Cómo seguir otra década en la nube sin dormirse en los laureles

Alejandro de Fuenmayor    13 diciembre, 2019
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Éste es un fin de año especial, estamos a las puertas de 2020, una fecha redonda que nos hace fijarnos no solo en lo acontecido a lo largo de 2019 sino reflexionar en todo lo ocurrido ya en esta casi segunda década del siglo XXI. Para mí sus protagonistas han sido cloud computing y los teléfonos inteligentes. Estas dos tecnologías, por encima del resto, han encabezado el cambio tecnológico con mayor trascendencia en nuestra sociedad durante los últimos años. Han propiciado cambios sociales solo comparables a los del ordenador personal, el teléfono móvil y la llegada de Internet.

Cinco claves de cloud para las empresas

Como reza el título de este post, creo que la nube seguirá siendo también la tecnología predominante en nuestras vidas durante la próxima década. Desde el punto de vista de las empresas, hay al menos cinco aspectos que deben tener en cuenta para sacarle el máximo partido, ya sea por las tecnologías que residirán en ella o por la extensión del perímetro de actuación de cloud.

La nube como reinvención profesional

La nube ha sido como una segunda juventud para los proveedores de servicios profesionales, pero no tanto para las empresas dedicadas a la externalización de servicios. Los primeros han encontrado un nuevo caladero de ingresos, asociados al desconocimiento del sector respecto a estas nuevas formas de provisión de servicios TI. Los segundos, en cambio, han visto alterada la cadena de valor de sus servicios y han sufrido una gran pérdida de ingresos, vinculada a los activos incluidos en estos procesos de externalización. Ello los ha obligado a reinventarse, adoptando modelos multicloud, con los que poder seguir siendo relevantes en la operación de las plataformas para muchos de sus clientes.

La nube traerá consigo nuevos modelos operativos y de explotación para los servicios y plataformas que se construyan sobre ella, lo que representa una oportunidad de reinvención vinculada a los servicios profesionales y en el segmento de la formación.

Nuevos modelos operativos, más oportunidades de negocio

Pero, en mi opinión, la gran disrupción de estos modelos, que seguirá vigente durante la próxima década, está asociada a la provisión y administración de las plataformas. En este aspecto las API de los proveedores de cloud serán el factor diferencial que marque la evolución del sector. Y es que permitirán programar despliegues multicloud solo con aproximaciones de infraestructura como código y modelos DevOps en la operación, como venimos contando en este blog desde hace bastantes años.

Los modelos de aplicaciones cloud native serán el paradigma del nuevo mundo de la informática empresarial, que se convertirá en un estándar en los próximos años. El desarrollo se orientará cada vez más a las capacidades tecnológicas: las API que proporcionen los servicios de la nube y perfiles como los desarrolladores full-stack serán cada vez más demandados por las empresas.

Como avanzaba un par de párrafos atrás, las estructuras y organizaciones empresariales se verán afectadas por los modelos agile y DevOps en todas las capas: desde el diseño de producto, hasta su explotación y atención postventa. Surgirán nuevos perfiles como los customer succes managers, cuya misión será trabajar para alinear las expectativas del cliente con los servicios prestados por las compañías.

Cloud como extensión de la red y viceversa

En los últimos años se ha podido comprobar cómo el mercado de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicaciones) es cada vez más homogéneo y compacto. En el campo de batalla hay proveedores con procedencias muy dispares -basta ver los orígenes de Google o Amazon o la reconversión de las telcos en empresas de tecnología. El mercado de las TIC es, así, cada vez más variopinto y la red y la nube cada vez están más imbricadas.

La próxima generación de redes móviles, el famoso 5G, ha abierto la batalla en el borde de la red. El famoso edge computing está cada vez más en boca de todos. La capacidad de simplificar la gestión de los servicios TIC, mejorando su latencia y localización, así como la simplificación en cuanto al tránsito y procesado de los datos, será el habilitador de tecnologías tan disruptivas como el coche autónomo.

La batalla del legacy y la cloud hibrida

Actualmente los ratios de utilización global de cloud pública siguen siendo relativamente bajos, en el caso de España no llega siquiera al 8 por ciento según Gartner. Sorprendentemente, la batalla de los proveedores de cloud pública se centra en lo que los analistas y medios especializados han denominado el nuevo legacy de la nube. Se refiere a los entorno virtualizados con VMware. El que fue el estándar de facto para los proyectos de consolidación de servidores es en la actualidad el nuevo legacy de la nube y se ha convertido en el caballo de batalla para los proveedores hiperscalares que decidieron usar otros hipervisores como Xen o KVM en sus servicios de cloud pública.

Sin embargo, en los últimos años, VMware ha llegado a acuerdos comerciales con los principales proveedores de cloud pública para desarrollar servicios conjuntos o certificar su infraestructura para poder correr con todas las garantías las granjas de servidores virtualizados de los clientes. En este sentido creo que todavía hay mucho recorrido y se producirán grandes movimientos de cargas de trabajo a la nube pública.

La nube como habilitador de nuevas tecnologías

En los últimos años la nube ha sido el trampolín desde el que distintas tecnologías de nicho, poco extendidas en el entorno empresarial, han tenido su momento de gloria antes de popularizarse. Sirva como ejemplo este pequeño listado: big data, inteligencia artificial, blockchain,  tecnologías open source … y otras nuevas llegaran probablemente ya solo accesibles en un modelo en la nube, como la computación cuántica.

Imagen: actor212

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