Organizaciones estornino

Mercedes Núñez    25 marzo, 2020

En estos días tristes reconforta la noticia de “la historia de salvación animal más grande de Europa” con el nacimiento de las primeras camadas de lince ibérico en libertad, gracias al proyecto IberLince. También es motivo de alegría la llegada al mundo del primer quebrantahuesos en Picos de Europa desde su extinción en ese territorio. Y un poco todo esto me lleva al tema del post de hoy: las organizaciones estornino.

Llevaba gran parte del invierno queriendo escribir de ello pero fue el pasado viernes, justo el día que llegó la primavera, cuando me decidí. Confinada en casa, a través de la ventana del salón, pude admirar una vez más el espectacular vuelo sincronizado de los estorninos. Un lujo en pleno centro de Madrid y más aún en tiempos de coronavirus.

Ellos forman bandadas, igual que los peces se agrupan en bancos, para protegerse de los depredadores. Y es una maravilla -como una coreografía hipnotizante- observar las formas geométricas que dibujan en el cielo. Se trata de una especie de baile de formas fluidas, que requiere la flexibilidad, agilidad y acuerdo de todos sus miembros para formar un grupo consistente en aras de un objetivo común. Al estirarse y encogerse el conjunto, estas aves crean fuertes corrientes de aire que actúan como barrera defensiva contra las rapaces.

Podríamos establecer un paralelismo con lo que necesitan las organizaciones: antes ya y más aún después de esta crisis. Desde que vivimos en lo que se ha denominado entorno VUCA las circunstancias exigen que las compañías cambien su forma de moverse y lo hagan de una manera mucho más inteligente. Como organizaciones estornino.

La unión hace la fuerza

Los estorninos son pájaros pequeños pero, al volar en estas formaciones, sus agresores los perciben como un organismo gigante y, así, se mantienen a salvo. Las causas que nos aglutinan nos hacen fuertes. Esto da para reflexionar sobre la colaboración público-privada, siempre tan necesaria y que está dando grandes frutos estos días.

Lo de los estorninos es también un poco como el “be wáter” de Bruce Lee. Y es que la naturaleza siempre nos da lecciones. También en liderazgo. El liderazgo en la naturaleza es una herramienta de eficacia colectiva. ¿Acaso en las empresas no?

Liderazgo distribuido e innovación

Estos días he estado leyendo mucho. También de pájaros. Al parecer, entre los modelos de eficacia colectiva quizá el más iconográfico sea la bandada de pájaros. En las formaciones en forma de punta de flecha escogen como guía al que más veces ha hecho el recorrido. La experiencia, para ellos, también es un grado.

Resulta que los estorninos son un ejemplo de organización social sin líderes o con un “liderazgo distribuido”, que es una fórmula muy adecuada en la sociedad del conocimiento para promover la innovación.

¿Agile en los estorninos?

Al parecer, según los expertos, los estorninos vuelan cada uno según su propia voluntad sin alejarse, eso sí, más de un metro de seis o siete pájaros de su bandada, que no son siempre los mismos. A mí me ha recordado al agile…

Cada una de esas aves está, a su vez, vinculada a otras seis. Los estorninos construyen sus formaciones gracias a la suma de estas interrelaciones y la cohesión no parece romperse nunca. En este punto me ha venido a la cabeza un artículo que escribí hace ya un tiempo sobre organizaciones neuronales.

Si un estornino reacciona ante un peligro, el resto de estorninos conectados a él actúan en consecuencia, lo que desencadena una reacción en todo el sistema. Los estorninos responden a un orden emergente, que es aquél en el que el todo es más que la suma de las partes. Las posibilidades aparecen por todo el sistema y una decisión afecta irremediablemente al conjunto, sin que el conjunto decida nada sobre las partes. La autonomía como mejor alternativa que el control. Compañías referentes como Zappos esperan precisamente esto de sus empleados.

La naturaleza como guía: organizaciones estornino o bandadas de coches autónomos

Como curiosidad, en 2008 un grupo de científicos italianos grabó el vuelo de una bandada de estorninos para reconstruir sus posiciones en 3D y mostrar las reglas que seguían a través de modelos matemáticos. Y se preguntaban si quizá en el futuro los coches autónomos imitarán durante las horas punta el comportamiento de las bandadas de pájaros.

Más cosas que me han gustado de los estorninos es que la zona más segura, el corazón de la bandada, se reserva a aquéllos de más edad. Cuántas veces  se ha recordado eso de que la transformación digital debe ser inclusiva y no dejar atrás a nadie…

Y termino: el empujón definitivo para que me haya decidido a escribir de ellos fue este tuit que leí el otro día :

-“Llovía y llovía y llovía y llovía y llovía… Pero la lluvia no podía con este estornino negro, empeñado esta mañana en llenar mi barrio con su música. Al final, ganó el estornino. La lluvia paró y él siguió cantando. ¡Y yo escuchando!”.

Y el gran Carlos de Hita le respondía:

-¡Aburren hasta a las tormentas! ¡Benditos sean!

Pues eso: ¡Que no pueda con nosotros esta tormenta ni como personas ni como organizaciones! Y que lejos del sálvese quien pueda imperen las organizaciones estornino.

Imagen: Fraser Morrison

Comentarios

  1. SENCILLAMENTE, un tema precioso donde la periodista, partiendo de una simpática ave, establece un precioso paralelismo en la vida empresarial y casi en cualquier organización humana. Un tema interesante, positivo, e incluso útil que viene muy bien para las semanas extrañas que venimos pasando. Repito, sencillamente, fantástico, además de útil y adecuado.

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