Pensamiento crítico: el método para pensar como un gurú

Félix Hernández    5 abril, 2022
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Vivimos “infoxicados”, en un mar de datos que nos ahoga. Generamos y consumimos información constantemente. Nos llegan noticias e informes con predicciones que cambian a cada momento, contenidos que reclaman nuestra atención, nos aturden y a veces nos engañan. Para muchos el saber enciclopédico es ya un estorbo. Nos puede la impaciencia  y lo que impera es la comodidad de tenerlo todo “a un clic”. Buscamos la opinión de “especialistas” que nos informen (y guíen), a pesar de que sus conocimientos carezcan de la base necesaria o se vuelvan obsoletos al instante. Obviamos el pensamiento crítico.

Miramos a nuestros hijos y nos preguntamos qué deben aprender en las escuelas para alcanzar sus objetivos personales y profesionales del mañana. ¿Matemáticas? ¿Filosofía? ¿Tecnología? ¿Arte? ¿Mindfulness? Se nos podría ocurrir media docena más de materias… Y, sin embargo, la clave está en el pensamiento crítico.

Leer el libro de Rais Busom, “Aprende a pensar como un gurú. Las diez fuerzas del pensamiento crítico”, publicado por LID Editorial, es darse de bruces con la evidencia. Porque siempre tocamos de oídas, construimos nuestros diálogos y reflexiones un poco a locas y a tontas.

A veces no sabemos lo que queremos y otras no sabemos pulirlo, ni darle su luz. Nos posicionamos por dejadez o  contaminados por una visión parcial. En ocasiones también nos dejamos llevar por el odio. No nos afanamos en entender ni enriquecer nuestras ideas-discursos y nos conformamos con los lugares comunes, la simple repetición o pensar y opinar siempre “dentro de la caja” que utiliza el resto. Hasta valoramos erróneamente el razonamiento manipulador como una herramienta útil para torcer el brazo de los demás. Otras, peor aún, nos “la cuelan” y carecemos de herramientas para descubrirlo.

“Aprende a pensar como un gurú. Las diez fuerzas del pensamiento crítico” es un cruce de caminos entre filosofía socrática y aristotélica, método científico, crítica radical, emprendimiento-innovación y visión positiva de vida, entre otros. Es un libro práctico como proceso, estimulante por sus ejemplos, sintético por las píldoras de conocimiento tan dispar que proporciona.

Lo he subrayado prácticamente entero mientras lo leía con inquietud y repasaba sus ideas, pues hacía tiempo que no encontraba una propuesta tan didáctica y original. Pensar de manera crítica no es una actitud, es un método. Se trata de un camino que parte de nuestro propio diálogo interno pero precisa de nuevos pasos: la motivación, la duda, la crítica, el diálogo, el razonamiento, la comprensión, el sentimiento, la innovación y el movimiento final.

Me ha servido para comprender las deficiencias de mi proceso de pensamiento crítico. No es que quiera ser un gurú (el título es un mero gancho); tan solo quiero ser un hombre que dota a sus proyectos personales de sentido. Y el libro abunda en ello.

Nos pasamos el día hablando de ideas, planificando, analizando y dialogando. Tratamos de convencer y nos convencen en nuestras organizaciones. Pero siento que muchas veces se hace “por la fuerza bruta”, sin un buen sustento. Ocurre también que llamamos innovación a cualquier cosa… 

Aprendemos de tecnología, empresa y economía, hablamos de la transformación (digital) de la sociedad, podemos encontrar miles de libros sobre habilidades comerciales o motivacionales… Pero ¡qué poco tiempo dedicamos a reflexionar sobre una correcta praxis del pensamiento!

El libro de Bussom es un viaje de transformación personal, no a lo trascendente ni a lo académico. Tampoco nos ayudará a ser más hiperproductivos ni a alcanzar superpoderes que nos permitan superar al resto. “Lo que no puede pensarse no puede hacerse”, escribe Rais. Tan práctico y real es su pensamiento crítico.

Decía Baltasar Gracián en pleno Siglo de Oro: “Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete…” Cuánta razón y qué poco han cambiado las cosas.

Quizá, tras leer el libro entiendo mejor que el problema no es la información que nos inunda y aturde (disculpad la impostura con la que arrancaba este texto), ni de lo que pretendan otros que hagamos con nuestras ideas o las suyas. En realidad todo está dentro de nosotros. Se trata de saber decidir qué acciones son las mejores que queremos realizar y para qué, y en qué marco y discurso transformador se circunscriben. A esto se le llama pensamiento crítico.

Imagen: Jan Faborsky

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