que el coachee puede añadir, modificar y expresar lo que considere. Se persigue propiciar la aparición de nuevas ideas y el diálogo sobre ellas o ayudar a imaginar situaciones diferentes, entre otras utilidades.

Algunas claves

Tampoco hace falta que haya muchos -el mismo dibujo puede servir para varias sesiones e incluso para todas. Ni es necesario que sean muy complejos; apliquemos el pensamiento LEAN: menos es más.

Y mejor hacerlo sin prisas, a fuego lento. Hay que tener en cuenta que no todo el mundo se siente cómodo dibujando.

Además, la tecnología puede facilitar la tarea. Se puede aprovechar el uso de herramientas online como las pizarras digitales en Teams, Miro, Mural, las infografías en Genially o los trableros visuales con Trello o Planner, entre otras.

Pero también puede bastar con un folio y un lápiz.

Imagen: Claudio

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